Estas personas hacen un lazo y lo descuelgan por el pozo. Parece tener varios metros de profundidad. El jabalí, ante la cuerda, reacciona como lo hace un animal salvaje, atacando al lazo.
Pero finalmente consiguen pasar el lazo por la cabeza del jabalí. A partir de ahí, comienza un duro trabajo para subir al animal hasta llevarlo a la superficie. Pero lo logran y ponen al jabalí a salvo.