La fuerza que demuestran los jabalíes de cualquier especie que habita en el mundo resulta impresionante. En esta ocasión, se trata de un ejemplar de una subespecie asiática que ha resultado herido, o bien por atropello, al encontrarse en mitad de una vía, o por haberse precipitado del muro que vemos que vemos que flanquea la calzada.
Ni malheridos hay que fiarse de los jabalíes
El caso es que el jabalí está tendido en el asfalto, incapaz de moverse con facilidad debido a que no puede efectuar el apoyo de una de sus patas delanteras. Pero eso no le impide reunir fuerzas y, cuando el coche que permanecía detenido ante él comienza a avanzar lentamente, se lanza de manera camicace contra él, destrozando el lateral del paragolpes delantero como si estuviera fabricado en papel.
