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<title>Club de Caza - No Perdamos el Norte</title>
<link>http://www.club-caza.com/</link>
<description>club-caza.com - El portal de la Caza con noticias, foros, chat y todo lo relacionado con la Caza</description>
<language>es-es</language>

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<pubDate>Sun, 22 Jan 2012 09:35:33 GMT</pubDate>
<title>Galicia bosque animado</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=449</link>
<description>El magnífico Wenceslao Fernández Flórez parió de su magín, allá por los cuarenta, una novela fantástica donde en un mágico trozo del mundo llamado Cecebre, los árboles tomaron criterio y opinión, que vida ya la tenían.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/449_1.jpg" alt="" width="445" height="334" class="bordefoto" /></div>Las aguas exteriorizaban un alma que todos intuimos que tienen. Porque si no fuese así, no serían capaces, como realmente lo son, a repartir vida. Hasta los topos, seres de soterrada faena, tenían su opinión y se erigían en protagonistas de los acontecimientos.<br /><br />Hoy, la fraga de Cecebre resiste como una hermosa miniatura impresionista de lo que fue en tiempos de D. Wenceslao. Un bosque mágico era capaz de hacer conversar a sus habitantes en tertulias inútiles sin que supiesen ver que aquel poste de largos hilos metálicos, que los hombres habían plantado en medio del bosque, iba a ser la primera piedra de su destrucción. La vida siempre se abre paso. Hoy Cecebre tiene vida aun diezmado y rodeado de humanidad, en el sentido más inhumano del término. Un embalse, vías públicas y las típicas viviendas dispersas han circunscrito su magia a una sombra de lo que fue.<br /><br />Pero su magia perdura, como perdura en grandes zonas de la costa gallega encerrada entre selvas de extraños eucaliptales. Permanece latente en los muros tapizados de musgo que serpentean entre abandonados sotos, hoy faltos de jóvenes y blancas manos que recojan, con amor, sus frutos.<br /><br />La velocidad con que la naturaleza gallega es capaz a regenerase después de un desastre, no se explica sin considerar que esa magia de druidas celtas perdura entre la bruma.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/449_2.jpg" alt="" width="445" height="334" class="bordefoto" /></div>Cuando la naturaleza de Galicia sea la triste sombra de un recuerdo, aún en ese momento, al igual que la fraga de Cecebre seguirá guardando, entre sus piedras, la magia que unos queremos ver, o el germen de la vida que dirán los más pragmáticos.<br /><br />El destrozo hoy en mi tierra no viene de la mano de taladores de árboles, hoy cada vez los bosques avanzan más; ciertamente llega del atentado a la razón que significa que nuestros gobernantes se dediquen a practicar políticas populistas, destruyendo cualquier atisbo de gestión sostenible de la caza mayor. Lo hacen tan sólo para crear placebos que dirijan las iras de los agricultores dañados por el jabalí contra los cazadores, quienes en realidad son los únicos que realmente les pueden ayudar. Y los cazadores de bien, se sienten solos, despreciados, utilizados como matarifes baratos en época de cría.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/449_3.jpg" alt="" width="445" height="272" class="bordefoto" /></div>En nombre de la naturaleza hay muchas bocas humanas que se alimentan, de los políticos y sus decisiones ya he hablado, cada palo que aguante su vela. ¡Menudo sinsentido! Otros, como los ecologistas de ADEGA, piden que se ponga en libertad a los asesinos de ecosistemas que liberaron miles de alóctonos visones; destruyendo, con una irreversibilidad mayor nuestro medio que aquel ponzoñoso barco de infausto recuerdo.<br /><br />¡Que fácilmente se retratan los proxenetas de la tierra! Los libadores de subvenciones que tanto cacarean su amor por la Madre Naturaleza, y a la primera de cambio defienden a quienes la destruyen, siempre que sean de su cuerda política, evidentemente.<br /><br />Pobre Cecebre, fiel retrato de mis amados y mágicos bosques donde, oculta en las piedras seguirá, a pesar de tanta mediocridad, viva la magia de milenarios druidas, solo tapada por el musgo y por la sinrazón.<br /><br />Ya todo Galicia es Cecebre, reducto inasequible, o zozobra moral de quienes dicen proteger la vida de sus criaturas que ya no hablan en un bosque animado. Ahora callan. Por vergüenza ajena, evidentemente.</description>
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<pubDate>Sun, 18 Dec 2011 21:34:24 GMT</pubDate>
<title>Crónica de la otoñada</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=443</link>
<description>El primer día de otoño, lo amo, amo profundamente al otoño. Primera borrasca atlántica. ¡Por fin! Se ha terminado este sufrimiento de calores agosteños bien entrado ya octubre. He llegado a odiar esa luz mortecina que, con el calor pegajoso tan querido por las moscas zumbonas, parecía querer dibujar una parodia de otoño, una imitación burlesca de su luz.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/443_1.jpg" alt="" width="445" height="200" class="bordefoto" /></div>Pero el cazador pide más, al cazador no le basta con un remedo de luz dorada tamizada por los robles; precisa del agua, del olor a humedad, a tierra mojada, a musgo. El cazador repudia el olor a pólvora, cuando ese olor lo desprende el reseco suelo, cuando las narices de los sabuesos criban tierra, no aire. Pobres perros que trasmutan entonces sus facultades en estériles armas para la lucha contra un nuevo enemigo ahora escondido tras cada mata, menos conocido que el viejo navajero, sí, pero mata más; el golpe de calor.<br /><br />No extrañe al lector que cuando estas notas lleguen a sus manos, aún siendo invierno, uno tenga todavía fresco en la memoria el hartazgo del secarral que hemos vivido en Galicia. Sus incendios terribles y sus embalses vacíos en octubre han resultado desoladores. Es por ello que me he sorprendido recibiendo este primer frente borrascoso, como si de un ejército libertador se tratase. He disfrutado del frío y del agua, pecho a viento, desde los acantilados de Punta Faxilde. Abajo rompía el mar. He sentido en el rostro caricias de humedad y sal, que en otros momentos hubiesen parecido, quizás, desagradables bofetadas.<br /><br />Ayer sábado monteamos infructuosamente <em>el Formigueiro</em>, resultó inadmisible ver tanto rastro de bichería y que sólo se levantase un corzo y una raposa. La verdad es que los que practicamos el monteo a suelta en Galicia nos estamos acostumbrando mal. Hacía ya tiempo que, aunque los calores no respetaban a nadie, no volvíamos bolos del monte.<br /><br />Personalmente no me quejo, mi percha casi me ha salido a corzo por batida. Ya tengo ganas de hincarle una bala del <em>trescientos</em> a un buen guarro de impresionante boca.<br /><br />Será, seguramente, para cuando estas líneas hayan llegado a manos de nuestros pacientes lectores, estoy seguro. También pronto, muy pronto, la Sierra de la Demanda me espera seductora en esta primera cita, la de otoño; la más hermosa. Se me antoja que se pone guapa solo para mí. Se pinta del rojo carmín de los hayedos, se perfuma del aroma libidinoso del musgo, me susurra con el canto de los riachuelos que discurren entre antiguas minas de hierro abandonadas y ,al final, siempre me regala algún bonito lance mientras rompen las ladras y veo los buitres deslizándose con sus afiladas alas en vuelos rasantes casi increíbles. ¿Se le puede pedir más a la caza? Sí, amistad, compañerismo, saludar a gentes que ya se han hecho un referente en mi calendario, como el guarda Carlos, los valencianos, o el alcalde de Barbadillo, a quien cariñosamente apodamos <em>Lehendakari</em>. Eso es caza, lo demás sobra. Las preocupaciones del día a día deben de quedar atrás. En España, por entonces, se estará dilucidando un nuevo gobierno. Espero que tenga fuerza para arreglar este desastre. Mientras, por unos días, nosotros sólo tendremos que pensar en el monte, en la caza, y si preparamos primero el pulpo a la gallega, la paella a la valenciana, o le metemos mano, digo cuchillo, al jamoncito de los compañeros sevillanos. <br /><br />Es la caza, es otoño… y yo, amo profundamente al otoño.<br /><br /><br /><em>Publicado en el número de diciembre de Federcaza</em></description>
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<pubDate>Tue, 22 Nov 2011 11:18:24 GMT</pubDate>
<title>Gabriela y la Caza</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=442</link>
<description>Había sido una niña de las monjas, muy trabajadora y con un punto de inocencia que le procuraba un halo de infantil intemporalidad. Hoy es una hermosa mujer que luce una esplendida cuarentena, muy hermosa. Fue ayer cuando, empujada por el aplomo y sacrificio que lucen las hembras de nuestra especie, dejó de cazar durante algunos años por mor de atender la crianza de los dos hijos que la vida quiso regalarles, a ella y a su marido.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/442_1.jpg" alt="" width="445" height="200" class="bordefoto" /></div>El tiempo pasa, aquellos niños indefensos y dependientes de la poseedora del matriarcal aliento del hogar, parecieron cobrar vida propia, independencia  realmente. Cada vez se alejaban más y más a menudo. Exploraban el mundo que hay más allá de la entrada de su cubil. Gabriela veía como, cada día, a sus polluelos se les caía otro pequeño trozo de plumón al tiempo que desarrollaban un poco más sus alas.<br /><br />Sus retoños prescindían de su seguridad, y gustaban acompañarse de otros cachorrillos y cachorrillas de ajenas manadas que pululaban por el entorno de la cueva.<br /><br />Fue un día en que su marido llegó de cazar y se la encontró atareada, como siempre. Pero su mirada se dibujaba distinta. Un convencimiento profundo había hecho mella en lo que hasta entones, sin ella ser consciente, había mitigado durante unos años, su gusto e instinto por la caza. Los pollos volaban; sus pollos. Creyó entonces sentir saltar un resorte de natural instinto, y se entregó de nuevo a los gélidos brazos del monte en otoño.<br /><br />Sorprendió al sábado siguiente a su marido con los archiperres y botas. Su ligero rifle automático, arropado dentro de la funda, colgaba de nuevo de su hombro. Y de nuevo, cual una leona cazadora cuyas crías ya no eran dependientes, quiso predar. Su marido sintió la necesidad de reconocerle toda la renuncia al criar de sus hijos gracias, evidentemente, a una fortaleza y entrega que el macho de su especie, realmente el sexo débil, nunca fue capaz a desplegar. Ahora él se sentía más afortunado, más comprendido y algo culpable al salir impune del abandono parcial al que había sometido a su mujer durante tantas y tan frías mañanas de invierno en que la caza lo había apartado de su lado.<br /><br />Comprendió  que había sido bendecido por la fortuna al poder compartir con Gabriela vida, esperanzas y monte. ¿Qué más se puede pedir? Me atrevería a decir que solamente le restaba, al macho alfa, ver romper el instinto de la caza entre sus retoños; para ser ya completamente feliz.<br /><br />No son estos tiempos en donde el futuro de la caza esté claro. Toda suerte de justificaciones estadísticas culturales, legales y económicas, son precisas para garantizar el futuro de su ejercicio. Al final, todo puede ser tan fácil como la  situación que lleva al marido de Gabriela a ese estado de embobamiento y sorpresa. La caza y su futuro no precisará de alegato, justificación, ni pena por su fallecimiento si en ella desembarca quien es capaz a dar vida, esto es: La mujer, y con ella los jóvenes, porque si nosotros, con nuestros egoísmos, nuestras infantiles escapadas al monte en busca de paz y refugio, fuésemos capaces de esperar un ratito, e intentásemos incorporar en nuestro camino a mujeres y jóvenes, otra perdiz nos cantaría.<br /><br />Pobres de los hombres inseguros que se resistan hoy a ceder un espacio de libertad que, a modo de coto privado de machos, parece que quiso comprenderse desde un atavismo endogámico y autodestructivo.<br /><br />Parafraseando a Patxi Andión… <em>«Si yo fuera mujer…»</em> cazaría más y mejor, no les quepa duda. Gracias a todas las hermosas <em>Gabrielas</em> nuestro mundo es mejor. La caza también lo será.<br /><br /><br /><em>Publicado en el número de noviembre de Federcaza</em></description>
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<pubDate>Wed, 26 Oct 2011 12:28:49 GMT</pubDate>
<title>¿Somos ciudadanos de segunda?</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=440</link>
<description>En el pasado ejercicio, según los datos de la memoria de la Administración General del Estado, Interior retiró la licencia a 450 gallegos. Disculpen que no maneje datos de todo el territorio nacional, pero estoy seguro que, los que expongo, son perfectamente extrapolables.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/440_1.jpg" alt="" width="445" height="200" class="bordefoto" /></div>Este apunte incrementa en un 50% las licencias revocadas el año anterior. Estos datos son causa de cambios legislativos, que hasta cierto punto tienen relativa lógica, base legal quiero decir. Hablo de que la nueva Ley de Seguridad Vial ha convertido en delincuentes, con sus penales manchados, a personas que, tiempo atrás por los mismos hechos, hubiesen incurrido solamente en una falta administrativa. Hasta ahí todo explicable pero… ¿Y la otra mitad de las licencias revocadas? Un pequeño porcentaje son por el proceso normal de circunstancias procedentes y pertinentes. Hablo de sentencias judiciales, las menos; las más, por no pasar el psicotécnico. El elemento novedoso que hace que se disparen estas revocaciones es porque el gobierno ha dictado las ordenes precisas para que aquellos ciudadanos que se encuentren denunciados por cualquier cuestión menor se les considere no aptos para la renovación, sin que haya mediado sentencia alguna.<br /><br />Es por ello que me hago la pregunta que encabeza esta reflexión… ¿Somos ciudadanos de segunda? Yo creo que así nos consideran nuestros dirigentes. Dos casos por mí conocidos están en esta situación de desamparo. Al primero no le han renovado su licencia al estar denunciado por pagar, supuestamente, en un peaje con veinte euros falsos (nos puede pasar a cualquiera sin darnos cuenta). El segundo caso, mucho más sangrante, ha consistido en que a otro cazador se le ha revocado la licencia porque fue denunciado por el carterista que le acababa de robar la cartera, el cual resultó arañado durante el forcejeo que entabló con la víctima cuando esta intentó preservar lo que era suyo.<br /><br />El derecho está para ser usado por todos, hasta por los carteristas. Ya dictará en su momento la verdad judicial la justicia, sólo que el Estado Español parece retorcerlo para oprimir los derechos de cazadores y tiradores deportivos.<br /><br />Que se utilice la ficha policial para estas revocaciones, sin haber mediado sentencia o sin establecerse siquiera una relación ponderada entre la denuncia y el ejercicio con las armas, es un pisoteo absoluto de nuestros derechos constitucionales. Están estas directrices ordenadas por el gobierno más cerca del <em>Ordeno y Mando</em> de los gobernadores civiles del franquismo, que de una sociedad democrática.<br /><br />Un presunto asesino o ladrón, al ser detenido, podría interponer una acción de <em>hábeas corpus</em> reclamando un inmediato amparo judicial si creyese que se vulneran sus derechos fundamentales. A nuestro colectivo ni siquiera se le otorga la consideración de presunto. La administración nos conoce culpables de forma automática porque, con seguridad, nuestros dirigentes nos consideran simplemente súbditos a los que puedan otorgar su gracia de forma caprichosa.<br /><br />Quizás nuestros patricios gobernantes tengan una concepción de la sociedad similar a la de la antigua Roma. De esa forma, nosotros, no llegamos a tener para ellos siquiera la consideración de ciudadanos con derechos. Directamente nos ven como plebeyos.<br /><br />Desconozco si de alguna forma, desde los órganos de representación de los cazadores, se está defendiendo jurídicamente al colectivo. Espero que si, puesto que es un problema generalizado. La caza no solamente se defiende invirtiendo nuestros cuartos en el estudio del <em>arrendajo gorilero</em>. Habrá que pensar, pues, si en esta ocasión estamos priorizando nuestros gastos correctamente, porque se me antoja que unos cuantos euros invertidos en procesos judiciales en defensa de nuestra dignidad; quizás estuvieren mejor invertidos.<br /><br />Mientras, sigo haciéndome la misma pregunta que al principio de mi reflexión. ¿Somos ciudadanos de segunda?… Quizás si, pero el derecho al voto no nos lo han quitado.<br /><br />Todavía…<br /><br /><br /><em>Publicado en Federcaza de Octubre de 2011</em></description>
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<pubDate>Tue, 04 Oct 2011 14:18:49 GMT</pubDate>
<title>¿Nueva temporada o prórroga de la anterior?</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=439</link>
<description>Hablar del inicio de una nueva temporada de caza mayor es, cuando menos, una ironía en muchas zonas de Galicia. Entrados en septiembre, muchas de las cuadrillas que han contratado sus batidas a los distintos Tecores, no pueden tener la seguridad de que exista toda la caza que se suponía que había cuando fueron cerrados los contratos, allá por primavera.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/439_1.jpg" alt="" width="445" height="200" class="bordefoto" /></div>Desde entonces, han sido muchos los Tecores que ha realizado batidas por daños de forma indiscriminada. La administración gallega las ha promovido, cuando no ha, directamente, intimidado a esos Tecores para que diesen las batidas. La presión era ejercida por la maquinaria mediática de los sindicatos agrarios y la administración, en un acto de populismo, abandonó a los cazadores a los pies de los caballos. Escurrió el bulto y provocó el enfrentamiento entre quienes son los gestores y reguladores del medio, es decir: Agricultores y cazadores.<br /><br />Ha definido la administración la innecesariedad incluso de tener que justificar los daños. Las batidas son concedidas a discreción, incluso bajo los distintos criterios, cuando no arbitrariedades de las distintas jefaturas provinciales.<br /><br />Todo empezó con el diseño de un mapa de daños señalando municipios de <em>objetivo uno</em> cuyo criterio de elaboración habían sido los partes de daños a la agricultura profesional. En Galicia, las ayudas por daños solamente se daban a los agricultores profesionales. Olvidan la realidad social; el noventa por ciento de los agricultores gallegos, no son profesionales. Son agricultores a tiempo parcial, por afición, o si lo prefieren, en momentos de crisis como esta, practican una agricultura de supervivencia, absolutamente minifundista.<br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/439_2.jpg" alt="" width="445" height="243" class="bordefoto" /></div><br /><br /><strong>OBSERVATORIO CINEGÉTICO</strong><br /> <br />Parece que fue ayer, y de hecho lo fue. Todavía está fresco el Observatorio Cinegético que, en Santiago de Compostela, organizó magníficamente la RFECA. Ello ocurrió el dos de octubre pasado, hace un año. Sus magníficas conclusiones, las soberbias aportaciones de los ponentes y las declaraciones a favor de la corresponsabilidad de los daños, expuestas por el conselleiro y el director general de conservación de la naturaleza, parecen hoy un sueño, un esperpento o una broma de mal gusto.<br /><br />¿Qué ha cambiado? Pues solo una cosa, el dinero. La manida crisis, que ha hecho que la Xunta ya no tenga establecida una línea de ayudas a los daños, de forma que los agricultores han decidido canalizados a través de los sindicatos agrarios. Han promovido el enfrentamiento directo con los cazadores, en una clara intención de utilizarnos, bien sea para conseguir dinero, bien sea para usarnos como ariete de presión contra la administración.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/439_3.jpg" alt="" width="445" height="318" class="bordefoto" /></div>Hasta este año, la comunidad autónoma menos afectada por daños del jabalí, era la gallega. De la noche a la mañana, parece que todos los jabalíes del mundo se han reproducido en Galicia. Diríase que han dejado, de repente, de ser jabalíes para convertirse en unos extraños seres con una capacidad de reproducción mágica, cual orcos salidos de la imaginación de Tolkien.<br /><br />Cuando releemos las conclusiones del observatorio, nos encontramos declaraciones de los máximos representantes de Medio Ambiente como estas:<br /><br /><em>«Compartimos la preocupación por los daños que produce la fauna silvestre. La solución pasa por el diálogo y la comunicación entre los implicados, y mejor si esta se produce de forma desapasionada y reflexiva»</em>.<br /><em>«La actividad cinegética aporta una impagable labor ambiental de control de las especies que proliferan más allá de los niveles adecuados»</em>.<br /><br />Dice el refrán que del dicho al hecho hay un gran trecho. El desaparecer el dinero de las indemnizaciones y escabullirse la administración de la mesa de diálogo, ha sido todo uno.<br /><br />Ante la opinión pública, la Administración, está usando a los cazadores como mano de obra barata. Nos está negando la mínima dignidad que esos mismos representantes públicos, nos han concedido en el observatorio cinegético.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/439_4.jpg" alt="" width="445" height="313" class="bordefoto" /></div><em>«Es innegable que los cazadores prestan un servicio impagable a la sociedad. La caza ordenada y regulada contribuye al mismo tiempo a fomentar la biodiversidad y la rentabilidad de los cultivos»</em>. Esto que se nos reconoce en petit comité. La administración no tiene el valor de reconocérnoslo en público. ¡Qué menos!<br /><br /><br /><em>Publicado en Caza Mayor de septiembre</em></description>
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<pubDate>Wed, 07 Sep 2011 11:02:49 GMT</pubDate>
<title>Ecojusticia como agua en este desierto</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=415</link>
<description>El pasado miércoles 22 de junio no resultó ser una fecha cualquiera para los que amamos a la naturaleza. Ese día, la  Guardia Civil detuvo a once terroristas ambientales en distintos puntos de España (presuntos). El juez titular del nº2 de Santiago de Compostela ha ordenado ponerlos a buen recaudo.<br /><br />Las casualidades no existen, el nombre de este juez, José Antonio Vázquez Taín, no les sonará a la mayoría de los españoles; quizás más acostumbrados a conocer el nombre de otros jueces mediáticos, más proclives al ruido que a las nueces. El juez Taín no es de esos, la discreción define su labor. Lo sabemos los que vivimos en las Rías Bajas y hemos visto como en tiempos del, otrora, pujante narcotráfico; un juez valiente, desde su modesto juzgado de Cambados, ponía en solfa a la crema y la nata de los capos arousanos. Recuerdo las lágrimas en los ojos de madres que habían perdido a sus hijos, con el veneno de la droga, el día que un ascenso del juez Taín, nos lo sustrajo a la familia gallega para trasladarlo a otra plaza, intuyo que en Cataluña. Créanme que la sociedad civil lo echó de menos.<br /><br />Mucho valor y efectividad demostró luchando por la Ley en un ambiente social nada proclive a ayudarlo en su labor. Sufrió por la justicia, en el desierto de ética social de aquella época, cuando campaban por sus respetos el dinero fácil y la corrupción.<br /><br />También hoy puede pasarle lo mismo, en esta sociedad enferma de urbanidad, de urbanismo, de urbanitismo y cada día más coartada de derechos  ciudadanos bajo el yugo de lo políticamente correcto. Hace falta mucho valor para enfrentarse con el Sancta Sanctórum del ecologismo radical. Las nuevas sectas intransigentes que en nombre de su supremo fin, <em>‘los derechos de los animales’</em>, olvidan que sistemáticamente ellos mismos pisotean los derechos humanos; el derecho al libre pensamiento, a la libertad, el derecho a la propiedad privada y nuestro derecho al común  disfrute de una biodiversidad sustentada en un medio rural digno. Porque, contra esto último es contra lo que han atentado estos iluminados que han robado a sus legítimos propietarios 20.000 visones, soltándolos para que como depredadores alóctonos que son, consigan destruir la naturaleza de Galicia. Hablo de un atentado para mi tierra, de una irreversibilidad mayor que lo que pudo significar el propio <em>Prestige</em>. Pero para una gran mayoría de cerebros relativistas, lo que han hecho está bien; porque de la naturaleza no saben nada. Jamás han pisado una boñiga de vaca, pero socialmente pesan. ¡Vaya si pesan!<br /><br />Pues otra vez, al igual que en los tiempos en que tuvo que cumplir con su deber bajo el peso de una sociedad anestesiada por el crimen, el juez Vázquez Taín sabrá cumplir con su compromiso sin que le pese el que dirán. Lo ha hecho antes, que eran peores tiempos, hoy será más llevadero.<br /><br />Si mucho no me equivoco creo que dejaremos de ver, durante mucho tiempo, la cara de algunos de estos destructores de la naturaleza. Ya no estarán con sus cartelitos mostrando vacas desolladas delante del McDonal´s de Sol.  Ni tocándonos el pito (quiero decir silbato) en los campeonatos de raposo. Tampoco los veremos vestidos de zorras en las manifestaciones de La Castellana, porque la destrucción que han provocado en la fauna de Galicia no se hubiese conseguido ni con mil coches bomba. ¿Y todavía hay alguien que piense que esto no es terrorismo?<br /><br /><br /><em>Publicado en Federcaza del mes de septiembre</em></description>
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<pubDate>Tue, 02 Aug 2011 11:40:33 GMT</pubDate>
<title>El olor de la carne</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=397</link>
<description>En esta sociedad de hábitos urbanos, estamos cada día más acostumbrados a que el filete nos llegue a la cocina en una bandeja blanca, me atrevo a decir que incluso escurrido de cualquier líquido rezume que pueda recordar a la sangre que, pocas horas atrás, aún corría dentro de su materia.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/397_1.jpg" alt="" width="445" height="250" class="bordefoto" /></div>Hablo de hábitos urbanos, no refiriéndome necesariamente a grandes ciudades, también en los pueblos están. Las nuevas generaciones han perdido el contacto con los olores más propios del germen de la vida. Olores que a los que de niños hemos ayudado a parir a una vaca no se nos olvidan. Las generaciones actuales, esos del yogurt, los <em>yogurines</em>, identificarían esos olores como una falta de higiene. El olor a boñiga, a estiércol cuando era sacado de las cuadras y esparcido, previo a la plantación de las patatas, ese olor era realmente olor a vida.<br /><br />Hoy la fertilización con nitratos no huele, dicen esos <em>yogurines</em>. Digo yo que sí huele. ¡Coño si huele!… Huele a muerte, a contaminación del agua, a cáncer, es decir a verdadera podredumbre física y conceptual del hombre que abandona el campo.<br /><br />Cuando yo era niño, el olor a mondongo, a pelo chamuscado con paja centena, no con soplete, el tufo a cebollas cortadas con las que se frotaba el cerdo después de limpiar el chamusco de la pelambrera olía a… ¿Sabéis a qué olía, <em> yogurines</em>? Pues a fiesta, sí… sí, a fiesta de matanza a morcilla, a zorza para chorizos, a chicharrones y a grasa guardada en las alacenas para calmar los potes y porrazos de los pícaros que jugaban por las callejuelas a pedrada limpia y no pasaba nada.<br /><br />¿Sabéis <em>yogurines</em> a qué sabían las criadillas del cerdo salteadas con ajo, aceite y borona de maíz en compañía del capador y de mi abuelo?… Sabían a cariño que mi abuelo me daba mientras me contaba cómo había conseguido ser cocinero en la guerra; para no tener que matar más.<br /><br />Estoy harto de ver noticias sobre memos urbanos que compran su parcela en el campo; qué hermoso lugar, una casita rodeada de prados saturados de bucolismo. Terminado el chalet solicitan la licencia de primera ocupación y acto seguido denuncian al vecino, dueño de la vaquería, porque huele a purín y hay muchas moscas. Osea… papi… jo qué pestazo.<br /><br />No se puede ser más hideputa.<br /><br /><br /><strong>DE LA CIUDAD A LA MONTERÍA</strong><br /><br />La caza que yo vivo hoy es distinta en sus formas a la que practicaban mis antepasados. El cambio en el hábitat ha generado la desaparición del pelo y la pluma. Hoy todo es jabalí, corzo, ciervo incluso y lobo, mucho lobo; más de lo que el medio puede soportar.<br /><br />Esos hábitos urbanos han contagiado, incluso, a gente que como yo todavía vive en un pueblo. Reconozcámoslo, en muchos pueblos y aldeas ya no huele a vaca, como mucho a gasoil de tractor. Esto ha provocado que muchos de pueblo nos hayamos hecho de un finolis recalcitrante, los de ciudad ya no te digo.<br /><br />En la caza social del norte se aprecia el valor de la carne, no se desdeña. Se ve mal a aquel tipo esmerilado que rehúsa cargar o arrastrar una cierva por no mancharse de sangre. Alguno incluso se hace el tonto y prefiere que se estropee la carne que terner que hacer un mínimo esfuerzo para evitar que la pieza sea pasto de carroñeros.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/397_2.jpg" alt="" width="445" height="250" class="bordefoto" /></div>Nos hemos hecho comodones, yo también. Nos escaqueamos del olor de la víscera, y si encontramos a alguien que destripe la caza los demás, mejor. Llegados a ese punto nos volvemos tan urbanitas como el que más, si ustedes lo prefieren me atrevería a decir que somos ya también nosotros un poco <em>neoyogurines</em>.<br /><br />El trato correcto, respetuoso y profesional en la evisceración de las piezas redundará en una mayor higiene y en consecuencia una mejor calidad de una carne que a día de hoy tiene un mercado muy corto en nuestro país. En Europa Central goza la proteína de caza de una aceptación brutal, al igual que todos los productos ecológicos; siendo la carne de caza el primero de entre todos.<br /><br />En las monterías sureñas encontramos que las carnes suelen ser procesadas a pie de junta con la inspección de veterinarios, comercializándose en gran parte, aunque con precios muy bajos a través de la lonja de carnes de Ciudad Real.<br /><br />En el norte las capturas fluyen a cuentagotas desde las peñas jabalineras, con lo cual la presencia de un veterinario se hace inviable. Es el propio cazador el que se desplazará hasta la clínica de turno para asegurarse de la salubridad de la pieza. Cabe destacar que en el norte, más concretamente en Galicia, se está vendiendo carne de jabalí a un precio que ronda los cinco y seis euros el kilo. Evidentemente los restaurantes no son tontos, entiendo que estos precios se están pagando por un producto verdaderamente montaraz, ni comparación con el precio en la lonja de Ciudad Real. Quiero suponer que el mercado premia con un plus de excelencia a la carne de caza que no llega de cercón, o no es resultado de manejos cuasiagropecuarios.<br /><br /><br /><strong>EL VALOR DE LA CARNE Y EL PAGO DE DAÑOS</strong><br /><br />La Diputación de Lugo construirá, próximamente en el coto de A Fonsagrada, el primer centro de despiece de caza que se ubica en un coto social. Se trata de una iniciativa revolucionaria, encaminada a potenciar la puesta en valor de la carne de caza mayor, básicamente corzos y jabalíes.<br /><br /><div id="fotoder"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/397_3.jpg" alt="" width="250" height="333" class="bordefoto" /></div>Los usuarios de estas instalaciones podrán despiezar allí sus capturas para repartirlas, eliminando así el engorro del traslado a casa del marrano entero. Todo mucho más limpio, con menos sangre y con absolutas garantías sanitarias, como mandan los cánones actuales. Pero además se podrá hacer de este centro un referente para poner en valor al producto de nuestra caza social.<br /><br />Hoy en día existen cuadrillas que logran comercializar la carne que cazan, otras muchas la desperdician. Llegan a usar la carne de jabalí, que al final de de la temporada atesta los congeladores, para alimentar a los perros. A poco que se lleven adelante iniciativas como la de Fonsagrada, se puede conseguir generar una riqueza hasta hoy impensable, gracias al procesamiento de esa materia prima de calidad que, hasta día de hoy se desperdiciaba. Por proponer, incluso se pueden generar fondos que ayuden a sostener los altísimos costos de las pólizas de seguro que asfixian a los cotos.<br /><br /><br /><strong>TROFEO VS CARNE</strong><br /><br />A estas alturas de mi vida ya nada me sorprende. En mi tierra natal no se encuentran colonias de buitres, pero mis experiencias cinegéticas en la Sierra de la Demanda me han enseñado que la carne que no hemos sido capaces a retirar del monte antes del anochecer, es justo que quede como tributo a los buches de tan majestuosas aves como son los buitres.<br /><br />Esto es una cosa, otra es abandonar la carne en el monte gratuitamente. El desperdicio en la naturaleza es indecente y en mi escala de valores denigra al que obra de tal forma.<br /><br />El trofeo es algo que todos los cazadores anhelamos, pero me resulta repulsivo que se corte una cabeza, por muy complicada que sea la saca, y se abandone la carne. Cuando menos debemos intentar llevarnos las piezas más nobles. Obrar de otra forma nos define como uno de esos <em>yogurines</em> urbanitas que solo estarían dispuestos a cargar con la chicha en una bandejita de supermercado. <br /><br />Es muy importante que los excedentes de carne de caza mayor puedan ser comprados por las comunidades autónomas, con un doble objeto. Por una parte controlar el precio en lonja, evitando así los desplomes, pero por otra parte podría la administración proporcionar alimento a la población de buitres, que desde que fue lo de las vacas locas, no levantan cabeza.<br /><br />Creo que a los cazadores de bien les debería de preocupar el aprovechamiento de las carnes de caza, aunque a los <em>yogurines</em> les dé la risa. ¡Qué le vamos a hacer!<br /><br />El poco respeto que demostramos a las piezas de caza y el desperdicio de su carne nos califica, y créanme si les digo que el resultado de ese baremo no me gusta.<br /><br /><br /><em>Publicado en Caza Mayor, junio de 2011</em></description>
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<pubDate>Tue, 12 Jul 2011 14:37:03 GMT</pubDate>
<title>Nace una nueva asociación</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=387</link>
<description>La ‘Asociación Galega de Clubs e Cazadores de Caza Maior’ no es una asociación nueva en este reino de taifas. Nace con espíritu abierto de colaboración con las Federación de Caza y las demás asociaciones de defensa cinegética.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/387_1.jpg" alt="" width="445" height="242" class="bordefoto" /></div>Llena, evidentemente, un vacío muy importante en la realidad de la caza en Galicia, en unos momentos donde la situación de fomento de batidas indiscriminadas por daños está siendo muy criticada por muchos sectores sociales. La caza mayor ve en ello un desperdicio ecológico, una inefectividad para solucionar los daños y un insulto a la razón, amén de una falta de respeto a los cazadores. Ya ha ocurrido en el pasado con Cristina Narbona, en el futuro no se descartan medidas de presión en Galicia que reclamen la dignidad que el sector se merece.<br /><br /><br />ASOCIACION DE CAZADORES E CLUBS DE CAZA MAIOR DE GALICIA<br /><br />Reunidos en Cea, Ourense a las doce horas del sábado día dos de Julio, un colectivo de dieciocho clubes de caza mayor, vinculados con la práctica sostenible de la caza mayor, en todas las provincias gallegas, junto con otros asistentes que, a título individual, también participaron en este foro de opinión cinegético.<br /><br />Como resultado, ponemos de manifiesto lo siguiente:<br /><br />1º.- Que la cuestión que hace que nos reunamos en el centro de Galicia, como cazadores y cazadoras, amantes de nuestra naturaleza que somos, es la profunda preocupación que sentimos delante de la mala imagen pública que del colectivo cinegético se está creando a partir de la existencia de cacerías generalizadas que, en plena época de cría se están realizando contra el jabalí, con la excusa de los daños a la agricultura.<br /><br />2º.- Consideramos que la voz de la caza mayor, y sus opiniones, que son sin duda, contribuciones técnicas, más sostenibles que las que se están promoviendo por parte da administración, deben dejarse oír. <br /> <br />La dignificación da caza como actividad de interés público y social debe y puede dejarse escuchar, puesto que sin su concurrencia, no sería posible el desarrollo agrícola y ganadero en un medio rural digno.<br /><br />3º.- Reseñar que la existencia de este foro de debate parte de una premisa irrenunciable, que su nacimiento es con afán de sumar, de recoger las voces de las cuadrillas y clubes especializados en la caza mayor, y que juntos quieren aportar, mediante una mesa de debate sosegado, soluciones a los problemas de la caza y del agro. Soluciones sustentables, efectivas, éticas y minimizadoras de los daños a la agricultura. Pretendemos poner fin a las batidas indiscriminadas en época de cría que resultan un placebo cortoplacista para los daños agrícolas, al tiempo que avergüenzan al cazador, a quien, a día de hoy, la sociedad debe asignarle y reconocerle su papel de gestor des las especies. Nunca será el objetivo de esta asamblea la práctica frentista contra ninguna de las asociaciones, uniones de TECORES y federaciones, que ya existen en defensa del ejercicio cinegético. Sumaremos, aportaremos y ayudaremos.<br /><br /><br />CONCLUSIÓNES DEL DEBATE<br /><br />Después de casi tres horas de debate ameno, vivo e apasionado, se acuerda, por asentimiento general, lo siguiente:<br /><br />1º.- La creación y puesta en funcionamiento de una asociación que se llamará “Asociación de Clubs e Cazadores de Caza Maior de Galicia”, de la que es germen, esta asamblea. Su finalidad será el fomento de la actividad cinegética de forma sostenible en Galicia; participando, fomentando, y apoyando todas aquellas acciones que, con carácter legal, ayuden a velar por el bien de las especies, su equilibrio ecológico, o el ejercicio de una caza sustentable y, en general por la defensa de los derechos de los buenos y nobles cazadores y cazadoras de caza mayor en Galicia. <br /><br />Por todo ello, nos emplazamos a una reunión el próximo día seis de agosto á la misma hora y en el mismo lugar.<br /><br />Esto es: Edificio municipal multiusos de Cea, Ourense, a las doce de la mañana del próximo día seis de agosto.<br /><br />Se nombra a la Junta Gestora , por asentimiento:<br /><br />Presidente: D. Óscar J. Garriga Díaz ( Ourense )<br />Vicepresidente 1º: Dona María Mercedes Prim Bermúdez ( Coruña)<br />Vicepresidente 2º: D. Luis Eusebio Fidalgo Álvarez (Lugo)<br />Tesorero: D. Senén Ramos Álvarez (Ourense)<br />Secretario: D. Francisco Chan Méndez ( Pontevedra)<br /><br />2º.- De lo expuesto en el debate concluimos que, es preciso transmitirles, tanto a la ciudadanía, como a la administración, que los cazadores no somos los responsables de los daños de las especies libres adscritas al patrimonio de la sociedad. Nosotros, solamente actuamos por concesión administrativa y bajo la supervisión legal de los poderes públicos.<br /><br />Incluimos aquí a necesidad del reconocimiento social que la administración nos debe de forma que, en adelante nos trate con la consideración pública de: “Actividad de interés público y social”.<br /><br />3º.- Como parte de la solución, nunca del problema, que nos consideramos, afirmamos que: Es nuestra intención aportar soluciones compatibles con la ayuda al sector agrario. Lo hacemos por dos motivos: Porque somos, en un ochenta por ciento gentes vinculadas con el mundo rural. Y porque por otra banda, somos conscientes que nuestra labor de control de las especies es complementaria de la del agricultor, quien con su trabajo e esfuerzo, permite la a existencia de una naturaleza viva y una biodiversidad que redunda en beneficio de toda a sociedad. ¡ De la urbana también!. Nosotros nunca contribuiremos al divorcio entre agricultores y cazadores.<br /><br />4º.- Nos mueve la mayor repulsa contra a ignominia que significan las batidas indiscriminadas en época de cría. Por razones éticas y por considerarlas ineficaces para los intereses de los agricultores. Estos precisan de métodos más efectivos, para que los daños se hagan soportables, y no soluciones placebo como las batidas.<br /><br />5º.- Puesto que los daños se prodigan en dos épocas del año, aportamos soluciones más sustentables para la biodiversidad, a la par que efectivas para los agricultores. <br /><br />Estas y otras soluciones serán aportadas y defendidas en los foros adecuados para mayor garantía de un medio rural y de una naturaleza vivas, dignas y sostenibles. Entendemos que estas medidas, no pueden tener carácter generalizado como las que estamos a ver con actual política de “café para todos”.<br /><br />Algunas de ellas son:<br /><br />- Siembras alternativas en zonas de tránsito nocturno próximas a las zonas de encame mediante la plantación de vegetales de ciclo corto.<br /><br />- Comederos disuasorios en zonas de monte.<br /><br />- Siembras perimetrales de los plantíos, con especies desagradables a la ingesta de los suídos.<br /><br />- Concienciación de las sociedades de caza, para que alcancen el cumplimiento total de los cupos, así como instarlas también a ejercer una correcta gestión administrativa en la comunicación de los resultados.<br /><br />- Uso del adiestramiento de perros atraillados para desplazar, disgregar y espantar las piaras causantes de los daños.<br /><br />- Limitar el uso de estos perros a no más de media docena por intervención para evitar un daño inútil a otras especies en época de cría.<br /><br />- Promover en aquellas zonas con danos recurrentes, el control de la especie mediante recechos específicos, o complementarios (corzo y jabalí), por ser esta actividad cinegética efectiva, sostenible y razonablemente silenciosa.<br /><br />- Admitiríamos, solamente en último caso, las esperas nocturnas bajo una correcta tutela técnica.<br /><br />- Promoción entre los agricultores de los pastores eléctricos, sobre todo en explotaciones de pequeño tamaño. Evidentemente, se espera de la administración colaboración económica en esta medida.<br /><br />- Promoción del cobro de indemnizaciones del pequeño agricultor, aunque no se trate de un agricultor profesional, siempre que, evidentemente, este colabore en la colocación de aparatos protectores y en el desenvolvimiento de actuaciones preventivas.<br /><br />- Limpieza del monte en las zonas próximas a los cultivos para limitar el hábitat de las especies autoras de los daños.<br /><br />- Responsabilización de la administración para que facilite el ejercicio de la caza mayor durante la temporada general en vedados, zonas libres, y en diversas zonas de protección y refugio de otras especies, que actúan como auténticas reservas de superpoblaciones no deseables cuando existe una correcta gestión.<br /><br />- Inmediato cambio legislativo que descargue las sociedades de caza social, del pago por daños de accidentes en vías de circulación y plantaciones, salvo aquellos que sean resultado directo da acción de cazar; que evidentemente son os mínimos.<br /><br />Sin otra novedad, rematamos a reunión a las tres de la tarde del sábado, día dos de julio de 2011</description>
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<pubDate>Fri, 10 Jun 2011 09:39:27 GMT</pubDate>
<title>El Estado responsable</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=378</link>
<description>Como colectivo, día sí, y otro también, se nos señala con el dedo cada vez que se produce un acto delictivo con una escopeta del doce. Cuando esto sucede, la citada arma se transmuta, pasa de denominarse ‘calibre doce’ a llamarse <em>‘escopeta de caza’</em>.<br /><br /><div id="fotocen"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/378_1.jpg" alt="" width="445" height="238" class="bordefoto" /></div>No ocurre lo mismo cuándo el delito se comete con una nueve milímetros parabellum; en ese caso, al arma se le llama pistola, nunca pistola de policía. Esto ya es ropa muy vieja en boca de nuestra prensa generalista y a mí, personalmente, me genera un hartazgo insoportable.<br /><br />Ha sido una gran noticia que el colectivo cinegético, con la RFEC al frente junto a otras asociaciones procaza y federaciones —como ha sido la de Tiro Olímpico— hayamos sido quien de parar la ignominia de borrador del reglamento que se nos pretendía hacer tragar.<br /><br />Hemos de reconocer que en todo ello también ha pesado la capacidad de convocatoria demostrada en La Castellana. No debemos dejar atrás, como copartícipes de este éxito a cazadores de pro que, individualmente y desde sus ámbitos personales como periodistas, políticos relevantes de diversos signos, y quizás también <em>‘Alguien Más’</em>, han abierto la puerta para que aquel panfleto conculcatorio se haya transformado en una simple adaptación a la normativa europea. ¡Menos mal!<br /><br />Aprovechando el nuevo período de alegaciones, la Federación de Caza, lejos de dormirse en los laureles, ha presentado una serie de alegatos pidiendo que se defina con claridad el transporte de armas <em>in itínere</em>. Se intenta evitar que sigamos abandonados al criterio del funcionario de turno; éste podría, en función de su parecer, llegar a acusarnos de falta de custodia si dejásemos el rifle en el maletero mientras visitamos los aseos de una gasolinera.<br /><br /><div id="fotoder"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/378_2.jpg" alt="" width="250" height="258" class="bordefoto" /></div>También han alegado contra la prohibición del uso de cascos o auriculares durante el ejercicio con armas, las razones son evidentes y de sentido común. Además se han expuesto razones contra las actuales revocaciones de permisos de armas a ciudadanos que tienen los penales limpios. El gobierno está usando, como referente para la renovación del permiso, la ficha policial. Por esa cuestión a un conocido mío le han retirado la licencia. Este vecino, había sido denunciado por haber pagado, presuntamente, con 20€ falsos; sinceramente, esto nos puede pasar a cualquiera.<br /><br />Supongo que nuestros legisladores obran así porque están muy preocupados por ese imperceptible porcentaje de armas de caza que forman parte de algún delito violento. Nosotros, los cazadores, también lo estamos. Pero no podemos consentir seguir siendo victimas del pensamiento del memo aquel que, para reducir accidentes, quiso prohibir los coches.<br /><br />Pocas veces aparece un demente que provoca una desgracia utilizando sus <em>armas de caza</em> para realizar una matanza, eso sí, en la televisión sale cientos de veces y al papanatas social de turno se le antoja que hay cientos de dementes armados. Inmediatamente se criminaliza al colectivo de la caza, nunca al sistema; nunca al estado que permite que alguien, con un trastorno mental, pueda acceder a un permiso de armas. No pongo en duda el necesario trámite del psicotécnico, pero sabemos que personas con un trastorno paranoide podrían llegar a pasarlo. Es evidente que la mayoría de estas personas tienen, con certeza, una ficha en la seguridad social. Entiendo pues que, el Estado Español, a través de un simple cruce de datos, debería poner en conocimiento de la Intervención de Armas la novedosa situación de que, a un determinado ciudadano, se le ha diagnosticado un problema médico que lo incapacita para la tenencia de armas. Sin más explicación, para así preservar la protección de datos. Evidentemente, la misma comunicación tendrían que recibirla otros organismos por si ese individuo perturbado conduce maquinaria pesada, es controlador aéreo, dirige una central nuclear, o es redactor del borrador de un reglamento de armas.<br /><br /><br /><em>Publicado en Federcaza, junio de 2011</em></description>
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<pubDate>Thu, 19 May 2011 19:19:10 GMT</pubDate>
<title>El corzo de Francis Drake</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/norte/postver.asp?p=375</link>
<description>Anda el calendario, en lo cinegético, alterado. No solo el celo altera a los fogosos corzos, también lo hace con los cazadores; quienes transmutan, en estas fechas, al capreolus de fogoso en fogueado que, evidentemente, no es lo mismo.<br /><br /><div id="fotoder"><img src="http://www.club-caza.com/blog/norte/imagenes/375_1.jpg" alt="" width="250" height="333" class="bordefoto" /></div>Redacto estas líneas después de haber cumplido con mi anual rito de apertura de la temporada de recechos. Esta liturgia acontece en Barreiros, en el norte de Lugo, donde los corzos tienen un regusto a sal cantábrica que los hace incomparables. Quiero creer que también ellos se sienten así y ostentan, orgullosamente, un hecho diferencial que los hace distintos a los demás. Ramonean al borde del norteño mar, tal vez con la oculta intención de saber de amores con las septentrionales y muy graciosas británicas corzas.<br /><br />Desde esos majestuosos farallones, cara a viento, dicen haber visto olfatear a un joven y cornúpeto individuo en pos de los efluvios de amor que, desde las islas de la Pérfida Albión, le llegan colgados del viento norte.<br /><br />Recuerda este duende enamorado del Cantábrico que, el año pasado, su padre, un viejo corzo de Vilamartín, le había dicho que los hombres de aquellas tierras desconfiaban del aire norteño.<br /><br />Se lo contó días antes de caer abatido por un cazador gallego que había llegado del sur. El viejo corzo le había contado que, no solo desconfiaban del viento norte porque traía humedad y frío. Se decía que de las islas, que hay más allá de la bruma, habían llegado desde tiempos inmemoriales barcos con sus velas hinchadas llenos de desalmados corsarios dispuestos a destruir lo que fuese menester por conseguir el botín de guerra para no sé qué <em>‘Graciosa Majestad’</em>.<br /><br />—Hijo —decía el viejo corzo—, haz caso de lo que temen los hombres; ellos dicen que del mar del norte no llega ni buen viento, ni buen casamiento.<br /><br />Para el impetuoso jovenzuelo, todo el monte era orégano. Dudaba de las palabras de su padre y las recordaba con sorna.<br /><br />—Padre —pensaba—, a usted más le valiera haberse fijado en el gallego grandullón que llegó del sur para descerrajarle un tiro, que perderse con antiguos piratas hijos de la Gran Bretaña, que asolaban estas costas en otros tiempos.<br /><br />Nuestro corzo, era un corzo lucense, de los lucenses de toda la vida. Su padre había traído su estirpe a Vilamartín desde lo alto de los montes de Trabada. Su abuelo había nacido a los pies del noble Pazo de Terrafeita. Presumía, su antepasado, de haber compartido país con el Mariscal Pardo de Cela. País sí, pero no tiempo, siglos los separaban.<br /><br />Con estos nobles antecedentes, nuestro joven galán se sentía en la obligación de emular las odiseas de sus antepasados, e incluso superarlas. Ponía sus sentidos y su olfato en aquel viento norte que, contra las paredes de los acantilados de la Playa de las Catedrales traía, indiscreto, efluvios de amor y libidinosas ensoñaciones que lo arrastraban hacia el abismo cantábrico que le separaba de las corzas que habitan en las islas de Albión. Aquellas mismas tierras que parieron el lóbrego espíritu del pirata Drake, ahora eran convite a la conquista de nuestro noble, inconsciente y joven corzo.<br /><br />Con un gesto tierno dirigió su última mirada en dirección a Vilamar y, de un salto, se perdió entre la espuma de la rompiente en marea alta.<br /><br />Dicen, marineros de Foz, que lo vieron adentrarse en el mar para no volver jamás.<br /><br />Quizás habrá llegado a sus soñadas Islas Británicas donde, cuando menos las corzas, no serán ya tan pérfidas como las pintan. O quizás no. Quizás sus delirios de amor y grandeza no hayan acabado bien. Pero el poder equivocarse es la legitimidad última de un corazón joven y noble. Y siendo corzo y gallego, con más derecho. <br /><br /><br /><em>Publicado en Federcaza, mayo de 2011</em></description>
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