El montero aún se estará preguntando de dónde salió aquel gran jabalí que casi le pilla por sorpresa. La embestida del animal casi consigue herir al cazador, que reacciona con grandes reflejos y consigue abortarla de un certero disparo.
EL jabalí intenta alejarse de allí, pero un segundo disparo del montero consigue abatirlo de manera definitiva.