A falta de becadas, jabalíes
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A falta de becadas, jabalíes

El collar de localización sonora que porta en el cuello una perra de la raza setter inglés comienza a emitir el sonido que indica que el can ha detenido su marcha al localizar una pieza. El cazador se prepara para el lance. Te mostramos lo que sucede a continuación.


Los collares de becada por localización sonora han sustituido a los cascabeles que se utilizaban antaño para saber cuándo un perro quedaba de nuestra entre la maleza. Este tipo de emisores permiten localizar perros de muestra en los terrenos más cubiertos y a distancias considerables. El collar emite un sonido cuando el can está parado o cuando está en movimiento y se detiene.

Lance a becada sin muerte

El presidente del Club de Cazadores de Becada con Perro, José Antonio Pérez Garrido, al igual que decenas de becaderos españoles, dedica gran parte de sus jornadas de caza a censar el número de arceas que invernan cada año en España. El CCBP, además de recoger datos y hacer seguimiento de la evolución poblacional de las arceas, está inmerso en otros proyectos en pro de defender la caza sostenible de la especie como el anillamiento, el radio seguimiento de becadas vía satélite o los censos de becadas de contrapasa.

Este sorprendente lance protagonizado por Deva, una de las perras de José Antonio, fue grabado a mediados de febrero en la Zona de Caza Controlada de Riocamba, ubicada en la provincia de León. El objetivo de la jornada era contabilizar las sordas que en ese momento había en la zona.

Una vez finalizado el invierno, entre los meses de febrero y marzo, la inmensa mayoría de los ejemplares invernantes en la península retornarán a las zonas de cría. En España podemos encontrar poblaciones de arceas sedentarias en la franja norte peninsular de Cataluña a Galicia.

Proyecto Becada: censos durante la contrapasa

Según el presidente del Club de Cazadores de Becada con Perro,"Los censos de contrapasa nos sirven para realizar una aproximación al plantel reproductor de becadas que sobreviven al periodo de invernada en nuestro país, así como para establecer de una forma fiable las fechas en las que van abandonando cada territorio de vuelta a sus cuarteles primaverales de reproducción.

Además de todo esto, sirven de herramienta para calcular el impacto del aprovechamiento cinegético de la especie a través del estudio de la diferencia de índices cinegéticos de abundancia durante la temporada de caza y después de su cierre. Por este motivo a todos nuestros colaboradores en censos de contrapasa se les exige ser participantes del Proyecto Becada, para poder comparar los índices cinegéticos de abundancia que resultan de la temporada de caza y del período de contrapasa.

Tratamos de conocer de forma lo más exacta posible la presión de caza sobre la becada y el impacto que puede tener esta actividad sobre sus poblaciones, tal y como empieza a exigirse desde la Comisión Europea para seguir manteniendo la caza de especies migratorias en un futuro.

La metodología es sencilla, no deja de ser una jornada con los perros idéntica a un día de caza, sustituyendo la escopeta por una vara o una cámara de fotos. A todos los colaboradores se les recomienda repetir los mismos itinerarios que hacen en una jornada de caza en sus acotados, siendo lo ideal repetirlos semanal o quincenalmente para ver las diferencias entre el número de becadas detectadas, así como tratar de conocer las fechas en que abandonan nuestros territorios de vuelta a sus áreas de cría, anotando los resultados en la misma web de la que disponemos para el Proyecto Becada".


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