La corza lleva a embestir en repetidas ocasiones al zorro, que no suelta a su presa y resiste los golpes. También intenta cortar la retirada del raposo, y lo consigue en un par de ocasiones, pero finalmente el predador oportunista, se pierde entre la vegetación llevando al pequeño corzo cogido del cuello.
Ver más noticias de Club de Caza en Google
Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.
0 comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario