Reportajes

Disparos a 50, 100 y 200 metros

Probamos las novedades de Bergara y DDoptics

La firma Bergara reunió ayer a la prensa especializada para presentar novedades muy interesantes incluidas este año en su catálogo. Tras visitar su impresionante factoría, pudimos probar el rifle más vendido de su catálogo, B14 HMR, en calibre .300 Win. Mag., que es una de sus novedades para este 2018, o los modelos Ridge y Varmint, también con acción B14, así como el semiautomático B15, montados con visores y puntos rojos de la firma DDoptics y con munición Nosler.

CdC

06/07/2018 - 4012 lecturas

«Bergara distribuye 75.000 rifles en todo el mundo»

«Los cañones Bergara nacen de una barra cilíndrica en bruto»

«La factoría cuenta con una galería de 100 yardas en la cual se prueban todas las armas»

«Tenemos que reventar los rifles para saber dónde están sus límites»

«Es posible que al día efectuemos 1.000 disparos sumando las dos zonas de prueba»

«El rifle de cerrojo B14 HMR en .300Win Mag. es una de las novedades de 2018»

La empresa propietaria de Bergara es Dikar. A ella pertenecen la fábrica armera guipuzcoana, BPI, destinada a la producción de cañones y al montaje de rifles y que está situada en Atlanta (USA), y una mini planta de montaje de componentes en Aveiro, Portugal.

El equipo de Bergara nos recibió en la fábrica, y fue su directora comercial, Stephanie Wedel, quien nos introdujo en la historia y la filosofía de la Dikar/Bergara antes de que comenzara una interesante visita por las modernas instalaciones con las que cuenta esta empresa.

La firma lleva pocos años en el mercado. En en año 2005 Dikar empezó a fabricar los primeros cañones para armas de avancarga, y tan sólo 3 años después se presentaron en la IWA como empresa especializada en la fabricación de cañones. Con la marca Bergara, comenzó su andadura en 2010, pero desde ese año el progreso que ha experimentado la ha convertido en la principal distribuidora de armas de avancarga en Estados Unidos y en la actualidad venden sus cañones y rifles en nada menos que 40 países. Según las cifras que nos facilitaron, alcanzan los 75.000 rifles vendidos en todo el mundo, contando en la fábrica de Bergara con 130 empleados distribuidos en varios turnos, algo que necesitan programar para cumplir con la gran demanda con la que cuentan.

Visita a la fábrica

Una de las palabras que más se repitieron durante la visita que los medios realizamos a la impresionante fábrica de armas Bregara fue precisión. En Club de Caza hemos tenido la suerte de poder conocer en primera fila el proceso de producción de las armas de esta firma. Es por eso que podemos atestiguar que esa sana obsesión por la precisión está fundamentada en un proceso de producción basado en esta premisa.

Los frutos de esta política no se han hecho esperar, y la fábrica se encuentra a pleno rendimiento, con células que han doblado, triplicado e incluso quintuplicado los turnos de producción en pocos meses para poder hacer frente a una demanda que ha aumentado de manera acelerada en los últimos años.

Mecanizado de básculas y cañones

Comenzamos esta visita observando el proceso de elaboración de unos cañones que se han impuesto en el mercado norteamericano y con las miras puestas en hacer lo mismo en nuestro continente. Nuestros guías especialistas son Ander Corcuera, del departamento Customer Service y perfecto conocedor de todo lo que atañe a la fabricación, modelado, ensamblaje y pruebas de los productos Bergara, Rafa Carrillo, otro gran especialista del departamento de Atención al Cliente.

Comenzamos por la zona de mecanizado de básculas y cañones. Apoyados por la tecnología más avanzada y por materiales de primera calidad, los cañones Bergara nacen de una barra cilíndrica en bruto. El objetivo de conseguir los mejores agrupamientos en los futuros disparos comienza aquí. Los técnicos inspeccionan y enderezan cada una de estas barras, rectificando y comprobando su absoluta rectitud.

Estas barras se pasan a la máquina de taladrado profundo, donde la barra en bruto se convierte en un tubo taladrado. La bruñidora es una máquina indispensable en este proceso, ya que se encarga de dotar a ese tubo, es decir, el cañón taladrado, con una precisión de 0,001, es decir, a la milésima. En este paso, el tubo del cañón se encuentra aún sin estría, que es el paso siguiente en el proceso de producción.

Aquí encontramos una diferencia muy relevante con otros fabricantes de cañones, que realizan el proceso de estriado directamente desde el taladrado profundo. Ander nos explica que esto puede originar un problema relacionado con que se generen unas marcas en el interior del cañón que rozarán las balas disparadas, lo que puede llegar a producir residuos de cobre tras el disparo.

Para evitar esto, los técnicos de Bergara acuden al proceso de bruñido, donde la máquina trabaja a través de tres estaciones que incorporan herramientas con puntas de diamante que permiten dejar el interior del cañón con brillo espejo, dentro de una tolerancia inferior a 0.002 mm.


Detalle de acción sin mecanizar.

Proceso de estriado

Ahora sí le llega el turno al proceso de estriado. Existen diversas maneras para estriar el interior de un cañón, como el martilleo, en frío… En Bergara se utiliza el procedimiento por oliva o proceso de olivado, mediante su deslizamiento (de la varilla) por el interior del cañón, consiguiendo las correspondientes crestas y paso de estría.

Para finalizar, se realiza el distensionado del acero del cañón. Ander, después de explicar todo esto, subraya que el lema de Bergara reza lo siguiente: «Nuestros cañones marcan la diferencia». Pero también habla de que «aunque el cañón es el corazón de cualquier arma y pieza fundamental para lograr un disparo preciso, no olvidamos el resto de los factores que contribuyen a disfrutar de nuestros rifles como el peso, el agarre compacto y la ergonomía. Por eso trabajamos con los mejores materiales, las técnicas de diseño y producción más modernas con personas altamente implicadas en el proyecto».

También tenemos la oportunidad de ver trabajar a los técnicos encargados de la acción y el cerrojo. Ander nos explica que primero se les da forma y, posteriormente, se pavonan y se les trata térmicamente, lo que les confiere la dureza exigida. Nos enseña una acción aún sin mecanizar y nos explica que una pieza similar se mecaniza para conseguir el cerrojo.

Durante esta visita hemos podido asistir al proceso de producción de armas de la familia .300. Todo lo que hemos presenciado hasta ahora ocupa una de las plantas de esta enorme fábrica, pero, llegados a este punto, nos dirigimos a otra amplísima zona de esta planta donde se realiza todo lo que envuelve al proceso de recamarado, es decir, destinar el producto a un calibre concreto. Ander nos comenta que lo que estamos viendo se puede calibrar a .30-06, .308, .300Win. Mag… Los tubos, a estas alturas aún no tienen recámara.

Nos muestra un tubo de un rifle monotiro que está a punto de entrar en una célula que consta de siete pasos, cada uno con un proceso distinto de mecanizado, así como otras células de acabado del cañón, para recamarado, para dotar al cañón de un acabado pesado, semipesado, varmint…

Al pasar por un enorme pasillo repleto de cañones, el responsable de Customer Service nos muestra uno ya terminado que será parte final de un rifle de avancarga, explicando que en Estados Unidos Bergara es líder en distribución de este tipo de arma, y que la expansión de estos productos en suelo norteamericano está favorecida porque las leyes estadounidenses permiten que el cazador disfrute de ventajas administrativas en algunos estados, como disponer de una temporada más amplia que aquellos que cazan con armas de retrocarga.

Llega el momento de subir a la planta superior de la fábrica, la zona de montaje y ensamblaje Bergara, así como la zona de pruebas, donde nos espera, entre otras áreas, la galería de tiro. Aquí podemos comprobar cómo se montan las armas integrantes de su catálogo, como su «best seller», el rifle B14 HMR. Este rifle de cerrojo cuenta con culata y disparador ajustables, cargador de tipo AICS de 5 cartuchos, acción de acero, cerrojo muy suave de 90 grados con 2 tetones y, entre sus características distintivas, encontramos que la culata es regulable en la carrillera y con espaciadores para la longitud, que incluye un alojamiento para monturas de correa integradas y que se ha incorporado un mini-chasis integrado para una estabilidad y precisión consistentes. Pero aquí también podemos tocar, encarar y accionar modelos como el nuevo B14 Ridge, el BMP, el Sporter Varmint, el Woodsman.

Zona de pruebas

El final de este tour nos lleva a la zona de pruebas. En ella encontramos dos secciones distintas. La primera, una galería de 100 yardas, unos 92 metros, con diana electrónica, en la cual se prueban todas las armas que produce Bergara. Sí, absolutamente todas. ¿La finalidad? Asegurarse de que cada arma con el sello de la empresa salga de la fábrica realizando una agrupación concreta tras efectuar 3 disparos. Dependiendo del modelo del rifle, las exigencias de agrupamiento son mayores, pero este requerimiento está en torno a un MOA, que, a esta distancia, equivale a 26,6 milímetros (una moneda de un euro aproximadamente). Pero Ander nos asegura que al modelo HMR BMP les exigen más precisión.


Galería de tiro de 100 yardas o 92 metros.

Muy cerca nos llama la atención una sala donde se realizan test a las armas para comprobar sus límites. Sobre todo, se realizan pruebas de sobrepresión. Ander nos lo explica: «Imagina que queremos producir un rifle ultralight. Rebajamos el cañón para conseguirlo, pero, ¿dónde están los límites? De esta manera podemos conocerlos y aplicar el factor de seguridad óptimo para cada arma en factores como el que os digo, el contorno del cañón, o, por ejemplo, su obturación, cargas límites, recámaras… Cómo lo aguanta el rifle, tanto en la punta como el en resto de partes claves. En esta sala, mediante un sistema de disparo accionado de manera remota, se pueden comprobar todos estos determinantes de manera totalmente segura».

En palabras de este experto de la firma guipuzcoana: «tenemos que reventar los rifles para saber dónde están sus límites, todo pensando en la seguridad y fiabilidad de nuestros productos».

Al ver el trasiego de armas, disparos y pruebas de seguridad que se producen en esta área de la fábrica, le preguntamos a Ander cuántos disparos se pueden efectuar en Bergara en un día normal: «Cada rifle sale con entre 8 y 10 disparos de fábrica. Cada relevo que trabaja en esta sección prueba unos 80 rifles durante su turno. Ahora llevamos a cabo 2 e incluso 3 turnos, que son 260 armas testadas. Es posible que al día efectuemos 1.000 disparos sumando las 2 zonas de prueba».


Este es el best seller, el rifle B14 HMR.

Hora de disparar

Una vez concluida la visita a la fábrica, nos encaminamos a las excepcionales instalaciones de el coto Txoriarte, ubicadas en Santa Cruz del Fierro, donde nos espera una galería de tiro con posibilidad de disparar a 200 metros de distancia. En el trayecto, Ander nos explica que el secreto del éxito de Bergara está en la ofrecer el mejor producto en su rango de precio, teniendo muy en cuenta al cliente y ofreciéndole un servicio postventa personalizado. Al tratarse de un fabricante nacional, la cercanía es la mayor ventaja.

Prueba de tiro a 50, 100 y 200 metros

En Txoriarte, Félix Fernández Bao (Director Comercial de Bergara) nos explica en qué va a consistir la prueba de tiro que vamos a la que nos vamos a enfrentar a continuación.

Vamos a efectuar disparos con el B14 HMR en .300Win Mag., que es una de las novedades incluidas en su catálogo este 2018. Responde a las exigencias de aquellos que deseaban más potencia y peso en sus proyectiles. Se montó con visor DDoptics 5-30x50 Gen. III, un modelo escogido por sus prestaciones para el tiro de precisión y la caza a larga distancia. Estaba montado con torretas tácticas de ajuste que ha sido probado por responsables de Bergara a distancias de hasta 1.000 metros.

También probaremos el B14 Ridge en .308 con un 2.5-15x56 con retícula iluminada. Este modelo también se fabrica en calibres como el 270 Win., .300 Win. Mag.

Otro modelo con el que vamos a disparar es el B14 S. Varmint en .308, el primer rifle de tiro que Bergara fabrica en serie, con un visor 5-30x50. El cañón es de 28 pulgadas de largo.

Por último, pudimos disparar el B15 Forest, el modelo semiautomático que nace de la colaboración entre Bergara y Verney Carron. Cuenta con culata de madera de nogal, un cargador extraíble de 2+1, teniendo como opción el cargador de 4+1, cañón Bergara de 52 cm y disponible en calibres .30-06 Spring y .300 WM. En él se montó un rojo DDoptics.

Todos los visores incluyen tecnología IFiber, con un punto rojo iluminado que en el momento en el que detecta que el arma está inerte, se desactiva, activándose con el movimiento. Esto lo recalca Felix, destacando el gran ahorro de batería que este sistema conlleva, además de incluir un activador de modo nocturno.

Las conclusiones son muy positivas, consiguiendo todos los presentes agrupamientos a niveles muy altos, tanto a cien como a doscientos metros. Sin duda, una gran iniciativa de los responsables de Bergara para dar a conocer sus productos y cómo realizan su elaboración.