Armas y Complementos

Blaser Optics

La caza vista como nunca

Muy pocas marcas en el mercado mundial de armas están a la altura de Blaser, ya que la innovación, sofisticación y calidad de la marca alemana ha calado profundamente en el mercado, especialmente el europeo desde la aparición de su ingenioso modelo R93.

Antonio Adán Plaza

Fotos: Antonio López y autor

27/02/2019  |  2401 lecturas

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La primera toma de contacto con los visores Blaser fue satisfactoria.

Esta fue la rampa de lanzamiento para convertirse, en lo que ya era una buena marcar de armas, en la que quizás, actualmente, sea la mejor y más tendenciosa enseña de la caza a nivel global.

Esto no sólo lo ha logrado por sus armas, sino con toda su gama de complementos, ropa, accesorios, a lo que hay que añadir por último la aparición de su línea óptica, que cierra el círculo de elementos imprescindibles para satisfacer las necesidades del cazador más técnico y exigente.

¿Cuántas marcas a nivel mundial puede lograr esto? Sigan pensando.


La composición rifle-visor destaca sobresalientemente. Una armoniosa combinación que no sólo se basa en detalles y acabados, sino que ofrece unas ventajas técnicas y tácticas a sus propietarios.

El caso que nos ocupa hoy en este artículo es analizar a grandes rasgos los visores Blaser, que llegaron al mercado español el pasado septiembre, así como su perfecta simbiosis con las armas de la misma casa.

La idea primigenia de Blaser era crear una gama de visores Premium exclusivos y distinguidos para sus armas, de ahí que sólo se fabriquen para montaje de carril. Un sistema más que acertado, fiable, que asegura un encare muy bajo e intuitivo y muy demando en su armas. La realidad es que ya he podido ver alguna óptica Blaser montada en otras armas que no son de la misma marca, dado el extraordinario producto obtenido.

Volviendo a la composición rifle-visor, destaca por encima de todo la perfección del conjunto. Una armoniosa combinación que no sólo se basa en detalles y acabados, sino que ofrece unas ventajas técnicas y tácticas a sus propietarios.


La medida de 34 mm. para los tubos del visor no es una elección peregrina, sino todo lo contrario. Es una ventaja técnica con tal de ofrecer una magnificación superior de aumentos, llegado a los 20x, además ofrecer unos rangos de correcciones más amplios.

Una de ella, de la que hemos hablado, es su encare bajo e intuitivo gracias al montaje en carril. La otra es su dispositivo iC integrado con el que disponer de la activación del punto luminoso al mismo momento de quitar el seguro. Una acción que nos evitará enfrentarnos a lances inesperados con la retícula apagada y una durabilidad máxima de la batería. Además la pequeña subtensión del mismo nos posibilitará disparar a grandes distancias sin taparnos el objetivo. Este punto rojo tiene función día/noche, ajustando la intensidad con sólo dejar pulsado su comando, que se sitúa en la parte derecha del visor. Para aquellos que no dispongan de sistema iC, con solo desbloquear el botón de iluminación, ya dispondrán del indicador luminoso.

En cuanto la armonía, el cuerpo resistente de los visores Blaser, fabricado en armazones de aluminio aeroespacial de 34 mm., tienen un recubrimiento anodizado robusto y antirreflejos en color negro-marrón, que lo combina a la perfección con la mayoría de sus armas. Sus mandos están recubiertos de caucho vulcanizado con un práctico acabado en forma de escamas de pescado para evitar deslizamientos o usar ágilmente con guantes. Sus botones, torretas y dispositivos de iluminación son compactos y no sobresalen enormemente del cuerpo central, lo que evita roces o enganchones en el campo. Su manejabilidad es intuitiva y rápida para que el cazador pueda concentrarse totalmente en un disparo seguro y preciso.


Su retícula está situada en primer plano de la imagen, pero con la salvedad que a pesar de subir sus aumentos al máximo, la retícula apenas acrecentará su tamaño, pudiendo hacer disparos precisos sin importar la distancia o tamaño de la pieza.

La medida de 34 mm. para los tubos del visor no es una elección peregrina, sino todo lo contrario. Es una ventaja técnica con tal de ofrecer una magnificación superior de aumentos, llegado a los 20x, además ofrecer unos rangos de correcciones más amplios.

Estamos por tanto ante una revolución del concepto del clásico visor. Elegancia sublime para unas piezas únicas que engalanan aún más los distinguidos rifles de la marca germana.

Pero no todo es apariencia en estos dispositivos ópticos, sino que internamente sorprenden aún más dada la calidad tecnológica que atesoran.

Una de estas, fundamental para la caza en condiciones de poca luz, es su alta transmisión superior al 92%. Una óptica fiable cuando las cosas se ponen negras. Aporta una nitidez y brillo sorprendente, con los estándares de las más altas gamas de otras prestigiosas casas. La fidelidad de colores y la ausencia de aberraciones cromáticas lo sitúan en la primera línea de la óptica deportiva.

Otras de las características comunes a los tres visores presentados por la marca 1-7x28 iC, 2,8-20x50 iC y 4-20x58 iC, es la situación en el primer plano de la imagen, pero con la salvedad que a pesar de subir sus aumentos al máximo, la retícula apenas acrecentará su tamaño. La razón que está detrás de la decisión de Blaser para montar una retícula de FFP (First Focal Plane) tiene que ver con el deseo de lograr una precisión absoluta. Con los visores de retícula SFP (Second Focal Plane), el punto de impacto cambia ligeramente a medida que se manipula la magnificación de aumentos, exceptuando un par de marcas de clase Premium. A su vez, esta posición de primer plano hará que la retícula sea más visible e intuitiva, distinguiéndola mejor en condiciones de poca luz.


Blaser 1-7x28 iC ofrece un verdadero aumento de 1x, lo que significa que se puede usar con ambos ojos abiertos sin problemas. Además cuenta con el revolucionario sistema IVD (Punto Variable Inteligente).

1-7x28 iC

El Blaser 1-7x28 iC ofrece un verdadero aumento de 1x, lo que significa que se puede usar con ambos ojos abiertos sin problemas. Ofrece una visión general óptima y una rápida adquisición de objetivos, es decir, es perfecto para batidas y monterías.

Pero la verdadera proeza de este modelo es que presenta un punto iluminado que se enciende en el segundo plano o en el primer plano focal, dependiendo de los aumentos seleccionados. Blaser llama a este sistema IVD (Punto Variable Inteligente), y así es como funciona en un prisma: cuando la ampliación se establece de 1x a. 4x, el punto está en el segundo plano focal. Una vez que el aumento se establece en más de 4x, el punto en el segundo plano focal se apaga y se enciende en el primer plano focal. Hablando en cristiano, si ponemos de 1x-4x aumentos, pues se supone que nuestro tiradero es corto, el punto luminoso es más grande permitiendo una adquisición más fácil del objetivo a corta distancia, especialmente útil cuando se dispara a un animal a toda carrera. En caso que usemos los aumentos por encima de 4x, el punto iluminado se vuelve automáticamente más pequeño para realizar un disparo más largo, ya que necesitamos sea más preciso, pues dispondremos de un tiradero medio-largo.

Un visor sin duda que se dejará ver por muchas monterías y batidas de nuestra tierra patria, y no sólo montado en armas Blaser, ya que la calidad, campos de visión y variable de aumentos que aúna, lo convierte en un superclase para estas modalidades.


QDC (Quick Distance Control), es un sistema de compensación balística en forma de torreta con un mecanismo altamente preciso, robusto y proporcionan una precisión fiable y constante.

2,8-20x50 iC

Si nos centramos en su modelo más todoterreno, el 2,8-20x50 iC, lo primero que nos llama la atención es su aspecto compacto y elegante del que sobresale ligeramente una torreta balística. Un sistema que Blaser identifica como QDC (Quick Distance Control), y que no es más que una torreta para la compensación de la caída del proyectil a largas distancias. Eso sí, su mecanismo es altamente preciso, robusto y proporcionan una precisión fiable y constante por mucho uso que le demos. Estas correcciones se hacen en base a clics, por lo que tendremos que contar con la tabla balística de nuestro calibre y punta para conocer la equivalencia en metros. Para ajustarla bastará con levantarla para desbloquear y girar según las necesidades. Dispone en exclusiva de un punto con auto bloqueo a +4clics, es decir para ajustar intuitivamente el GEE (es la distancia recomendada para poner a tiro el rifle por ser a la que el proyectil describe una trayectoria mejor y donde corta por segunda vez la línea de mira), que equivale a 4 cm de altura en un rifle que se pone cero a 100 m.

En este visor y su superior, el 4-20x58 iC, al contar con retículas de primer plano aportan una ventaja técnica, pues se podrá usar la distancia entre las barras de la retícula para las estimaciones de distancia objetivo. Este método probado y verdadero elimina fórmulas matemáticas complicadas y permite estimar fácilmente la distancia del objetivo para realizar un tiro de larga distancia. La distancia entre las barras de la retícula en relación con el tamaño objetivo permanece constante con cualquier aumento que elija. De esta forma el visor se convertirá en una herramienta con la cual se puede estimar la distancia de disparo de una forma rápida y precisa.

Ambos modelos 2,8-20x50 iC y 4-20x58 iC, disponen de corrector de paralaje a través de una rueda auto bloqueante en su parte derecha, pegada al iC. El ajuste está fijado en 100m, pero de forma suave se extrae para dotarla de un rango más largo y llevarla al infinito.


La cebra de Hartmann exigió el uso de la torreta, disparando a más de 263 metros, cuya corrección balística fue solventada perfectamente con la torreta QDC. A esta distancia una punta Norma Oryx de 180 gr., la escogida para realizar con garantías el safari, puesta a cero a los 100 m. tiene una caída de 278 mm.

4-20x58 iC

Del modelo 4-20x58 iC lo primero que nos sorprende es campana de 58 mm., no muy común en el mercado europeo, pero con una poderosa razón de ser. No es otro que en comparación con los visores con un diámetro de objetivo de 56 mm., el Blaser 4-20x58 iC proporciona un rendimiento de luz adicional del 7%. Esto permite el uso de un aumento mayor con un mejor reconocimiento de detalles e identificación del objetico en ambientes con escasa luz. Una opción sobresaliente para la caza en espera o rececho combinado, es decir, cuando cazamos animales crepusculares como corzos, venados, etc. Son muchas las ocasiones en que el animal que estamos esperando o recechando hace acto de presencia a escasos minutos de irse la luz. Es aquí donde una óptica como la de Blaser, con una tecnificación concreta, nos ayudará a dar con la pieza deseada.


La batalla a la que somete en los safaris a las lentes es tremenda. Más de 12 horas de caza al día, batallando entre “bush” y con traqueteos infernales en los pick up. Polvo, monte, arena y alguna que otra caída por las prisas son elementos común en estas expediciones que para nada son recomendables para los equipos.

Test de producto

La primera vez que llegó a mis manos un conjunto 100% Blaser, es decir la conjunción de rifle y visor, fue el pasado año coincidiendo con la temporada de corzos.

Al primer golpe de vista sorprendió su armonía, dotando al conjunto de un aspecto refinado que transmite equilibro. Más aún cuando lo coges y encaras. Es como probarse un traje a medida. Sienta como un guante.

En aquella ocasión la unidad la formaban un R8 Professional Success marrón del .36-06 Spf. con lente 2,8-20x50 iC. Hasta el color combinaba. Rebosaba exclusividad y confianza por los cuatro costados.

Durante semanas estuve cerro arriba, cerro abajo, con el equipo a la espalda, intentando encontrar esos esquivos cérvidos que tanto gustan al cazador español. Tras varias salidas fallidas, sin encontrar nada destacable, por fin pudimos hacernos con un bonito macho. Al final de la tarde, cuando comienzan el careo los animales más precavidos, adivinamos su caminar entre el monte y esperamos a tener oportunidad de disparo. Su alta capacidad óptica permitía ver con claridad la silueta del animal entre los chaparros, y a pesar de lo avanzado de la tarde, no dificultó un disparo limpio y certero a más de 200 metros. La primera toma de contacto no había podido ser más satisfactoria.


Este faco dio en tierra a pesar de su rápida espantada. Los campos de visión del visor 2,8-20x50 iC lo convierten en un todoterreno para la caza.

De las tierras castellanas salté a las planicies namibias. Un safari en la zona de Green Kalahari se presentaba como otro test exigente para contrastar la calidad y solvencia de las lentes Blaser.

Para esta aventura africana, que compartí con amigos, teníamos puesto el objetivo en los grandes antílopes africanos como eland, kudu, oryx, etc. Para el viaje escogí tres modelos de Blaser R8, Standard, Professional y Professional Success, todos en calibre .300 WM. Los visores que acompañarían a los citados rifles fueron 2,8-20x50 iC y 4-20x58 iC.

La caza en África del Sur normalmente se desarrolla a plena luz, pero no son pocas las ocasiones que los lances se suceden a primera o última hora del día. Además, en la zona en que cazaríamos, perteneciente al distrito de Gobabis, cerca ya del límite de Botsuana, nos encontraríamos con extensas llanuras abiertas. Ambas cualidades hacían factible el uso de visores potentes en cuanto a capacidad lumínica y número de aumentos.

Seis intensas jornadas entre 5 cazadores dieron para una sucesión de lances de lo más dispar, con especies tan diferentes por tamaño, hábitat y costumbres como pueden ser un steenbuck o un eland. Por cierto, este último me exigió tres días de caza a la huella, pues el área era totalmente abierta y por más que nos esmerábamos en ir tras los blue bull, no daban opciones claras de disparo. Es la magia de la caza autentica y pura.


La perfecta conjunción de los equipos y la calidad óptica hicieron posibles lograr los trofeos soñados.

Otra de las especies que más nos exigió fue la cebra de Hartmann, animal endémico de Namibia y que habita zonas de media montaña. Su vista, oído y olfato son terriblemente finos, y sus entradas más que dificultosas, pues su presencia en zonas elevadas y complicadas de andar les da una ventaja extra. Por eso el disparo exigió el uso de la torreta, disparando a más de 263 metros, cuya corrección balística fue solventada perfectamente con la torreta QDC de Blaser. A esta distancia una punta Norma Oryx de 180 gr., la escogida para realizar con garantías el safari, puesta a cero a los 100 m. tiene una caída de 278 mm., lo que daría al traste con un disparo centrado sin compensación. Los clics necesarios para ajustar la torreta según la tabla de lograron un impacto perfecto en la paleta del animal, derribándolo tras recorrer una escasa veintena de metros. Esta subespecie de cebra es una de las más corpulentas, sobrepasando los 300 Kg. de peso.

La batalla a la que somete en los safaris a las lentes es tremenda. Más de 12 horas de caza al día, batallando entre bush y con traqueteos infernales en los pick up. Polvo, monte, arena y alguna que otra caída por las prisas son elementos común en estas expediciones que para nada son recomendables para los equipos. Es aquí donde una óptica solvente, fiable y duradera demuestra su valía.

En este viaje los prismáticos dieron mucho de sí, y sin su ayuda para descubrir y valorar los animales el resultado hubiera sido bien distinto. Nos apoyamos en las versiones Blaser de 8x30 y 8x42. El primero compacto y ligero, y el segundo un todoterreno, válido para cualquier modalidad y situación de caza.


Con el visor 2,8-20x50 iC se resolvieron lances casi imposibles a más de 300 metros, ayudados de la torreta QDC.

Otra batalla librada con los visores Blaser fue la experiencia cochinera celebrada en Turquía con motivo del Blaser World Challenge. Un breve y conciso resumen de este viaje lo hice en mi anterior artículo Norma Vulkan, la punta cochinera publicado en esta misma web.

El desafío al que enfrentamos tanto a cazadores como a equipos consistió en la celebración de unas batidas a los jabalíes en las condiciones climáticas más adversas. El resultado tras cuatro días de caza, 112 jabalíes cobrados, con cerca de 400 disparos, todos ellos realizados con conjuntos Blaser.

Los cazadores, a pesar de que algunos era la primera vez que usaban estos rifles y encaraban a través de estas lentes, supieron adaptarse a la perfección. ¡Y es que a lo bueno se acostumbra uno rápido.

Los visores empleados fueron el 1-7x28 iC y 2,8-20x50 iC, así como el punto rojo RD17. Su modelo específico de batida gustó enormemente entre los afortunados participantes. Valoraron positivamente su revolucionario sistema IVD (Punto Variable Inteligente), tanto es así que dos de ellos ya han adquirido el suyo. Por otro lado el modelo todoterreno 2,8-20x50 iC ofreció lances casi imposibles a más de 300 metros, gracias a su poder 20x y a su amplia sensación espacial incluso con los aumentos al máximo. Esta virtud posibilita localizar rápidamente los objetivos, sin importar la distancia, ni los aumentos, desechando el tan temido efecto tubo que otras marcas no son capaz de eliminar.


Ya se ven algunos visores Blaser montados sobres otras armas que no son de la misma marca. El extraordinario producto obtenido se demandará entre los cazadores más exigentes.

En definitiva estamos ante un producto de la más alta clase de la óptica deportiva. Sin duda Blaser no busca ser un Best Seller de ventas para un mercado global, sino ofrecer a sus clientes y adeptos seguidores de la excelencia en cualquier material necesario para desarrollar con plenas garantías su modalidad favorita. En este caso con los visores lo han logrado a lo grande.

Pero la calidad del producto y el empuje del propio nombre Blaser hará irremediablemente que esta apreciación traspase las fronteras de las marcas, y haya muchos cazadores que sin disponer de un arma Blaser, si atiendan sus necesidades y exigencias venatorias con la incorporación de una de estas ópticas a su equipo de caza.

Concluyendo, Blaser es una empresa de renombre con infinidad de seguidores. Debido a su reputación, estaban en una excelente posición para expandir su oferta de productos, siempre que fuera de la calidad que se supone a una marcar así. A juzgar por lo testado en este último año, la marca alemana se ha tomado muy en serio su salto al mundo de la óptica, por lo que estoy absolutamente seguro que la serie Blaser Optics recalará con gran interés en el mercado español. Doy tres razones principales:

1.- Está hecha por Blaser.

2.- Su óptica es excelente, desembarcando de lleno en la gama Premium.

3.- Su diseño, calidad y prestaciones únicas animarán no sólo a los Blaser adictos, sino al resto de cazadores que buscan lo mejor.