Con tan solo 7 años, María ha querido alegrar las largas horas que pasa su padre en casa con un libro de dibujos en el que reproduce de manera increíble las pasiones cinegéticas de su padre.
Un precioso libro de recuerdos de caza
En los dibujos podemos ver a su perra, Milana, a su padre en un lance de conejo, una escena de caza de perdiz de reclamo y una curiosa imagen de un día de caza con el perdigón, cuando un águila atacó a la perdiz que estaba dentro de la jaula.
Desde muy pequeña, esta cazadora ha acompañado a su padre, Diego Gil, vecino de Cuevas del Becerro, en Málaga, en sus jornadas de caza. Nos envía varias fotos que lo demuestran.