Las causas de la muerte de este magnífico animal solo pueden basarse en suposiciones. Según nos ha confesado el propio cazador, es posible que el ciervo resultase herido en alguna montería. Pero el avanzado estado de descomposición del cuerpo y el hecho de que estaba comido por alimañas y jabalíes, hace imposible que se llegue a una respuesta a la incógnita de qué fue lo que mató al ciervo.
«Se encontraba en un pinar limpio, pero muy cerca de una parte más espesa. Al asomarme, vi las cuernas con los prismáticos», nos ha dicho el cazador.
Un gran recuerdo
No es el trofeo que llevó al cazador a la zona norte de Soria, pero el hallazgo se convirtió en una gran sorpresa. Nos ha comentado que «aunque es un trofeo encontrado y no lo haya abatido yo, la ilusión es la misma por la historia que tendrá detrás. El ciervo ya está en el taxidermista para que forme parte de mis recuerdos de caza».
También desmogues
Un recuerdo especial por lo extraordinario del hallazgo. Más aún cuando los corzos no dieron la cara: «solo vi hembras y un macho joven, pero me fui contento para casa».
Y no es la primera vez que los trofeos de ciervo alegran un rececho de este cazador. Las fotos que adjuntamos y que nos ha facilitado corresponden a la apertura de esta temporada de caza del corzo. Los desmogues los encontró en la misma finca.