A pesar de que el título de la convocatoria, Ética de la caza. En busca de justificación moral para una actividad incomprendida, podía en principio parecer excesivamente teórico y ajeno al interés mayoritario de los cazadores, la oportunidad de pensar hoy seriamente sobre lo cinegético y buscar sólidas razones culturales, históricas y antropológicas que ayuden a defender con eficacia la actividad venatoria, se puso bien de manifiesto por la nutrida presencia de asistentes, que llegaron a saturar el aforo del local.
Entre ellos, se encontraban caras muy conocidas del mundo de la caza, como Ramón Estalella, Eduardo Coca, Perico Castejón o Félix Díaz del Campo, todos los cuales contribuyeron, con sus intervenciones en el coloquio que siguió a la charla, a dar una más completa y sólida visión del tema.
En tiempos en que los ataques a la caza proliferan y el rechazo a esta actividad se extiende entre nuestros contemporáneos, actividades como esta marcan un camino que debe ser más frecuentemente transitado.