La Federación Extremeña de Caza considera que este tipo de actitudes y de acciones no tienen cabida en el sector cinegético, por lo que merece la repulsa y el rechazo del mundo de la caza. FEDEXCAZA recuerda que la amplísima mayoría de los cazadores extremeños respeta, cuida y trata de la mejor manera a sus perros, que no dejan de ser sus compañeros de caza y que se mantienen con los mejores cuidados, también, cuando ya no cazan por el motivo que sea.
Por eso, este tipo de hechos aislados deben ser condenados sin perder de vista que este lamentable suceso no deja de ser, como se ha dicho, un hecho excepcional que no puede ni debe manchar la imagen de un sector comprometido con el bienestar animal.
Además, y como ya ha anunciado la Real Federación Española de Caza, se va a estudiar una propuesta para que los cazadores que sean responsables de casos de maltrato animal no sólo reciban el castigo que les corresponde según la legislación vigente, sino que puedan perder tanto la tarjeta federativa como la licencia de caza.