Aventure Boréale
Canadá

Un «caribú» muy negro…

Javier acaba de regresar de su experiencia con los caribúes migratorios de barren ground, en el Gran Norte de Québec, que le ha dejado un sabor agridulce.

Los animales este año  no acudieron a la cita debido a una migración retrasada producto de un verano muy caluroso. Apenas se vieron animales en los campamentos. Pero la gran aventura no fue en vano: el primer día de caza Javier localizó a más de un kilómetro de distancia un oso negro alimentándose de arándanos en la tundra. Tras un largo y costoso acercamiento, pudo ponerse a cien metros y abatirlo. Resultó ser un viejo y enorme macho, tan viejo que le faltaba uno de los dos colmillos superiores de su dentadura. Pocos pueden presumir de tener un oso negro cazado completamente a rececho.

AB

 

Sudáfrica

Colaborando con el futuro

Todos sabemos el declive de nuevos cazadores que sufre nuestro colectivo. La media de edad del nemrod cada vez es más elevada y las “vocaciones” mínimas. Pero dentro de este desolador panorama,  siempre hay un oasis de esperanza.

Nos sentimos orgullosos de haber colaborado en que alguien haya sentido  primera vez el instinto de cazador que algunos llevamos dentro. Y si, además, es una chica y tiene solamente 13 años, más orgullosos todavía.  Fue en el decurso de un safari familiar realizado con nuestro amigo y PH Mynhard Herholdt que Laura, que hasta el momento acompañaba a sus también jóvenes hermanos en un plains game, decidió que quería intentar cazar un springbuck, a lo que su padre accedió. Después de varios intentos infructuosos de acercarse a uno de estos pequeños saltarines, fue un blesbuck el que pudo poner a tiro de su rifle, al que abatió de un certero disparo. Des de estas líneas, queremos dar la enhorabuena a Laura  así como a sus padres  por haber facilitado su debut en el mundo de la caza, amén de felicitar a Mynhard por su profesionalizad y buen hacer.

Jordi Figarolas