La sombra parda

Hidalgo Reyes

 

Allá donde la tierra es parda, y miles de senderos se pierden en la distancia, el huayra (viento con polvo) me saluda como anunciando: cuidado, hay sombras que espantan. Hay un lugar de mi pago, cuando las gente duerme, dicen que «las sombras andan, buscan la presa con sed sanguinaria y no la dejan hasta que llegue el alba». Le dicen la sombra parda; León hay ser, y asecha la majada, no sé si será porque cerca pasa o tal ves porque está viejo y poco caza.

El cabrero despierto sombrea vigilante tuita la majada, después de una mañana tranquila, pero con siesta calurosa, ni las moscas espanta. Atento como el señor de la siesta, cuida tuitas las cabras. Entre parvas de leño seco, camuflado me encuentro. Y por primera vez salgo de caza con un par de handy. Uno yo y el otro pa Zoilo Sosa (puestero), radio de frecuencia 5 km, según datos técnicos, todo eso necesitaba pa cazarlo al bicho. Naaa!!! saben porque, lo tengo relojeao al ladino. Tardé una semana en estudiarlo, la entrada y salida, huellas bien marcadas… entraba por una senda muy serrada hasta un lugar que se llama “puerta el jardín” que llega a una pequeña explanada como de 300 m de largo por 100 m de ancho, todo pastizal tierno lindo hermoso, que era un antiguo cerco, pastoreo ideal de las cabras entre medio los cerros. Sombras demás todo cercado natural por la falda del cerro. Y por una esquina con suave pendiente hacia ese valle; una verdadera autopista túnel por así decir es pal felino una acequia de bajo nivel que por arriba la superficie no se ve nada, esa era su escapada.

Feo es pal animal cuando el cazador descubren sus pasadas, más fiera es la rutina, confianza plena, pal mañero de cabras. La siesta un horario raro pal predador pero es que dicen que a la siesta cuando nadie anda; el puma espera; y varias veces cazo la presa, y dicen… que para el mandinga… la cabra es muy lenta y pa no errar mata cuatro, y una lleva!! Así de esa manera llega la merma al pobre criador de chica hacienda… Y cabritos huérfanos un balido sin respuesta queda. Duele sacrificar sin necesidad y vender flaco por el mal de este gato que cuando se ceba hace tanto daño que se me va la vida de familia sino lo cazo; así me decía Zoilo Sosa amigaso del pago!!! Ahijuna, malaya suerte me ha tocao, difícil es pillarlo al ladino porque cauteloso y desconfiado que con la sombra del árbol se mueve, ni el ojo mas afilao lo ve, bicho raro es este porque anda cazando a la siesta por algo ay ser; y pa colmo nadie lo ha visto. Solo veo rastrillada, la hora esta pillada un poco difusa todavía no se de ida y de vuelta da un rodeo por el potrero y entra por la senda, cuando llega a la esquina del campo vuelve en diagonal por una cortada hasta un monte alto con 6 quebrachos en linea separados por 50 mts cada uno mas o menos. Y todos los ataques son en el ultimo quebracho que tiene un brazo ancho y largo luego lo arrastra hasta una ladera la come un poco y tapa pega un salto y cae en una acequia que lo lleva directo ala salida de escape al cerro; vea amigo lo tengo estudiao al ladino pero le ando errando el día y la hora. Así me relata don SOSA gaucho macho, gran conocedor del monte y la fauna pero con desventaja, poco veo amigo¡ viejo estoy pal ladino pero el también es tuerto (ojo derecho) porque sendea por un solo lao (por el lado mas cubierto de monte), y por eso caza de siesta hace tiempo que lo tengo junao y no es mandinga… es Lión y le gusta comer medio la pierna ji ji ji ji se revuelca de risa Zoilo Sosa… Total majada hay de sobra, que me hace que coma una ji ji ji ji pero el ladino mata mas y juega y NO me gusta su daño¡¡¡… así relataba Zoilo Sosa. No entendía muy bien el decir de sombra parda es (puma) pero me alimento el ego.

Entonces comienzo a diagramar mi estrategia de caza. Primero le camino a la mañana como pa conocer el campo y el terreno, hago el recorrido de las cabras, sus comederos, y donde siestea la majada, anduve dos días, menos mal porque con la cabeza gacha me podría haber convertido en presa. Pero como volaban muchas torcaza, me puse a cazar unas cuantas pal guisito como quien afinar puntería con el rifle. Tiro quieto por supuesto. Pero con doble intención toda. Primero le hice ruido al gato, porque quería rastrear tranquilo, y conocer todos sus vericuetos, además sabia como todo felino, que siempre volvería. Segundo tenia mucho tiempo pa estar con el amigo Zoilo no tenia apuro. Tercero lleve 2 dogos (Yango y Yunque). Sabía que para la otra semana, el ladino regresaría. Y me daría tiempo pa estudiarlo y así lo hice. Toda esa semana fue piola, nada más que el domingo pasó algo raro. No han gritao hoy temprano las chuñas!!!! y Zoilo Sosa me cantó la justa: PRIMAS NO CANTAN… OJO AL CHARQUI… EH!! Suficiente pal buen entendedor. Después de unos mates me dirijo al puesto de espera, ubicado al frente de su entrada. Primero ya le había preparado el caza bobo. Le anule 5 quebrachos con espinas colocadas por arriba de los dos metros como pa que no trepe. Le guié el ingreso como senda de espinos por la diagonal y no hay otra entrada. Es decir la suerte del tuerto estaba echada. Había que esperar nomás. Entre parvas de leño seco me encuentro camuflado a la siesta y el handy al alcance de las manos pa que le avise a zoilo si se escapaba por el túnel, le tiré los dogos. Esa era la estrategia y cada ves se cerraba el cuello de botella… juna gran siete no me vas a ganar… repetía en silencio. Las cabras sombreando como si nada solas, al cabrero lo puse atar, de vacaciones para que no moleste. Todo eso pasa en el primer día de espera y nada. Y en todas la idas Zoilo, hacía un rodeo por afuera de la cancha como de mil metros con los perros atados y se ponía en alerta con handy por supuesto, y los perros todo silencio. No revisaba el lugar de entrada del bicho pa no dejar olor. El segundo día, me llama la atención unos cuises que parecían que saltaban, cerca de unas malvas y jarillas.

No podía ver bien por el monte oscuro mucha sombra, seria como a unos 80 m. Este horario, siesta tarde que se vuelve muy pardo con el contraste del monte y difuso, y me dije; si fuera ladino este es el momento… y quede pensando¡¡¡ El tercer día de espera en ese horario, otra vez los cuices (tipo conejitos chicos) y mucho silencio. Pero algo cambia… algunas cabras se acercan calmadamente a mi puesto y me llamo la atención mucho, porque todas me estaban rodeando como buscando protección dije, qué raro!!!… En ese momento lo alerto con tres pitidos sistema Morse a Zoilo este atento… era aviso que después de escuchar el tiro… no se olvide largue los perros. Mie!#@ no podía ver bien carajo por el pelo el monte en la ladera del cerro… Y me avivo… puse a observar con la mira detalle por detalle… y al frente mió como a unos 80 m apareció lo que buscaba mimetizado por la sombra del quebracho y el pasto seco normal para la época; echado el muy ladino y lo que yo creía en cuices, era la punta de la cola oscura que se movía, para aquí y para allá. Apoyé sigilosamente el 308 Walter mira Tasco 10 aumentos… y lo vi de nuevo… miraba al costado el ladino… y despacio le puse el punto de la mira en el centro de la oreja. Un segundo más y blum… salto al costado y se terminó La sombra parda y SI era tuerto. Un pedazo de puma de 74 kg de peso y 1,80 m de largo. Guardé su uña matadora como recuerdo, un costillar a la parrilla y Zoilo Sosa ji ji ji ji ji, como siempre riendo. Ji ji ji ji ji… Y ahora sordo el tuerto. Ji ji ji ji. Después del tiro, Zoilo largo los perros, que por supuesto por el túnel en un santiamén le llegaron al tuerto, que mordieron en de balde porque sombra parda ya estaba muerto.

Amigos: El puma, cebado en cabras es un verdadero problema. Suele actuar así porque puede ser viejo y esta muy lento para sus presas naturales. Otra es porque todavía cachorro, con la madre anda aprehendiendo, otra porque puede tener una discapacidad y lo hace mañero, como en este caso. Y al daño hay que eliminar urgente. Un abrazo.