Estoy cabreado…

Diego Ruzafa

 

Hoy me he levantado jodido… muy jodido.

Ya no me gustan las mujeres, ni el vino, ni los Ducados ni… la caza.

Hasta veo bien que se tire al mar el agua dulce en vez de dársela a los que más la necesitan (valencianos, andaluces y murcianos) para que luego hagan desaladoras para «endulzarla» y echar el salitre al mar para que se vaya eliminando la poseidonia que alimenta a nuestra fauna mediterránea.

Me parece correcto que se quiera eliminar la caza del reclamo, el «parany», las batidas al zorro, que se convierta toda España en Parque Natural en el que esté totalmente prohibida la caza para que luego se tengan que sacrificar miles y miles de animales por la sarna, la consanguinidad y otras enfermedades afines.

El que la RFEC dedique su tiempo y dinero a «los eventos deportivos y cursillos para enseñar a los deportistas», sin hacer nada por la caza, con lo que tenemos encima, también me parece bien. Y lo de que se sigan gastando dinero en la vacuna de la mixomatosis desde hace años, sin conseguir nada, también lo suscribo.

En la falta de unión de los cazadores para solucionar cualquier problema que nos atañe, también de acuerdo.

Que los grupos chupóptero-ecologetas se personen en cacerías legales con sus «caceroleros y toca pitos» cargados de bocadillos, botellas de vino y biberones (para los bebés) con el fin de pasarse las Leyes por el arco del triunfo, con la connivencia de las Autoridades, me hace gracia y estoy con ellos.

En los insultos que nos dedicamos entre nosotros cuando nuestra idea no es la misma que la de nuestro oponente, también OK.

Que los «listos orgánicos» que pululan por nuestra geografía se aprovechen de nuestra afición dándonos gato por liebre, también estoy de acuerdo.

Que se sigan utilizando insecticidas y pesticidas que eliminan cantidad de animales; que «los incendios controlados» y los que producen los de las «barbacoas» arrasen miles y miles de hectáreas, hasta lo voy considerando correcto.

Que nuestros políticos no vean mas allá de sus narices y no se den cuenta de lo peligroso que es un ciudadano al que le quitas su afición de un plumazo si, además, le sustraes el condumio de su familia, pues oye, no lo veo mal.

El que por la «parcelación de España» los cazadores tengamos que pagar 17 licencias de caza, y tener otras tantas Leyes para el desarrollo de la misma, tampoco me desagrada.

Menos mal que todo fue un… sueño… ¿o no?

Salud y… caza… otro año más.