Parece que se ha adaptado un scooter eléctrico fabricado para personas con movilidad reducida. Está controlado a distancia, por lo que el movimiento del «jabalí» se dirige en función de las reacciones del perro.
Sin duda, un recurso ingenioso que puede ayudar a enseñar a los perros a ladrar a parado y no abalanzarse sobre un animal que puede llegar a herirlo gravemente.