Quieren cerrar 157 cotos de Valencia
La Federación de Caza de la Comunidad Valenciana se ha reunido con carácter de urgencia con la Dirección General de Medio Ambiente para intentar evitar la suspensión temporal de la caza en 157 acotados de la provincia de Valencia.
El Sindicato de la Confederación General del Trabajador denunció en Fiscalía un total de 157 autorizaciones en cotos de territorio de Valencia que tienen aprobados sus planes técnicos de ordenación cinegética por «silencio administrativo». Así lo ha informado la propia Federación de Caza de la Comunidad Valenciana en nota de prensa.
Se teme el cierre temporal de los cotos
La misma Consellería ha barajado, entre otras opciones, la posibilidad de cierre temporal de estos 157 cotos mientras se encuentra una solución al asunto.
El presidente de la Federación de Caza, Raúl Esteban, se ha citado con el subdirector de la Dirección General de Medio Ambiente, Josep Nebot, para trasladarle su más profunda indignación ante el hecho de que la Administración se plantee la posibilidad de cerrar los acotados. El mandatario federativo asegura que los clubes y sociedades afectadas han cumplido religiosamente con sus obligaciones, habiendo presentado en tiempo y forma los planes técnicos correspondiente.
La Federación trabaja para evitarlo
Además, sostiene Esteban, que existe un informe solvente, exhaustivo y excelentemente fundado en Derecho de la propia Dirección Territorial de Valencia que avala el silencio administrativo positivo. Incluso la propia Federación ha ofrecido soluciones jurídicas a la legalidad para dotar de mayor seguridad jurídica la aprobación de los planes técnicos.
Por ello, la Federación ha informado que ha puesto todos sus recursos técnicos y jurídicos para solucionar el asunto, advirtiendo también que la medida del cierre de estos cotos supondría, al margen de la responsabilidad patrimonial administrativa, un desastre ecológico atendiendo a la superpoblación de especies de caza mayor y del conejo, que incrementaría aún más los accidentes de tráfico causados por especies cinegéticas, subrayando que detener la caza en estos terrenos puede favorecer la expansión de zoonosis y epizootias, los daños a la agricultura, a la ganadería e instalaciones públicas, así como la destrucción de hábitats.