El trabajador del brazo mecánico sabe que el jabalí está ahí. Por eso, prepara su móvil y graba la escena. Aparentemente, se dispone a recoger un montón de ramas cortadas, pero hay algo más ahí.
Esas ramas han servido de encame a un jabalí, que solo lo abandona cuando el metal está a punto de tocarlo.
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