La mixomatosis está matando a las liebres ibéricas de España y no se está haciendo nada al respecto

El Estado hace poco por librar a las liebres de la mixomatosis, las autonomías no hacen absolutamente nada y las provincias, menos todavía. Es más, los galgueros tienen su propia Federación Española de Galgos, pero todos los galgos no están federados.


En España había en 2016 unos 200.000 galgos con chip y sólo unos 15.000 galgueros federados, sin contar los furtivos que en este mundo galguero abundan que es un primor. Todos sabemos dónde están, pero nadie ataja la situación, pues sus ubicaciones son un Liang Shang Po. Les adelanto que en febrero de 2021 habrá al menos 50.000 galgos maltratados o muertos (dicen y miente cuan cosacos los que tenían que dedicarse a evitarlo en vez de a salsearlo).

Hay muchos que no pertenecen a ninguna federación e incluso los hay que no llevan microchip, eso es cierto. Escrito de otra manera, los galgos pueden estar federados en la FEG, o/e inscritos en la R.S.C.E. dentro del grupo 10 Lebreles. Es un verdadero desatino que no estén unidas todas las federaciones de CAZADORES con independencia de la modalidad. Eso evitaría no arrastrar las rencillas de antaño que el Sanedrín federativo sostiene y mantiene que etnias y sujetos de todos conocidos roben los galgos en campo a punta de navaja o de pistola, cuanto si más en guarderías convertidas en verdaderos bunkers, pero para los ladrones y malhechores les es igual, les esperan a la entrada o a la salida del bunker y encima les dicen a los propietarios robados que callen, qué saben dónde viven ellos y su familia. Que ellos, los ladrones, son muchos que no conocen y que ninguno tiene nada que perder. Y esto último es cierto. Cada vez más, pues la justicia está dedicada a otros menesteres. Si a los galgueros del mundo rural nos quitan los galgos, no merece la pena el sacrificio que hacemos por empeñarnos en ser los guardianes del campo. Nos consideran especies a extinguir. Y filosofan con lo de la ESPAÑA VACÍA, pero al galgo sólo dicen defenderlo cuatro rufianes que hacen el ridículo el resto no mentimos y les queremos.

Tecleen en Internet Google y respondan con —robo de galgos— ya verán como verdaderos maleantes se comportan como ocupas o ladrones sin que las autoridades les hagan pagar ese valor heredado de mil generaciones que excede de lo económico. Son cómplices de los ecologistas, pues si no cazan en coto ajeno como sus captores desean, los matan de un tiro o los cuelgan de un árbol y los ecologistas enseguida cacarean y muestran lo que han hecho los cazadores sin pararse a pensar que no son los autores. Ojo con los ecologistas, que además de ladrones hay en sus grupos sujetos muy belicosos. Ninguno es émulo de San Francisco de Asís. Lo son, eso sí, de Lucifer y la gente de buena voluntad les tienen miedo, pues tienen patente de corso para: ocupar, robar, agredir, insultar (antes robaban gallinas pero ahora venden cocaína).

En España hay 200.000 galgos con chip y más de 15.000 galgueros federados, sin contar los cada vez más numerosos furtivos. La caza con galgos es una manera de cazar fuertemente arraigada en las grandes llanuras del mundo rural Español, ese que ahora llaman La España vaciada y se dan cuenta de ello cuando está a punto de cerrar por derribo. Antes, quienes más pían, lo estaban propiciando y en ello siguen cada vez más impunes.

El galguero nace, no se hace

A ver si soy capaz de trasladarles de forma escrita nuestros sentimientos. No. No me da vergüenza escribirlos ni me creo menos hombre por ello. Como decía don Ramón María del Valle Inclán: Yo, soy viejo, feo, católico y sentimental. Pero más valiente que otros, pues ellos son muchos y yo uno sólo.

Los recuerdos de mi infancia están ligados a la inmensa llanura de mi querida y siempre añorada Tierra de Campos. Una gran llanura Castellana cercana a los Picos de Europa donde habitaba y sigue habitando el oso pardo, el lobo y no sé si quedará algún Urogallo vivo. Pues en la montaña Palentina, donde antes e incluso ahora pastan las ovejas merinas, cuyos cordeles de la mesta dicen que los van a recuperar para el turismo, pero luego se vuelven a arar para volverlos a delimitar siguiendo así las pautas de la Maldición de Sísifo. Bueno, peor está en otros sitios donde han tenido la osadía de construir edificios con el Vº Bº de quienes tenían que haberlo evitado. Estos últimos robaron siendo alumnos aventajados en el Corral de Monipodio. Nuestra Tierra llana tiene caminos como esos cordeles varias veces comenzados y siempre abandonados iguales que los que dejaron las vías del emblemático ferrocarril «Tren Burra», llamado así por su lentitud. Ese tren conectaba Palencia con Villalón de Campos (Valladolid). El tramo palentino se inauguró en 1912, con la presencia del rey Alfonso XIII, 57 años después, hizo su último viaje.

Ay…, mi Canal de Castilla que abandonó la navegación en 1959 cuando yo tenía 8 años cumplidos y me vienen más nítidos los recuerdos de antaño que los de hogaño. Ay…, Nuestra Tierra llana salpicada de casas en ruinas que un día fueron pueblosLa Tierra de Campos tiene una variedad de aves venatorias y no venatorias sólo comparable con la riqueza vegetal de las preciosas florecillas de sus campos y de esos inmensos mares de cereales en contrapunto con su siempre alto cielo.

Nuestra vigorosa población rural siempre fue engañada con un futuro mejor que nunca llegó salvo para los caciques que la desolaron con promesas trileras que no se cumplieron. Yo conozco a quienes cuando emigraban los castellanos les compraban las casas para derribarlas y propiciar que volvieran a su matriz que fue la tierra con la que, en su día, fueron construidas. No querían vecinos nuevos. Tuvimos mil razones para emigrar y no nos dejan ni una sola para volver, por lo menos a cazar o pescar sin tener que hacer venias a quienes propiciaron nuestra marcha por pura necesidad. No me consuela que en muchos casos se cumplan las tan manidas frases: Quién a hierro mata, a hierro muere. Primero mataron a un judío, pero como yo no era judío, después… (Berthold Brecht).

La caza de la liebre con galgos

Los señoritos de antaño las cazaban desde los caballos con galgos atraillados y sin atraillar. Hoy … es una modalidad asequible si se vive en el Mundo Rural. Es una modalidad preciosa de practicar que no se debiera de olvidar jamás. Se debiera de practicar tal y como la practica el prestigioso veterinario de Saldaña (Palencia) de nombre Julio Cesar Díaz, quién está considerado el mejor experto español en el manejo del ganado vacuno. Por Saldaña también pasó don Pablo, veterinario de Villaherreros y de Fuenteandrino quien casó con una hija de Coloniales Montoya de Osorno. Don Pablo me regaló una perra cusqueja llamada Lola que me cogió más ratas de agua de las que necesitaba y cazando codornices o corriendo a las perdices, era un fenómeno que de no verlo no se puede creer. Un día, mi tío abuelo, el maestro de Buenavista de Valdavia José Franco, me trajo una cachorra Pachón mezclada con Pointer y mi perrita Lola se puso tan triste que la encontramos muerta al segar el trigal del señor Antolín que lindaba con un cuartero de alfalfa que teníamos nosotros detrás de casa.

Villaherreros es el pueblo de mi padre y es un pueblo que junto a Castrillo de Villavega y Villadiezma siempre hubo buenos galgueros y los sigue habiendo.

Al nombrar a Villaherreros no puedo olvidarme del gran cazador con Galgos que fue EULOGIO y su hijo de nombre Tinín, con quién hice la mili y ambos ya han pasado a ser difuntos. El señor Román era el guarda de campo y alguna bronca me echaba, pero a pesar del pronto era una buena persona como su hijo Vicente y no me denunciaba. La familia… cuando hay herencias de por medio hay que darla por perdida. Es muy triste que en situaciones tales aflore una maldad escondida bajo buenismos chabacanos envueltos de malicia torticera que todos van a lo mismo. Eso me da pena y me causa un respeto imponente, por eso procuro alejarme de ese tipo de gente. Mis muchos intentos de acercamiento siempre fueron fallidos.

Cuando yo era niño, solían venir después de Misa los galgueros de los alrededores a cazar la liebre con galgos en el Prado (entonces ya roturado). Recuerdo que nos daban 1 peseta a cada uno o dos reales, qué junto a las dos pesetas que nos daba el señor cura a los monaguillos, le venían muy bien a mi madre. El cazador mayor hacía una línea virtual que no debíamos de rebasar ni quedarnos atrás dando de vez en cuando un pisotón para levantar a la liebre y si la veíamos encamada debíamos de quedarnos parados, en silencio y levantar el brazo para que rápidamente viniera un galguero con su galgo.

La carrera duraba dos minutos, a lo más cuatro, y menos si soltaban dos o tres galgos. Nosotros, los ayudantes… durante la carrera permanecíamos quietos parados sin pestañear viendo una carrera que luego comentábamos hasta la saciedad grabándose en nuestros corazones de por vida a fuego lento.

Pronto tuve que dejar esa caza tan emocionante, pues antes del 12 de octubre debía de estar en el Convento para volver a casa un día después del 13 de Junio (San Antonio de Padua). Época en la que al día siguiente ya estaba arrancando lentejas o segando cebadas si calentaba. A veces, arrancando lentejas encontrábamos gazapillos que les hacíamos una marca en la oreja con la navaja para cuándo de mayores las cazaran los galgos propios o ajenos saber que ya la habíamos tenido entre manos.

Alguno tenía lentejas. Las arrancaba y jamás encontraba gazapo alguno … Yo los he encontrado hasta al abrigaño de las gavillas cuando las amontonábamos con mucho cuidado después de secas para acarrearlas temprano y sin poner redes al carro para que no se perdieran por el camino al desgranarse con los traqueteos del carro cuando las llevábamos a la era para ser: esparcidas, soleadas, trilladas, aparvadas, beldadas y cribadas con esmero , pues Noriega el de Osorno o el Chato de Villaherreros las pagaban bien. Su hijo tiene mi edad, se dedica a lo mismo que su padre, pero a lo grande. Hará unos 55 años que no hablo con él ni con su hermana Belén aun cuando su madre (La señora Dulce) es hija de don Domingo y de doña María y creo que tiene algún parentesco con nosotros. Después vinieron maestras de paso, buena gente, pero sin continuidad en el tiempo. Sin embargo don Domingo nos podía decir con conocimiento de causa: burros vuestros padres, burros vosotros. La escuela … ahora ya no hay ni huella de donde estuvo durante siglos.

Arrancando lentejas me encontraba gazapos de liebre

Arrancando lentejas me aprendía nidos de alaúdidas, de perdiz, de codorniz, etc. etc. Las escarderas de las linderas siempre las miraba a fondo por si había algún nido de chirrionas y en las zarzas abundaban los nidos de fringílidos.

Ahora no se siembran apenas lentejas y si las siembran se utilizan las cosechadoras con la cuchilla a ras de tierra previamente allanada con esos rulos que dejan pequeños a los de las carreteras. Rulos que se llevan por delante todo bicho viviente, pues el peso de las raíces les importa tres narices. Tampoco veo yeros, primos hermanos de las lentejas, y mucho menos titos muela o garbanzos.

Por razones médicas no he podido moverme desde marzo, pero iré en breve y, como siempre recorreré el camino de la mesta y fotografiaré desde avutardas hasta totovías. Pero no me vera nadie para tener tiempo libre y meditar por esos caminos donde cada vez rompen el silencio menos pájaros y hay menos árboles para asustar al viento.

Las grabaciones de mis amigos

Normalmente tengo imágenes para dar y tomar, pero no hago grabaciones, por el momento, las que les adjunto me las ha regalado un agricultor de Saldaña llamado Manuel. Un agricultor que además de ser un gran campeón de caza, qué lo es, es un galguero excepcional. En Villaherreros tenemos al dueño de Remolques Rodríguez. En Castrillo de Villavega está el gran campeón José Luis Herrero, en Villadiezma mora la flor y nata de los discípulos de José Luis Herrero. Jóvenes galgueros que ganan campeonatos y no cito a una serie de personas cuyos nombres no recuerdo, pero lo haré a su debido tiempo cuando haga otro artículo orientado más al galgo.

A nuestra liebre ibérica la está matando la mixomatosis en silencio y ya hay granjas para nutrir el campo

¿Serán como las de las perdices? Dios no lo quiera.

Vaya por delante que estoy escribiendo de la liebre Ibérica y no de la Europea, pues citando a esta última se llevaron a cabo unas redadas en Álava para restituirlas cuando criaran y así se hizo sobrando liebres para seguir repoblando tanto en Euskadi como en las autonomías limítrofes a través, todo ello, de la Granja Larrasal de Alsasua (Navarra) que regenta el especialista Leocadio Galán y en su día intervinieron personal de las diputaciones forales Vascas y Navarra además del NIA con quienes un servidor ya había colaborado y siguió colaborando a través de aplicaciones informáticas diseñadas, analizadas e implantadas por mí.

No sé si habré sabido dibujar virtualmente y a mano alzada un mundo cuyo entramado vivía en constante comunión con el medio natural y, por supuesto, con todo lo demás.

Pinchen en estas líneas hipervinculadas y podrán ver, o bajarse para imprimir, unos datos que merecen la pena ser estudiados:

No voy a abundar ni a contradecir los estudios e informes antes enunciados, pues están hechos a conciencia por personas honestas que benefician a los cazadores. ¡Pero cuan largo me lo fiais en lo que a tiempo de respuesta se refiere!

Esos estudios de una u otra forma dan fe de la disminución de la liebre desde el inicio del muy contrastado declive al día de la fecha. Si bien es cierto que como el tema del galgo mueve mucho dinero, no se lleva a cabo la debida información en los diferentes medios de comunicación. ignorando o minimizando el problema, terminaran con la liebre Ibérica autóctona como lo hicieron la perdiz que algunos citan triunfantes esa felona frase que dice «DE LA GRANJA A LA PERCHA». Hay granjas de liebres e importaciones clandestinas, si bien es cierto que a la Liebre Europea no la afecta, por el momento, la mixomatosis pero tarde o temprano la afectará. Y como siempre, están los reventas a la que salta ofreciendo liebres a los galgueros a través de sus cotos en un negocio que se las quitan de las manos. Tal vez la enfermedad vino de fuera de nuestras fronteraas. A saber. Pero si mal obran quienes roban a punta de navaja o de pistola los galgos, igual o peor hacen quienes importan sin cuarentenas y permisos oficiales. Insisto en que en las zonas galgueras dicen que las liebres ibéricas llevan el mismo camino que la perdiz roja con su buena red de granjas camufladas donde sobresaldrá algún Midas cuyo nombre no quiero mentar. Cada día estamos más cerca de la granja «pachanguera» que de una solución racional que restablezca la biodiversidad.

Capturas según el anuario de estadística del Ministerio

El ministerio, con su proverbial retraso, da cuenta y razón de las siguientes capturas de liebres. Cantidades globales donde no distingue la Ibérica de la Europea:

2010 — 899.780

2011 — 1.011.489

2012 — 915.283

2013 — 853.588

2014 — 741.470

2015 — 783.235

Así las cosas, quienes se basan en datos oficiales a sabiendas de semejantes retrasos, estarán confundiendo churras con merinas, pero están haciendo las cosas mal y había que decírselo. ¿Datos incompletos con un retraso de 5 años? ¿Se imaginan algo así en la empresa privada? La verdad es que en el caso que nos ocupa no sirve más que para que cuatro iluminados hagan pirotecnia informativa para justificar sus emolumentos y si les dicen que hagan un censo de los cocodrilos que hay en la C/ La Castellana de Madrid. Harán un trabajo, no lo duden. Lo adornarán con preciosas fotografías y unas fórmulas que no vienen a cuento. Luego, hasta publicarán un libro y darán una docena de conferencias remuneradas. Y lo harán mirando al respetable como lo hacía Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes en sus célebres sermones, pero dirán mayores burradas y de paso harán de hagiógrafos del Estado o de la entidad incompetente para que les siga llenando las alforjas por no dignarse a hablar con nosotros despreciando la ciencia empírica de la que ellos carecen.

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