Crónicas de caza

Un cazador abate dos impresionantes jabalíes medallables en una semana de ensueño

Un veterano cazador asturiano ha celebrado sus bodas de rubí en la caza abatiendo dos jabalíes armados con unos impresionantes colmillos. Las navajas del animal de mayor trofeo han superado los 20 centímetros, mientras que las del segundo ejemplar han alcanzado los 19.



El montero, de 65 años de edad, ha logrado disfrutar de esta inolvidable semana de caza gracias a su hijo, también cazador. Le regaló el abate de dos jabalíes en una finca abierta poblada por grandes ejemplares de la especie.

Los "Riestra", una dinastía de cazadores

Pelayo Riestra es un cazador asturiano de 65 años. Desde que tiene uso de razón es un apasionado de la caza. El montero ha heredado la pasión por la caza del jabalí de su padre y su abuelo. A lo largo de su trayectoria cinegética ha abatido un gran número de cochinos medallables.

A pesar de ello, continúa con el anhelo de enfrentarse a viejos y astutos macarenos de grandes defensas. A su edad, se limita a cazar únicamente machos de largas y afiladas navajas y hembras cuando la ocasión lo requiere para paliar los daños a la agricultura.


Pelayo Riestra con su hijo y los guardas de caza tras abatir a uno de los grandes jabalíes.

Regalo por sus 40 años en la caza

A principios de junio, Pelayo renovó la licencia de caza. Iván, hijo del cazador, se percató que su padre cumplía esta temporada su 40 aniversario en la actividad cinegética. Ante esta efeméride decidió regalarle un permiso para abatir dos jabalíes en una de las fincas gestionadas por la Sociedad de Cazadores La Parraguesa, situada en la villa asturiana de Arriondas, capital del concejo de Parres. En los terrenos de la sociedad presidida por Gaby García Alonso se celebra cada temporada la "Batida Femenina".

Caza de grandes jabalíes al rececho

El martes 14 de junio, cazadores y guía se dirigieron al cuartel de Següencu, pueblo que pertenece a la parroquia de Cangas de Onís, a pesar de la ola de calor en la que estaba inmersa la península ibérica en esas fechas. La zona elegida para recechar los cochinos forma parte de las más de 24.000 hectáreas que gestiona la Sociedad Parraguesa en los cotos de Parres y de Cangas de Onís.

Cada año, gracias a la gestión de los socios y el trabajo de los cuatro guardas rurales, los integrantes del grupo de cazadores logran abatir más 400 jabalíes al rececho y en batida. En los terrenos de la sociedad también habitan corzos, venados y gamos.

Tras dos infructuosos días de caza en los que el cazador, Iván y el guía solo pudieron encontrar animales de escaso trofeo el cambio en la climatología de la zona, bajaron notablemente las temperaturas, posibilitó el abate de un cochino con las características que buscaban.


Algunos de los impresionantes trofeos que atesora el veterano cazador. Los colmillos de uno de los jabalíes alcanzaron 20 centímetros de longitud.

Un jabalí con unas formidables navajas

El jueves aumentó en gran medida la actividad de los jabalíes. A lo largo de la tarde, el recechista pudo ver más de 50 ejemplares. Entre ellos destacaba un macho con un notable trofeo. La pericia y la experiencia de los cazadores les permitió situarse a 80 metros del solitario. Pelayo no erró el disparo y derribó al macareno de un certero impacto en el codillo.

Cazadores y guía sabían que se trataba de un buen macho, pero no se podían imaginar el tamaño de sus navajas. En el momento en el que se percataron de que su boca era medallable, Pelayo e Iván no pudieron contener la emoción. Ambos se fundieron en un prolongado abrazo. El ejemplar tenía unas navajas de 19 centímetros y un peso de 60 kilos.

Un jabalí con unos colmillos de más de 20 centímetros

El segundo ejemplar fue abatido el martes 21 de junio en el mismo cuartel de Següencu. Uno de los socios del acotado detectó la presencia de un enorme jabalí en un prado y avisó de ello a la guardería de la sociedad. Una vez que guía y cazador se cercioraron que se trataba de un gran macho, iniciaron la aproximación al solitario.

Tras una larga caminata, el recechista logró poner a tiro de su rifle FN Browning del calibre 7mm WSM al jabalí. Pelayo necesitó de un único disparo para hacerse con su trofeo de más de 20 centímetros.

Cazadores y hosteleros

La familia Riestra es propietaria del Bar Restaurante La Vega (lo de Pelayo) situado en Infiesto, capital del concejo asturiano de Piloña. En el restaurante podrás degustar platos típicos de la gastronomía local y carne de caza. Cada año los hosteleros celebran con gran éxito dos jornadas gastronómicas en la que los platos están elaborados con carne de caza.

Para más información de la Sociedad de Cazadores La Parraguesa, ponerse en contacto con este número de teléfono 675 97 39 89

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Pulsa en la imagen para acompañarle en su gran día de caza:

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