Siempre acompañado de sus podencos canarios, era usual encontrar a Daniel también en las canchas de tiro al plato. Natural de Caspe, en Zaragoza, este joven repartía sus pasiones entre la caza menor con sus podencos, su escopeta de tiro y la caza mayor.
Sus familiares, amigos y su primo Alberto Infantes Gómez quieren rendirle un merecido homenaje a través de Club de Caza.
Nosotros nos sumamos al dolor del mundo de la caza por la pérdida de un compañero.
Descanse en Paz.