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<title>Club de Caza - De Rocheo</title>
<link>http://www.club-caza.com/</link>
<description>club-caza.com - El portal de la Caza con noticias, foros, chat y todo lo relacionado con la Caza</description>
<language>es-es</language>

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<pubDate>Sun, 20 Nov 2011 12:37:27 GMT</pubDate>
<title>Para las ocasiones</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=27</link>
<description>Estamos en un momento, no hace falta enterarse por la prensa, difícil en cuanto a la economía que, al ser el motor del mundo, lo tiene al ralentí. Pero, a pesar de ser quienes más lo notamos, hemos de guardar un respetuoso silencio, ya que nuestros políticos, que velan por nosotros, están encontrando brotes verdes y demás indicadores que van a llevarnos a conseguir el doble de lo que tenemos: si ahora es nada, entonces será nada de nada.<br /><br />Al pueblo llano le queda vivir mientras oye y calla, porque hasta la vida más llana ha de cambiar a favor de lo que el politiqueo nos marca como correcto. Por ejemplo, llevo varios días dándole vueltas a titular estas líneas como <em>contra natura</em>, pero choca con la antigua acusación contra el mundo gay y ya sabemos que eso no es políticamente correcto, porque, hoy, en este país tan moderno, ya cualquier agujero es una trinchera.<br /><br />Me planteé entonces la posibilidad de hablar de la lógica, con la que yo no comprendo cómo alguien puede causar daño a su pareja, alguien a la que, hasta hace unos años, era tu apoyo y tu guía. Pero, claro, gracias al politiqueo, nadie me entiende cuando yo digo que me he casado para siempre, porque unión y matrimonio, para mí no tiene nada que ver con lo de la trinchera, aunque se empleen las mismas palabras para hablar de ambos.<br /><br />Aún acercándonos más hacia el mundo de la caza, ya no sabía cómo tratar el tema de los perros peligrosos, animales fuera de lugar, porque un perro que mata a su compañero de milenios es igual de absurdo que el maltrato y que lo de la trinchera.<br /><br />Y un buen día salen ardiendo dos hectáreas de rastrojo en casa y se presentan dos helicópteros y cuatro cisternas. Y poco después me encuentro con la noticia de que en Andalucía se han presupuestado (?) millones de euros para los linces. No sólo se mantiene el gasto en estas épocas de penuria económica, sino que se piensa aumentarlos en años sucesivos.<br /><br />Y aquí ya saltan las alarmas, se me cruzan los cables, me chirrían los engranajes y considero que el dinero y los cojones son para las ocasiones y que, de una vez, hay que, al menos, protestar contra tanto sinsentido y que lo que se está haciendo con tanto dinero y los linces va contra natura, ya que están intentando reintroducir donde les da la gana a los humanos y no allí donde, de verdad, puedan subsistir que, desafortunadamente, son pocos sitios. No es lógico que, en la situación económica actual, no se ralenticen ese tipo de trabajos en favor de subsidios, servicios sanitarios y pensiones. Y es absurdo que no se asegure, antes, la subsistencia del conejo.<br /><br />Ahora es cuando los políticos deberían echarle narices al asunto y parar tanto gasto, o al menos ralentizarlo, porque yo, hoy por hoy, prefiero un vecino con trabajo a un lince vivo.</description>
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<pubDate>Thu, 20 Oct 2011 11:07:27 GMT</pubDate>
<title>Paletos</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=26</link>
<description>El calificativo ‘paleto’ tiene varias acepciones, pero de todas ellas me quedo, en esta ocasión, con la que se refiere a la persona que, sin avanzar en el tiempo, pretende mantener una actitud retrasada voluntariamente y que, para hacerlo, se escuda en la defensa que le ofrecen la boina y el garrote.<br /><br />Sudán de Sur, nación de reciente creación, pone parte de su nueva ilusión en abrir sus fronteras como destino de caza. Sudáfrica y Namibia, los países más avanzados de África, basan gran parte de la economía rural en la caza. Botswana, Mozambique, Zambia y cualquier país africano en vías y con visos de desarrollo, trata a la caza como lo que es: una ocupación, básica para la conservación de la flora y la fauna, que ha hecho que especies en peligro se hayan recuperado, como ha ocurrido con elefantes y rinocerontes.<br /><br />Oceanía, capitaneada por Australia y Nueva Zelanda, ofrece cada día nuevas ofertas cinegéticas que pretenden acercar aquel continente a la caza internacional. Junto a ellos, Asia va abriendo cada vez más sus selvas a la caza deportiva. El Parque Nacional de Yellowstone, paradigma de la conservación, estudia ampliar sus cupos de caza para los osos; los amplía, luego quiere decir que ya los tiene. El país más avanzado del mundo basa la buena salud de su naturaleza en la caza, entre otras cosas, porque tiene el mercado de cazadores más grande del mundo. Canadá ofrece destinos de caza que compiten con los del resto del mundo. Méjico, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile son cazaderos ya, más que habituales, en América del Sur.<br /><br />La cetrería ha sido declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y no he sido yo quien lo ha hecho, ha sido la UNESCO. Quizá haya habido algunas presiones por parte de los países árabes. Más a mi favor, el mundo del petróleo y del consumismo no se deja atrás una de sus tradiciones, recurriendo a instituciones modernas para mantenerla viva.<br /><br />En Europa, todas las antiguas repúblicas soviéticas y países satélites ofrecen, desde el primer día de su refundación, paquetes de caza a cada cual más atractivo. No hace falta explicar la tradición y realidad de la caza en países como Austria, Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Italia y Alemania, país donde no existe, casi, oferta cinegética, porque toda ella se consume por sus habitantes. Ni que decir tiene que Alemania es el centro del mundo en cuanto a comercio de carne y subproductos de la caza, tales como pieles (de Baviera se aprendió a usar pieles de búfalo para jubones y coseletes en el siglo XVI).<br /><br />Ya en España, tenemos más del 90% del territorio incluido en zonas de aprovechamiento cinegético, muchas de las administraciones autonómicas dedican la mayor parte de su tiempo y recursos para la legislación y regulación de esta actividad. ¡Coño, hasta Ferrán Adrià ha dedicado gran parte del último menú de El Bulli a la caza! ¿Qué más hace falta para darse cuenta de que el mundo moderno reconoce a la caza como un instrumento legal y eficaz de conservación de la naturaleza? ¡Ya está bien! La boina y la garrota a quien corresponden ahora son a los ecologistas, que no ven más allá de su pesebre.</description>
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<pubDate>Tue, 20 Sep 2011 18:07:27 GMT</pubDate>
<title>Los pescadores no están solos</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=25</link>
<description>Después de la ácida crítica vertida sobre las costumbres suicidas de repoblación del colectivo pescador, esta vez quiero hablar de las mismas malas costumbres instaladas en el mundo de la caza. No, no estoy recogiendo velas, igual de mal me parecen unas acciones que otras. Las de soltar animales que desplacen y eliminen a los autóctonos es un delito de <em>‘lesa naturaleza’</em>, pero lo de matar un tigre en un cercado es una acción de <em>‘estupidez magna’</em>.<br /><br />Recuerdo una entrevista a D. Enrique Zamácola en la que contaba que sus intentos fallidos de abatir un tigre. Tras dos aguardos de más de siete horas en la selva, lo que consiguió ambas veces fue llenarse de sanguijuelas. Todo un premio Wheaterby contando una <em>derrota</em> en tono de simple anécdota, aunque no estemos acostumbrados a ello, es lo normal en el mundo de la caza. Tan sencillo como no tener treinta búfalos ni cinco récords del mundo de zampullín común o de archibebe, especies que, seguramente, a más de uno le hubiese gustado abatir, pero que no lo han conseguido por el simple hecho de desconocer su existencia. Estos años atrás, muchos se hubiesen hecho ricos si se hubiesen dedicado a preparar expediciones de caza en pos de tan escurridizas especies.<br /><br />El caso es que, después de la nebulosa, se nos han quedado un montón de animales, tanto aquí como en ultramar, que son invendibles, no sólo por la recesión, sino por lo absurdo de su persecución, incluso en tiempos de bonanza económica. Pasa con el jabalí, animal baruto y rochero, al que hay que perseguir del mismo modo. Una pared de cien bocas, conseguida a lo largo de veinte años, no tiene el mismo encanto que la misma construida en diez cercones. ¿Por qué? Pues porque cuando te sientas delante, una te ofrece, al menos, cien recuerdos de cien lances, conexos con bodas, nacimientos, pérdidas e imágenes de otros tiempos y juventudes, de otros perros, de otros amigos y de unas ilusiones que la misma pared te muestra conseguidas. La otra, en cambio, te habla de diez borracheras y de diez talones confirmados o de cómo eras cuando tenías dinero.<br /><br />¿Y esos venados? Que más que cuernas parecían tener puercoespines sobre las cabezas y que a los seis meses, después de bajar del camión, de centroeuropeos sólo les quedaban las barbas. Cuernos y más cuernos, eso era lo importante. Y ahora, a un gestor de pueblo como a mí, le hacen expedir certificados de pureza para comprarle los venados en berrea. ¿Y eso cómo se hace? <em>«Yo le juro y le rejuro, por el poder que el Estado me otorga, que si en las pruebas genéticas (que va a pagar usted) se demuestra que el animal no es ibérico, se le devuelve el dinero»</em>. Pues vengan días y caigan aguas, de algo nos habrá servido el no seguir la corriente a los de la bonanza económica, que nos miraban como bichos raros porque no traíamos venados de fuera ni dejábamos a nuestros clientes hacer cercones de guarros.</description>
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<pubDate>Sun, 04 Sep 2011 12:09:27 GMT</pubDate>
<title>Orgánicos</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=24</link>
<description>Mi trabajo en el mundo de la caza nunca ha pasado por la relación directa con el público. Trato con mis clientes, y organizo las cacerías, pero de ningún modo busco yo a los asistentes a ellas. Nunca me ha gustado ni he sabido vender caza ni captar clientes. Nunca me he ocupado de ello, por lo arisco de mi carácter y por temor a los resultados, porque yo tengo claro que la mayoría de la gente oculta que falla y, luego, en la junta de carnes, se olvida que ha fallado y protesta como el que más si el resultado no ha sido el esperado.<br /><br />Año tras año he visto a demasiados cazadores de menor deambular por el campo, sin interés, sin perros o con ellos, pero inútiles, y con unas armas llamativas, pero poco apropiadas. Más interesados en el taco y en quejarse que en aprender a buscar las querencias, los escapes o en darse cuenta de que no se puede trillar la misma zona, domingo tras domingo, durante toda la temporada. Por otra parte, resido en una zona de embaucadores gloriosos que se llamaban a sí mismos orgánicos y que, cuando estaban los clientes cazando, ellos registraban los coches en busca de algo que poder llevarse; había caza, pero también chorizos.<br /><br />Por todo ello, he intentado retrasar al máximo mi relación con la venta de caza y todo lo que ello implica, pero la crisis ha dejado sin cazadores a tres de los cotos que llevamos y los clientes nos han pedido que les hagamos la tarea de venderlos. Los cotos tienen caza y <em>a priori</em> no deberían dar mayor problema y con dos anuncios pensábamos que íbamos a solucionar el problema, por lo que me dediqué a intentar vender caza. ¡Pobres orgánicos! ¡Qué no habrán tenido que aguantar! No hemos llegado a la temporada; es decir, no hemos llegado a las protestas y ya estoy cansado de vender caza.<br /><br />Cientos de llamadas para preguntar obviedades; otras tantas para regatear sin ver el coto; muchas para evaluar, por teléfono, nuestra capacidad para llevar cotos; muchísimas para decirnos que cien kilómetros desde Madrid son muchos. En fin, una locura de llamadas de personas que preguntan por pasar el rato. De ese filtro de llamadas quedaron una treintena de personas que, aparentemente, estaban interesadas y que vinieron a verlo.<br /><br />Y, apartando catorce que se quedaron con los cotos o las acciones, la experiencia ha sido muy, muy ilustrativa: durante las visitas nos han desaparecido tres prismáticos, dos correas de cuero de los perros, un forro polar y una caja de cartuchos. Pero lo mejor de todo fue un individuo que nos pidió dos acciones gratis a cambio de no ponernos verdes en internet, promesa que cumplió cuando no cedimos a su coacción.<br /><br />Habrá de todo, como en botica, pero sólo dos meses de vender caza me han hecho pensar que la profesión de orgánico se merece ser vista desde un punto de vista más objetivo.</description>
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<pubDate>Mon, 22 Aug 2011 11:32:27 GMT</pubDate>
<title>Sí, pero con reparos (un comentario a la modificación del Reglamento de Caza de Castilla-La Mancha)</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=23</link>
<description>El nuevo Reglamento de Caza de Castilla-La Mancha viene a cumplir con varios objetivos para el colectivo de los cazadores, la actividad que ellos representan y la naturaleza a la que ellos protegen. Sí, la que todos protegemos, ya que, por fin, se puede atisbar en el Reglamento nuevo cierta libertad y cierta confianza en los que estamos en el campo y en la caza.<br /><br />Por fin nos dejan cazar, si así lo consideramos, especies como el zorro y la urraca en un periodo de tiempo no tradicional, y nos dejan abiertamente cazar zorros en madriguera, entre otras cosas. Ya no somos unos niños a los que hay que controlar férreamente, impidiendo que salgamos al campo para evitar que hagamos trastadas. Parece ser que ya no piensan que vamos a matar a todo lo que se mueva siempre que llevemos un arma en las manos y, aunque no sea mucho el cambio, nos empiezan a dejan elegir cómo llevar nuestro coto. Algo es algo.<br /><br />Otra de las aperturas es el tratamiento que se hace de la caza del cochino. Ya desde hace tiempo, y por seguridad, se autorizaba a emplear el faro en los aguardos nocturnos, ahora con la ampliación de los ganchos y con la caza en mano se va a conseguir que se abatan más cochinos que, aunque no lo parezca, son más culpables del descenso de la caza menor que el zorro y la urraca.<br /><br />La noticia estrella es que en la media veda se van a poder abatir zorros y urracas, algo es algo; pero, como dicen en mi pueblo, <em>a borrico muerto cebada al rabo</em>. La época del descaste de conejo sería más apropiada, pero también tardía, porque el daño ya está hecho. En esa campana de Gauss que representa la época de cría de la perdiz, el índice más alto de nacimientos de pollos se sitúa en el mes de junio, por lo que habría que evitar la presión de los predadores antes, no a la vez. Todos sabemos que los zorros nacen entre febrero y marzo, y las urracas en mayo; luego, si nos esperamos a poder cazar en agosto, cazaremos crías con la tripa llena. Lo ideal sería, a mi juicio, poder cazar zorros y urracas desde abril hasta junio, adelantándonos a la puesta y cría de la perdiz. Ya que empezamos a ser lógicos, deberíamos seguir haciéndolo.<br /><br />Otro tema son las especies alóctonas que se han dejado en el tintero, como es el caso de las garcillas bueyeras y tórtolas turcas, aves invasivas y, en el caso de las garcillas, perniciosas para gazapos y, sobre todo, para perdigones. No las han incluido en el catálogo de especies cazables, lo que, a mi juicio, es un atraso. Ya sé que se pueden confundir con las garcillas cangrejeras que están protegidas, pero con un poco de información se evitaría el problema y, además, se evitaría el desplazamiento de la cangrejera. Turones, gatos caseros y perros sueltos es otra asignatura pendiente que, esperemos, no llegue demasiado tarde.<br /><br />El prohibir la caza del perdigón en época de celo genera una laguna informativa que nos deja a todos a ciegas, ya que es una directiva europea, pero ellos cazan todo en época de celo, tienen sus estudios y sus matices, y eso es lo que hay que descubrir para poder exigir su autorización a Bruselas. <br /><br />Otra cuestión a tener en cuenta es lo relativo a las empresas turístico-cinegéticas. Debería llevarse a rajatabla con el fin de la profesionalización de los que se dedican a vender caza. Hay demasiado intrusismo y piratería, no se paga a Hacienda ni a la Seguridad Social y da lugar a que caza comercial sea sinónimo de engaño, aunque los que engañan son los orgánicos aficionados y eventuales y los revendedores de cotos.<br /><br />La responsabilidad de lo acontecido en los cotos es otra novedad importante. Si usted contrata a un guarda o vigilante no profesional se expone a que meta la pata, furtivee, envenene, o sencillamente, denuncie falsamente. Queda bien claro en este Reglamento que el responsable de los actos del personal que vigila o gestiona el coto es el titular o arrendatario. Es decir, que si sorprenden a un guarda cazando corzos en época de veda será responsable también quien lo contrata. Este apartado debería llevarse a cabo con extremado rigor, siendo obligatorio el presentar contrato laboral, o alta como trabajador autónomo, del guarda o vigilante para la aprobación del plan técnico. Un papel diciendo que un fulano vigila cien cotos es absurdo, engañoso, perjudicial para la economía de la región y debería ser ilegal.<br /><br />En los accidentes de tráfico producidos por animales de caza vuelven a dejar en manos de los jueces un asunto que se les escapa. ¿De quién es la culpa? El animal no es propiedad del coto, sino de una comunidad autónoma que autoriza a cazarlo según sus propias normas. Por otra parte, habría que ver cuántas veces se hace un estudio de la velocidad que llevaba el vehículo. Después de veinte años de trabajar de noche en el campo, con ningún atropello en mi haber, sólo puedo decir que la mayoría de los atestados los hacen patrullas de la Benemérita de cuarteles de pueblos y que no disponen de medios técnicos para medir la velocidad y que en los juicios a los que he asistido (han sido muchos) nunca se habla de la velocidad a la que circulaba el vehículo en el momento del accidente. Necesitamos rigor.<br /><br />Según el antiguo Consejero de Economía de Castilla-La Mancha, esta autonomía es en la que más se caza y la que menos dinero gana con ello. Doy humildemente la bienvenida al nuevo Reglamento y, a la vez pido, una vez más, rigor y profesionalidad para los que vivan de ello, libertad para los que gestionan su propio coto y persecución a los piratas de cualquier pelo.</description>
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<pubDate>Wed, 20 Jul 2011 10:46:27 GMT</pubDate>
<title>Orgullosos de ser los malos</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=22</link>
<description>Últimamente veo muchos programas sobre pesca y comento con amigos la suerte que tienen los pescadores de poder capturar y devolver los peces al agua y, sobre todo, los buenos ojos con los que el público, en general, los ven al ser, el colectivo de pescadores deportivos, un espejo de ecologismo y de protección de la naturaleza… ¡Ja!<br /><br />Y digo <em>«¡ja!»</em> porque puedo razonárselo desde este punto mío de la sinrazón: ¿qué diría la sociedad de los cazadores si nos dedicásemos a matar hipopótamos en el Tajo, elefantes en La Patagonia, tigres en los Pirineos o rinocerontes en Nápoles? Pues una cosa muy sencilla: que nuestra desagradable costumbre de matar a tiros a nuestras piezas quedaría en un segundo plano por el grave delito de lesa ecología por repoblar zonas de caza con animales alóctonos que, evidentemente, desplazarían a las especies cinegéticas autóctonas.<br /><br />Ya de por sí, no podríamos abatir tigres en ningún país del mundo porque hay un tratado internacional, promovido por organizaciones de cazadores, entre otras, que prohíbe su caza deportiva en cualquier lugar del mundo. Por otro lado, el muflón y el arruí, especies alóctonas pero aclimatadas en España, están siendo motivo de debate como futuras especies a erradicar en nuestras sierras. Es decir, que aunque nos hinchamos a pegarles tiros, todavía no se nos ha extinguido, por ejemplo en España, ninguna especie cinegética, a excepción del bucardo, que se extinguió por motivos burocráticos y de <em>inmersión lingüística</em>.<br /><br />Pero, ahora, los <em>buenos</em> son nuestros amigos los pescadores, que usan sus anzuelos sin arponcillo para no causar daños innecesarios a sus capturas, que devuelven, primorosamente, a las aguas. Aguas infestadas de siluros, lucios, lucio-percas, black-basses, truchas arcoíris, percasoles, cangrejos rojos americanos, cangrejos señales de sabe Dios de dónde, mejillones trigre y un largo etcétera que lamento no poder enumerar por desconocimiento.<br /><br />Es decir, nuestros amigos los pescadores cogen un bichito, se hacen la fotito y lo devuelven, muchos con un besito. ¡Qué bonito! Y cuando ese bicharraco cae al agua, entra en un hábitat limpio como un jaspe de especies ibéricas o autóctonas, porque todos esos bichitos a los que los pescadores dan besitos, no sólo han desplazado las especies de nuestros ríos, sino que las han arrasado, se las han comido y las han extinguido en muchas gargantas, pantanos, charcas, regueros y ríos. <em>«Eso es muy difícil de controlar»</em>, dicen algunos, y yo digo que igual de complicado es controlar perdices chukares, griegas o colines.<br /><br />Incluso los ecologistas que nos hacen un seguimiento férreo, pero que de verdad trabajan para la ecología, como es el FAPAS, no admiten repoblaciones de ningún tipo de oso que no tenga en su sangre sus señas genéticas identificativas como especie ibérica. Si hubiesen sido pescadores, ya tendríamos nuestros montes llenitos de osos de circo, como ocurre en muchas asociaciones ecologistas.</description>
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<pubDate>Wed, 22 Jun 2011 10:35:27 GMT</pubDate>
<title>Alicia</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=21</link>
<description>Como todos los meses, me tienen que apretar para que saque a la luz estas cuatro líneas que, para las bobadas que digo algunas veces, más valdría que rellenasen con santos. Siempre me pasa que, durante el mes, se me ocurren un montón de ideas que podrían llegar a ser interesantes pero, a la hora de tener que llegar al cierre, se escabullen entre los vericuetos que dejan los vacíos de mi docena de neuronas.<br /><br />Cuando llegan esos momentos siempre me acuerdo de Jacobo, tan ausente, tan inmerso y tan feliz en el pequeño mundo de su caza, de donde no saca la cabeza porque, como él dice, cada vez que lo hace <em>«me la llenan de chichones»</em>. En su cosmos, Jacobo este año ha rozado las estrellas. Lo digo porque, hace ya tiempo, dijo que este año sus temporadas del corzo y de esperas tenían que haber acabado para la Semana Santa. Mantenía que siendo <em>«el hombre el animal más falso de la Creación»</em>, se barruntaba que esta primavera iba a ser una marabunta de gente que, para paliar la crisis, iba a invadir los campos de coches impagados y embargados, gastando gasoil a uno treinta el litro, para llevar a casa el fruto de su expolio: un kilo de espárragos que en la tienda cuesta dos euros. Eso o que, viendo el precio de los restaurantes, iba a haber una invasión de paelleros que se desplazan con una docena de vehículos cada trece, para <em>ahorrar</em> en las comidas de hermandad.<br /><br />Por todo eso, Jacobo, a día 5 de abril, ya había abatido cuatro corzos, de los del método húngaro y del mismo porte, y tres cochinos de los buenos. <em>«Los demás que se los lleven los esparragueros»</em>. Y, como casi siempre, no se equivocaba. El resto de los mortales, en vez de cuatro corzos, llevamos cien encuentros con bultos que acaban siendo siempre recolectores de frutos del campo. Donde en marzo se veían corzos, ya no están, ni espárragos ni cardillos. En mayo, los cangrejeros, y en junio, los dueños de los terrenos con la mano extendida, para darnos ánimos a una media de veinte euros por hectárea.<br /><br />Mi amigo también dice que al ser el hombre el animal más falso, el mundo de la caza ayuda poco. Poco porque llevan un mes queriéndonos convencer de que la media veda es ilegal y los medios se vuelcan en darle vueltas a la <em>rehala del Marqués</em>, respaldada por tres mil hectáreas de regadío; a la caza de corzos en Rumanía, con copyright de 2007; a los podencos del <em>granaíno</em>, que cazan de maravilla en la hectárea en la que les suelta los conejos; o a los ojeos a los que asiste Jesulín, en los que las perdices son salvajes, a pesar de que en el reportaje se vean los jaulones de aclimatación.<br /><br />Alicia, en su país de las maravillas, estaba más cerca de la realidad.</description>
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<pubDate>Fri, 03 Jun 2011 12:05:27 GMT</pubDate>
<title>¿Quo vadis?</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=20</link>
<description>Hace varios años, en una finca en la que trabajamos, un guarda encontró un gabato al que criamos en una cerca de aproximadamente treinta hectáreas. Tal gabato, tras su primera cabeza de vareto, desarrolló una cuerna de doce puntas que, calculo, por el grosor y peso, tendría alrededor de 160 puntos. Tras crecerle su tercera cuerna y debido a la agresividad que desarrolló, tuvimos que sacrificarle. Lo hizo el hijo de la propietaria de 26 años. Ya rondaba aquella cuerna los 180 puntos.<br /><br />La cabeza del venadete sigue, desde hace cuatro años, colgada de una encina, pudriéndose, sin que nadie, desde los operarios hasta la propiedad, se haya preocupado de mandarla al taxidermista, medirla ni, mucho menos, enseñarla o colgarla de una pared. ¿Por qué? Porque eso no es caza. Porque eso fue un sacrificio de un animal que, aún salvaje y agresivo, no representa mérito, inteligencia, conocimientos ni nada relacionada con la cinegética tal y como la conocemos. Perdón, tal y como debería ser.<br /><br />Un animal del que conocemos la fecha de nacimiento, los progenitores, el precio al ser comprado, su peso en el traslado, las carreteras por las que anduvo en el camión, el número de ciervas a las que ha cubierto y para cuya muerte se prepara un despliegue de medios con fecha de muerte prefijada, será lo que sea, pero, para mí, no es caza. Puede ser muy salvaje, muy esquivo, muy huidizo… pero carente de emoción y, como aquel venado del que al principio hablaba, el único esfuerzo para su caza es administrarle cuatro kilos de pienso diarios. <br /><br />Su muerte aparece en la televisión; sus problemas de homologación en los medios; presiones políticas para que alguna facultad testifique a su favor; stand de la finca en una feria ofertando la caza de sus descendientes y congéneres; y un publirreportaje en una revista de la granja cinegética donde nació, repito, será lo que sea, pero, para mí, no es caza.<br /><br />Entiendo que los venados, en este punto de la historia venatoria de España, se prestan a cierto manejo y, hasta cierto punto, hay grandes trofeos sobre los que el control, aparte de sencillo, es obligatorio. Por otro lado, luego aparece el director de Gescaza en la montería de El Picao, diciendo en un vídeo que se ha abatido un venado de 240 puntos; es decir, cuatro puntos y pico por encima de este nuevo récord nacional, cosa que, al ver las imágenes, no dudo, aunque de lo que sí dudo es del origen ibérico de tal animal. En fin, una vuelta de tuerca más para sacar de quicio la tan manida palabra <em>‘gestión’</em>, a cuyo poco definido significado se adhiere este manejo absurdo, cuya emoción se anula con el dinero. El mismo dinero que no sirvió para pagar el desestimado récord del mundo de Elen Hunt, procedente también de una granja.<br /><br />No entiendo el gol que algunos amigos míos se han dejado colar…</description>
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<pubDate>Tue, 10 May 2011 08:15:27 GMT</pubDate>
<title>Instinto</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=19</link>
<description>Últimamente, nuestro instinto cazador se está viendo transformado en instinto de supervivencia. Hay que extremar el cuidado, aún más si cabe, con los disparos, porque los duendes de la desgracia se están cebando con este colectivo. Algo pasa, exceso de confianza, estupidez o ineptitud de quien ubica los puestos… El caso es que ya son demasiados accidentes mortales.<br /><br />De todos modos, me atreví, con ciertas reticencias, a llevar a mi hija a una montería que preparábamos nosotros, por lo que podía colocarme en una zona sin peligro, aún a riesgo de que no pudiésemos ver nada. Nos colocamos en una garganta, fuera de la mancha, donde podríamos ver algunos animales que saliesen de ella ilesos, ya que era un buen escape y retranqueábamos a un puesto que, con sus disparos, nos avisaría de las carreras con suficiente antelación.<br /><br />La niña soportó bien el madrugón y, aunque es de poco comer, se arrancó en las migas con los torreznos y no protestó ni molestó ni hizo nada de lo que cupiese esperar de una personita de seis años. Durante el lento proceso de la colocación de los puestos tampoco protestó ni dio sensación de tedio, cansancio o hastío, a pesar de que muchos de los mayores, sobre todo en las monterías, protestamos por todo. Fuese por lo que fuese, mis esperanzas de un futuro venatorio junto a mi hija iban acrecentándose, emulando así a mi admirado Paco Basarán que ha hecho de su prole femenina un ramillete de Señoras de la caza.<br /><br />Covadonga nos siguió por los trochiles como si ello fuese consustancial con su naturaleza, se sentó en una piedra detrás de mí y no se movió nada más que cuando yo demandé su atención sobre unas ciervas que nos pasaron. El apogeo de mis ilusiones llegó cuando aparecieron los perros y me pidió irse con Goro y con ellos. Ahí sí que se dispararon todos mis sueños ya, tras aquella petición, me veía disfrutando de los lances monteros de mi bebé gigante. <br /><br />Me comentó que había unos árboles que estaban feos, apunte: <em>«Podar las higueras de la vega»</em>. Me dijo que había muchos baches en el camino, apunte: <em>«Pasar la máquina por el camino de los enebros»</em>. Me preguntó el motivo por el que se veían menos perros por un lado que por el otro, apunte: <em>«Reforzar las rehalas de la mano alta»</em>. Y así seguimos, ella en sus aptitudes innatas y yo resubiendo babas hasta el cénit de la felicidad, que fue cuando me dijo que ya nos podíamos ir, que aquello ya se había acabado. Ante tanta precocidad venatoria de mi hija ya no tuve más remedio que preguntar: <em>«Hija, ¿por qué sabes que ya se ha acabado?»</em> A lo que ella me contestó tajante: <em>«Porque se me ha agotado la pila de la Nintendo»</em>.</description>
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<pubDate>Sun, 13 Mar 2011 08:10:00 GMT</pubDate>
<title>Dando por saco</title>
<link>http://www.club-caza.com/blog/derocheo/postver.asp?p=18</link>
<description>En uno de esos grandiosos días de sol del mes de enero, y ya cumpliendo con la prohibición antitabaco, nos tocó comer en un restaurante donde habitualmente vamos. Éste, en previsión de posibles huidas de clientes fumadores, había adaptado un patio para atenderlos, también cumpliendo la normativa.<br /><br />Como el día era muy bueno, nos sentamos en tal patio a comer y, evidentemente, a fumar. Era el primer día que instalaban la terraza y, como desde la barra se nos veía a través de una enorme cristalera, el propietario del restaurante nos dijo que a lo mejor le servíamos de reclamo. Después de comer, comentando el experimento, nos explicó que le habían protestado, que un individuo no estaba conforme solamente con la visión de vernos comer y fumar. Lo curioso del tema es que el cliente furioso, aun siendo conocido del dueño, era la primera vez que entraba en el local.<br /><br />De esto podemos sacar dos lecturas: una, que la Ley Antitabaco no es mala y, la segunda, es que a un atajo de personajillos aún les parece demasiado permisiva. No me cuenten lo de la cantidad de dinero que nos vamos a ahorrar en enfermos de cáncer de pulmón, porque más dinero se gasta la Administración en dejar las carreteras rectas para evitar que un atajo de locos se coman las curvas, ya que en los automóviles instalar limitadores de velocidad porque vulnera la libertad de los conductores.<br /><br />Todo ese atajo de personajillos que protestan por el tabaco y la caza, y por alguna cosa más, como los toros, no son otra cosa que ruidosos ‘antinosotros’. No protestan porque les moleste el tabaco, porque dudo que haya muchos ‘cierrabares’ no fumadores; no protestan por la caza ni por las armas, porque tampoco creo que las hayan conocido ni de lejos; considero que, como decía mi señor padre, don Ricardo, son un atajo de resentidos envidiosos. En el fondo, lo único que quieren es que la vida de los demás sea tan carente de sentido, iniciativas y aficiones como la suya propia; pero son los que más protestan y más ruido hacen, que es en lo único en lo que saben ocupar su tiempo libre. Y los políticos ceden. Y nosotros cedemos. Y después de esta Ley Antitabaco, vendrá otra más restrictiva. Y detrás del nuevo Reglamento de Armas, llegará otro con más limitaciones. Y así, a base de ocupar el tiempo libre en envidiar a los demás para fastidiarlos, y siempre cediendo nosotros, quizás consigan que nuestras vidas sean tan anodinas y ridículas como las suyas.<br /><br />Pues sepan ustedes a quiénes votan, porque la mayoría de los establecimientos afectados por esta ley han votado a los que se la han impuesto, y la mayoría de los cazadores, también. Esta aldea global en la que vivimos nos metió en la crisis y nos sacará de ella. Los políticos de este país poco pueden hacer para remediarlo, pero, mientras tanto, con esas leyes, más o menos discutibles que nos imponen, nos pueden hacer la vida más o menos llevadera. Ése es el voto útil.</description>
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