Hasta cinco gatos de cortísima edad encuentra este granjero en el nido de una gallina. El comportamiento de esta gallina sorprende, más aún si consideramos que los pollos de esta especie son nidífugos o precoces, es decir, que nacen muy desarrollados y pasan muy poco tiempo en el nido.
Nacen cubiertos ya por una capa espesa de plumón, con los ojos abiertos, siendo capaces de caminar y alimentarse por sí mismos, pudiendo acompañar a su madre el mismo día o al siguiente del que nacen.