Aventure Boréale

La Finca

El Collado de los Jardines se encuentra enclavado en el Parque Natural de Despeñaperros, en pleno corazón de Sierra Morena. Cuando entras en Andalucía por la A4, sus umbrías serán lo primero que divises, y los Órganos, esas impresionantes paredes de piedra en pleno paso de Despeñaperros, son su emblema.

Somera referencia a que sus quebrados perfiles han sido encrucijada de civilizaciones antiguas como las Iberas (Cueva de los Muñecos) y romanas con asentamientos testimoniados por la gran cantidad de vestigios hallados. También sus caminos han sido paso ineludible de la Historia, para vadear las quebradas de Despeñaperros.

Se trata de una finca de cerca de 1000 Hectáreas donde se casan los barrancos y se miran entre sí umbrías y solanas. No falta la dehesa de encina y chaparro, ni tampoco pedrizas y cuerdas aportilladas. El agua abunda en sus mil fuentes y manantiales, que desafían incluso al rigor del verano jienense. Es otoño y primavera cuando el espectáculo de color adorna esa orografía privilegiada, ofreciendo un marco incomparable al devorador de campo.

Enebro, alcornoque, encina, pino, chaparro, roble quejigo, cornicabra, acebuche, jara, hiniesta, tomillo, romero y orégano son una breve referencia de la multitud de especies vegetales que alfombran “El Collado”.

Y en correlación directa, su fauna. Empezando por la cinegética que encuentra en esta finca inmejorable fonda con comida y cama. Tenemos al venado y al jabalí; alguna cabra montesa se ha dejado ver también. De la menor, conejo perdiz, torcaz y liebre.

El resto de la fauna resulta imposible de encorsetar en estas líneas. Por destacar sólo mención a las más relevantes, como el Lince, siendo el Cerro de La Cueva y el del Corzo lugares donde se dejaba ver. Hoy sólo nos deja la sospecha de su presencia.