LA NUTRICION Y LA SALUD (II)
 
Alberto Arias
 

El más importante de los nutrientes es el Agua. Un perro puede pasar semanas sin comer, pero no más de 3 días sin beber. Dos tercios del cuerpo del perro es agua y el 80% del peso de un músculo esta representado por el agua. El perro puede perder todas las grasas, la mitad de sus proteínas, y seguir con vida, pero con solo perder el 10% de su agua corporal esta muerto. Las funciones del agua en los procesos biológicos son importantísimas, y las necesidades hídricas de un perro es de 60ml/Kg. de peso corporal, necesidades que se elevan en caso de esfuerzos físicos, gestación y lactancia.

Las Proteínas forman parte de todo, sirven para construir los huesos, los músculos, las estructuras nerviosas, los distintos órganos, etc., es decir todo lo que necesita un perro para vivir. Son importantes las diferencias que existen en la digestión de las proteínas. Las hay buenas (carnes rojas o blancas, pescado, huevos, etc) y malas proteínas (tendones, aponeurosis, etc.). Las buenas son en general de alta digestibilidad y son las que mayor aportes de aminoácidos realizan; las malas son parcial o no digeridas, y directamente son eliminadas en los excrementos. Los aminoácidos son las unidades funcionales con las que se construye una molécula de proteína. Están los “esenciales” y los “no esenciales”. Todos deben estar presentes, pero si falta alguno de los aminoácidos esenciales, el perro no podrá construir sus proteínas propias con eficiencia, y así se perderán los aminoácidos restantes y se detiene la síntesis proteica. Es una especie de tren, donde los vagones son los aminoácidos “no esenciales” y las locomotoras son los “esenciales” si faltan los motores, los vagones de poco sirven. Por eso es de destacar que un alimento puede tener un gran contenido de proteínas, y eso no quiere decir que sea de gran calidad, ya que si faltan los esenciales, seguramente se desaprovechará el uso de los otros. Además es muy importante el equilibrio energía/proteínas, ya que ante la falta de energía el organismo lleva a quemar las proteínas para paliar el déficit, y no emplear las proteínas para la construcción de hueso músculo, etc.

Hay que controlar el consumo de grasas, porque podemos caer en un exceso y transformar el perro en un obeso. Las proporciones altas de grasas se deben reservar para perros con mucha actividad.
   

Las Grasas. La principal función de las grasas (o lípidos) es el aporte de energía. 1 gr. de grasa aporta aproximadamente 9 kilocalorías. Las grasas son muy apreciadas por el perro y las digieren muy bien, el olor y sabor les atrae. La concentración energética de un alimento depende casi en exclusiva de la cantidad de grasa que contiene en su formulación. Así, como les apetecen, también hay que controlar su consumo, porque podemos caer en un exceso y transformar el perro en un obeso. Las proporciones altas de grasas se deben reservar para perros con mucha actividad, o que tienen una gran necesidad energética, como una perra en lactancia.

Los lípidos tienen composiciones muy distintas en ácidos grasos, que así como hablamos en las proteínas de “esenciales” y “no esenciales”, aquí ocurre lo mismo. Hay ácidos grasos que lo único que realizan es aportar energía y otros que son los que intervienen en procesos específicos, metabólicos, membranas celulares, hormonas, etc.

Los ácidos grasos esenciales deben estar presentes en la dieta ya que el perro no puede sintetizarlos. Los no esenciales son casi todos los ácidos grasos constituyentes de las grasas, y cumplen sólo la función de aportar energía al metabolizarse, están presentes en la mayoría de las grasas de vacuno y porcinas. Hay dos tipos de ácidos grasos esenciales y son los Omega 6 y Omega 3. Los Omega 6 (Acido gamma-linolenico) están en la mayoría de los aceites vegetales, y también en menor proporción en las grasas de aves. La carencia de éste ácido produce sequedad de la piel, descamación, alopecia, perdida del brillo en el pelo... Es uno de los principales nutrientes en lo que a belleza del manto se refiere; es esencial en los perros de edad avanzada, y en los gatos, y en casos de enfermedad pancreática, diabética, hepática, ya que se perturban el metabolismo de los mismos. También tienen efecto sobre la actividad reproductora. La serie de los Omega 3 se encuentra principalmente en los pescados marinos, y en menor proporción en los aceites de soja. Tienen fundamental importancia en la función del sistema nervioso y en el sistema inmunitario. Poseen actividad antiinflamatoria, ya que inhiben ciertos mediadores químicos de la inflamación, mejoran la respuesta al trabajo y la oxigenacion del cerebro, también la capacidad de aprendizaje.

Las grasas son sustancia muy lábiles y si no se las trata con cuidado se enrancian fácilmente. La consecuencia del enranciamiento es la disminución de la palatabilidad, con lo que el animal se resiste a comer el alimento. La principal causa del enranciamiento es el mal almacenaje del alimento, fundamentalmente cuando se expone al sol en locales donde se los guarda. Otras afecciones que provoca el enranciamiento es intolerancia digestiva, trastornos pancreáticos, afecciones hepáticas, etc. En general en los procesos industriales se utilizan antioxidantes para evitar el enranciamiento, y en las comidas caseras se recomienda no usar grasas cocidas, siempre crudas y de la mejor calidad.

Los Glúcidos o Hidratos de carbono se hallan presentes en el reino vegetal. Los elementos constitutivos de estos son los azúcares simples o monosacáridos. El más importante es la glucosa que es parte de la constitución del almidón y de la celulosa; algunos el perro los digiere cuando provienen del almidón y de otros azucares, y otros son indigestibles, como la fibra o celulosa, que actúan como lastre, estimulan y regulan el transito intestinal. El perro necesita glucosa ya que ésta es indispensable para ciertos procesos metabólicos y como fuente de energía para el cerebro, si bien el perro presenta una particular independencia del aporte de glucosa a partir de los glúcidos, ya que es una de las pocas especies animales que puede mantener su glucemia (nivel de glucosa en sangre) sin el aporte de hidratos de carbono en su dieta, ya que su organismo es capaz de sintetizar la glucosa a partir de ciertos aminoácidos de las proteínas.

Entre los glúcidos más frecuentes se encuentra la lactosa de la leche de la madre que es dos veces menos que la concentración de la leche de vaca. Si bien el cachorro puede aprovechar la lactosa, un exceso como el que hay en leche de vaca, puede ocasionarle trastornos digestivos. Por eso no es recomendable administrarle leche de vaca luego de que fueron destetados, tal como se acostumbra hacer. Además las enzimas que digieren a la lactosa por una cuestión fisiológica, dejan de producirse y agrava mas la dificultad para digerir la lactosa, produciendo en los adultos digestiones gaseosas y diarreas, ya que se fermenta en el intestino y no se digiere por la vía enzimático.

Si bien el cachorro puede aprovechar la lactosa, un exceso como el que hay en leche de vaca puede ocasionarle trastornos digestivos.
   

Otro glúcido importante es el Almidón, la digestión del almidón mejora con la cocción al gelatinizarse. Éstos se encuentran en los cereales (maíz, trigo, arroz, etc.). Es muy común que al perro se le dé arroz, éste debe estar recocido, casi echo un pegote, para que el perro pueda aprovechar su almidón. De otra manera suele ocasionar diarrea. En los alimentos balanceados el arroz o maíz que se incluye, recibe una cocción llamada extrusión, esto garantiza la cocción perfecta del almidón y su facilidad de digestión.

Otro grupo importante son los Fructo-oligosacáridos. Son hidratos de carbono, clasificados como fibras fermentables. No se digieren pero se fermentan rápidamente en el intestino por acción de bacterias y liberan ácidos grasos volátiles que acidifican el intestino, protegen y regeneran las células intestinales y tapizan las paredes del intestino grueso, donde se instala una flora bacteriana especifica (Bífidus y lactobacilos) que inhibe la proliferación de bacterias patógenas y mejoran la absorción de nutrientes. La mejor fuente de fructo-oligosacaridos es la pulpa de remolacha, la cáscara de soja, y otros vegetales tales como la achicoria previamente tratados y purificados.

Las Fibras tienen un efecto regulador en el tránsito intestinal. Si bien el perro no las digiere necesita de ellas. Las fibras actúan como diluyentes digestivos, en aquellos perros donde es necesario reducirles su peso. Forman parte en un porcentaje más alto en aquellos alimentos hipocalóricos para perros obesos. Si bien son necesarias en la higiene digestiva pueden actuar en contra cuando su aporte no esta balanceado, y deprimir la digestibilidad del alimento. También puede disminuir la absorción de ciertos minerales. Las fibras comprenden la celulosa, hemicelulosa, lignina y pectina; son grandes aliados en el tratamiento de la obesidad, como hablé anteriormente, diabetes, estreñimiento y la diarrea.

En general, cuando falta alguna vitamina enseguida se manifiestan síntomas clínicos de carencias, que pueden llegar a provocar enfermedades.
   

Los Minerales son una pequeñísima porción del peso del perro pero su aporte debe ser muy controlado. Cuando faltan se producen serios desequilibrios tanto en el desarrollo del animal como en los procesos metabólicos. Se clasifican en dos grupos: los macroelementos, que son aquellos cuyas necesidades se miden en gramos para un canino estándar (entre algunos de los más importantes, el calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio y cloro), y los oligoelementos, cuyas necesidades en la dieta son menores, y los requerimientos diarios se miden en miligramos o microgramos; son el hierro, cobre, manganeso, zinc, yodo, selenio, flúor, molibdeno, cobalto, etc.). En general, en mayor o menor proporción, todos son necesarios, ya que intervienen en la constitución del esqueleto, en las membranas celulares, en el metabolismo energético, constitución del sistema nervioso, de las enzimas, de la respiración celular, de la constitución de glóbulos rojos, de la formación del cartílago, de la integridad de la piel, de la síntesis de hormonas, etc.

Las Vitaminas son sustancias orgánicas fundamentales para la vida. El organismo necesita diariamente de ellas para múltiples propósitos, y en general su aporte debe ser a partir de la dieta, ya que las cantidades que pueden sintetizar no son suficientes. Existen dos grupos de vitaminas, los hidrosolubles (solubles en agua) y los liposolubles (solubles en grasas). En general, cuando falta alguna de ellas enseguida se manifiestan síntomas clínicos de carencias, que pueden llegar a provocar enfermedades. Las vitaminas necesarias son Acido pantotenico o B5, Biotina o vit H, Acido fólico o vit B9, Niacina o vit. P, Piridoxina o vit B6, Riboflavina o vit B2, Tiamina o vit B1, Vitamina A, Vitamina B 12, Vitamina C, Vitaminas E, K y C. Todas tienen funciones variadas: mantener el buen estado de la piel, de la visión, del tejido nervioso, de los vasos sanguíneos, de las defensas, etc. Pero también un exceso suele ser perjudicial, y producir síntomas de intoxicación, tales como el exceso de vit. A que produce trastornos en la reproducción y en las articulaciones, la vitamina D en exceso produce calcificaciones anormales. Por eso siempre hay que consultar al decidir aportar un complejo vitamínico extra y no darlo sin control medico.

Bueno hasta aquí tratamos cada uno de los nutrientes en líneas generales, veremos más adelante de tratar un poco la alimentación del perro de deporte, y su preparación mediante una buena nutrición.

Dr. Alberto Rodrigo Arias