Soluciones para la caza

Diego Ruzafa

 

Todos los que hace ya bastantes años que peinamos canas hemos ido conociendo lo que a continuación voy a relatar.


HISTORIA

La entrada en la CE fue para España un revulsivo, con sus pros y sus contras.

El reparto de ‘actividades’ fue muy claro, cada país debía quitarse de en medio las ‘actividades’ más onerosas para la Comunidad que se iba a formar.

De España no interesaba la minería (que prácticamente se eliminó, pues era más rentable la importación de carbón húngaro, sacado a cielo raso, que el extraido a 2000 metros de profundidad); no eran rentables los altos hornos —se eliminaron— (Alemania producía más acero, de mejor calidad y más barato), ni los astilleros, ni la pesca, así como parte de la agricultura (todo se reestructuró).

¿Nos hemos puesto a analizar de los productos que diariamente utilizamos o consumimos?, ¿cuál no es propiedad, en todo o en parte, de una multinacional europea o americana?

La misión de España estaba clara.


SERVICIOS

Se potenciaron y se están potenciando las autopistas, AVES, aeropuertos, campos de golf, macro-urbanizaciones en las costas y, en general, cualquier establecimiento que cubra las necesidades de ocio de los miembros de la Comunidad Europea.

Sin embargo, se fueron despoblando nuestros pueblos del interior. Se primaba el no plantar gramíneas; se castigó la cría de ganado y la producción de leche, pero la plantación de árboles forestales se pagaba a precio de oro, mientras se exigía que no se plantara vid ni olivos.

La caza entró como uno de estos ‘servicios’, pero no entendida como siempre lo ha hecho el auténtico cazador hispano.

La caza, como tal, debía ser un ‘negocio’ más dentro de los ‘servicios asignados a España’.

Los más avispados dedicaron sus dineros a crear granjas y cotos de caza intensiva, a fin de sacarle a sus fincas el provecho que el cambio les iba a producir.

Los pequeños tuvieron que abandonar el terruño, al no poder subsistir con lo que les había quedado.

Otros, los más duros, no quisieron irse, prefiriendo malvivir de sus tierras que, arrastrándose ante los demás… así les fue.

En estos pueblos de nuestro interior, en muchas ocasiones, el único dinero que veían era el que, como ‘secretarios’ u ‘ojeadores’, llevaban a sus familias en la temporada de caza y que, con la cosecha que a duras penas conseguían de sus raquíticas tierras, era el sustento de los suyos.

Los ‘europeos’, con mucha más visión de futuro, se dedicaron a comprar a bajo precio estas tierras para, con las subvenciones de las Comunidades Autónomas, iniciar lo que ahora llamamos ‘turismo rural’.


ACTIVIDADES

Los ‘Grandes Cotos’ se van creando poco a poco, los ‘cercones’, ‘cotos intensivos’, la perdiz ‘de granja’, el ‘faisán’, se van imponiendo en las ‘grandes cacerías’, así como en la caza mayor los ‘trofeos a la carta’.

Unos pocos de los que, en su día, se negaron a marcharse, empiezan a ver la luz gracias al trabajo en los cotos y fincas dedicadas a la actividad cinegética, pues muchos de los hijos de los antiguos pobladores están volviendo al pueblo, reacondicionando las viviendas de sus ancestros y poder pasar unas jornadas al año ‘en su pueblo’.

Gracias a ello, algunos pueblos de nuestra piel de toro no han muerto totalmente.

Los ‘europeos’ pudientes, grandes aficionados a la caza, se desplazan por toda nuestra geografía dejando muchos euros, gracias a los cuales muchas familias de diversas actividades pueden seguir teniendo sus puestos de trabajo asegurados.

Pero tal y como se están poniendo las cosas:

• Nuestros gobernantes, sólo pensando en sí mismos. No viendo mas allá de sus narices; que ellos pasarán y el legado que dejen al futuro será paupérrimo.

• Los grupos ‘anti-todo’, no queriendo ver que España se está quedando sin industria de ningún tipo y que, hasta nuestra primera fuente, el aceite, lo maneja capital foráneo.

Por ello, propongo la siguiente:


SOLUCIÓN

• Los cuatro millones de personas que viven directa o indirectamente de la caza, pasarán directamente al paro.

• Finalizados los dos años de su ‘derecho’, pasarán a formar parte de las nóminas de ‘Vividores Unidos’ (RFEC, ONC, Sindicatos, Grupos Ecologistas, etc. etc.).

• Las fábricas de armas y, sobre todo, las de escopetas, le harán el agujero más pequeño al cañón para poder venderlas a los paises del tercer mundo, para que se disparen entre sí.

• Las fábricas de ropa deportiva, que se dediquen a regarlas con lejía para que le sirva de camuflaje a los guerrilleros.

• Los TT, para el transporte de tropas.

• Los hoteles, restaurantes y cualquier establecimiento que vive gracias al mundillo de la caza, que los trasladen a las playas.

• A los de la RFEC y sucursales, ONC, Mutuasport y estamentos asociados, que los pongan a hacer macramé.

• Y a los ecolojetas, que ya no tendrán nada que hacer, que los pongan a contar granitos de arena en la playa… por hacer algo.


Salud y… caza… otro año más.

Didac