Campeonato de España de Caza Menor con Perro

Fernández Sierra, descalificado y abierto expediente por el Comité de disciplina de la RFEC

19/11/2007

Francisco Fernández Sierra, campeón de España de Caza Menor con Perro en las ediciones de 2002, 2003, 2004 y 2005, fue descalificado de manera oficial durante el transcurso de la última edición de esta competición, «por no portar la caza abatida», según el comunicado oficial dado a conocer horas después de la descalificación del tetracampeón y conocido cazador.

Paralelamente, el jurado de competición solicita al Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Española de Caza que abra expediente disciplinario para esclarecer los hechos acontecidos durante la prueba celebrada el pasado sábado y que tienen como protagonista al cazador de Castilla-La Mancha, acusado por su juez de campo, Miguel Mate, de no haberle mostrado el contenido de su morral, ya que el juez presumía que Sierra portaba caza no abatida ni cobrada durante la prueba.

Según Mate, el tetracampeón mostró, al encontrarse en el cazadero con el extremeño Manuel González, campeón en 2006, una perdiz hembra para avalar la tesis de que el coto había sido repoblado. En ese momento, el juez le recordó que él había abatido y cobrado dos perdices macho, por lo que la mostrada, al ser hembra, no se correspondía con las cobradas por Chula, podenca de Sierra.

En ese momento, siempre según el juez, Sierra optó por emprender una carrera, arrojando al suelo dos perdices, primero una y luego otra a la vez que recriminaba la actitud de su juez, al que amenazó, encañonándole con su arma, según la versión de Mate, que más tarde presentó una denuncia, teniendo Fernández Sierra que prestar declaración.

Ante la actitud de Sierra y la sospecha de que portaba caza no abatida en el transcurso de la prueba, el juez le comunicó que quedaba descalificado provisionalmente, emprendiendo la vuelta hacia el puesto de control.

Minutos más tarde y conocida las dos versiones en el control, Sierra y el juez volvieron, por separado y acompañados por miembros de la organización, al lugar de los hechos, recuperando el propio Fernández Sierra las dos perdices que él mismo había arrojado y que estaban juntas, según el informe presentado por el miembro de la organización que lo acompañaba en ese momento; a su vez el juez le indicó al otro miembro de la organización el lugar donde Sierra había arrojado la dos perdices, siendo encontradas otras dos, en un entorno de 40 metros, y una bolsa de plástico con restos de sangre.

Una vez las perdices en poder de la organización se optó por someterlas a varias pruebas siempre por separado: las dos perdices que el propio Sierra asegura que son las abatidas por él y por otra parte las otras dos que presenta el miembro de la organización que acompañaba al juez. Las citadas pruebas se realizan siguiendo las instrucciones telefónicas de Daniel Fernández, veterinario forense de la Universidad de Zaragoza, por José Antonio Molina Fernández, Ingeniero Técnico Agrícola, colegiado nº 1.462, y Miguel Gómez Beloki, Licenciado en Ciencias Biológicas, en presencia del Presidente de la RFEC, Andrés Gutiérrez Lara, y de la Federación Extremeña de caza, Rafael Domínguez Jiménez.

Los análisis realizados refrendaban que las mostradas por Sierra tenían una temperatura de vísceras muy inferior a las de las otras perdices abatidas durante la prueba por el resto de los finalistas, que fue tomada con incisión de bisturí bajo la quilla e introduciendo el termómetro de precisión hasta el interior de los pulmones. También se analizan restos de vísceras (hígado, riñones e intestinos). El análisis del buche, desvela que contenía pipa de girasol.

De las otras dos perdices recogidas en el entorno de los 40 metros, una de ellas coincide en su totalidad con el resultado de las dos aportadas por Sierra mientras la otra indicaba que había sido abatida ese día, con la particularidad de que en el análisis del buche no había resto de comida ninguna. Por el contrario, las pruebas sometidas de forma aleatoria entre las 101 perdices cobradas refrendan que en todas ellas había restos de bellotas y trigo. De lo uno y lo otro, se llega a la conclusión de que las perdices, que estaban muertas desde antes de la prueba, no pertenecen al coto donde se celebró la final.

Miguel Mate, juez de campo de Sierra: “MATÓ DOS MACHOS Y ENSEÑO UNA PERDIZ HEMBRA”

Lo que sigue es el resumen de las manifestaciones realizadas por Miguel Mate, juez de campo de Sierra, al jurado de competición.

«Hemos salido de caza y nada más llegar al monte ha tirado un conejo que ha matado y que no ha cobrado. ¿Por qué? No lo sé. Lo que sí sé es que ha pasando a un metro de él y no lo ha cobrado. Después, hemos seguido cazando y ha tirado a una perdiz, fallado el tiro. Ha tirado a otra y la ha matado. Era un macho. Después de errar otro tiro, la perra cogió el rastro de otra perdiz, dispara y mata el segundo macho. Le comento el extraño comportamiento de la perdiz y me dice que tiene información de primera mano de que aquí, en el cazadero del Campeonato, han repoblado perdices en agosto, con la suelta de 500 perdices. A los dos minutos nos encontramos con el campeón, Manuel González, y le dice: Manuel, ¿verdad que han repoblado perdices? Eso es mentira, le contesta González, recordándole que aquí todas las perdices son salvajes. Sierra saca una perdiz y dice, “mira qué perdiz”, mostrando una perdiz hembra cuando había matado dos machos.
Al ver lo anterior le digo, eh, esa perdiz no las matado tú. Coge la perdiz en el chaleco y sale a correr, diciendo, dejadme en paz, que venís a por mí, a joderme. Yo salí corriendo detrás y le digo, “si esa perdiz la has matado, ¿por qué no me enseñas el chaleco?” Se niega, se sobresaltó, me amenazó con la escopeta. Le digo que por mi parte queda descalificado provisionalmente y me vine para el control sin que el cazador me acompañara»
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Francisco Fernández Sierra, cazador, al jurado de competición:

«Nada mas comenzar la prueba el juez que acompañaba me dijo que no corriera mucho porque le dolía el tobillo, poco más adelante tuve que ayudarle a pasar una talanquera; seguí cazando, siempre con el juez cerca de mi; y disparé a un conejo al que no le di, posteriormente disparé a una perdiz que recupero y muestro al juez; después de errar otro tiro, la perra coge el rastro de una perdiz que también abato. El juez me hace un comentario fuera de lugar, en el que me dice que esa perdiz ha hecho cosas muy extrañas y que parece de granja; continúa acosándome diciendo que si es de granja no es válida, cosa que él no tiene porque decir; yo le informo que sé de buena tinta que en el coto se repoblaron en el mes de agosto perdices de granja. Unos minutos más tarde nos cruzamos con el campeón Manuel González y le dije ¿verdad que han repoblado perdices?
A partir de ahí el juez me dice que le enseñe el chaleco, yo le contesto que ya está bien que van a por mí y que lo que quieren es perjudicarme. Entonces él me comenta que quedo descalificado y se marcha para el control. Yo le digo que si es por las dos perdices me da igual y que sigo cazando. Saqué las dos perdices y las arrojé al campo. Pero el juez ya se había marchado corriendo hacia el control por lo que le seguí»
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Expediente abierto

Entretanto, la Real Federación Española de Caza aguarda a la resolución del expediente abierto.

Las incidencias relatadas tienen, con independencia de la resolución final, una lectura positiva: «Todo el mundo debe saber que el que quiera ser campeón de España tiene que serlo de verdad, tanto dentro como fuera del cazadero».

En el transcurso de la competición se leyó un comunicado oficial en relación con el incidente, que reproducimos a continuación: «El Comité de Competición, por unanimidad, ha decidido descalificar de esta prueba al concursante con el dorsal número 12 (Francisco Fernández Sierra), por no llevar la caza, según el artículo 14 C que dice: “...portando durante toda la prueba las piezas abatidas y cobradas susceptibles de puntuación, que presentarán en su totalidad al jurado de competición, siempre en presencia del juez y dentro del período establecido; se exceptúa el zorro, que se presentará con el rabo...”. Y pide al comité de disciplina deportiva que abra expediente por los otros hechos relatados anteriormente».

Francisco F. Sierra compareciendo ante los medios.
El juez Miguel Maté.
«Todo el mundo debe saber que el que quiera ser campeón de España tiene que serlo de verdad, tanto dentro como fuera del cazadero»

 

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