Elegía a un gran furtivo y amigo

Munchausen

 



Un amigo se muere, lo hace entre tremendos dolores y como siempre lo hizo todo, con premura, por algo se le conoce como "El Ligero", en un hospital de Móstoles, muy lejos de sus amadas sierras y dehesas, muy lejos de sus perros y sus reses de monte, el cáncer, el puto cáncer que diría Sancho, se lo lleva y nos lo lleva.
Ayer mientras las gentes de las rehalas le daban un homenaje a ese rehalero tan especial que es Mariano Aguayo, que tiene uno preciosos podencos, los mejores y más fáciles de tener, como él dice, los que ni comen ni cagan, le di la triste noticia al otro homenajeado, Eleuterio "El Canene", 86 abriles de sabiduría serrana y perruna, a quien acompañaba su jefe de siempre, el Marques de Llen, que además, como dice "El Canene", son quintos, "Claro que el Sr. Marques, que es "mu ocurto...sabe oste" acabó la mili de general y yo de sordao", ambos quintos comparten con el cuentista la amistad de Feliciano "El Ligero", y más de treinta años de caza juntos, y los tres, en un aparte, en silencio y en el único momento del día en que la gorra de Eleuterio abandonó su posadero natural, rezamos por el amigo para que sufriera poco y por poco rato.

El viernes acompañada por dos de sus hijos fue a verle la mejor alumna de Feliciano, la que fue su amiga y casi jefa, nunca admitió jefe y a ella alguna orden le toleró y algún salario le recibió, con "la dolor metia pa los reñones" y medio drogado "Señora.... yo ya llegue a donde iba", difícil mayor sencillez y claridad para expresar algo tan serio.

Algunos recordareis aquella vieja historia, que en su día os conté, cuando para salvar la vida de un gran guarro, que venía de defender las des sus hembras y prole atacadas por los lobos, hizo bajar los cañones de la escopeta de su compadre de aguardo diciendo "Déjalo, ¡Que eso, es un hombre!".

Un viejo amigo compañero de caza y teniente general del aire, a esos siempre le da por lo militar, asegura que el único jabalí de complemento que ha conocido es Feliciano.

Organizó el primer aguardo de mi hija mayor y la acompañó, de vuelta y de propina hizo que matará un par de ciervas, "Joë la chiquiya de D. J. ha salió cazaora, tiembla como un perrillo chico delante los bichos"

Acompañaba y guiaba a Enrique Areilza, entonces solo conde de Rodas y ahora también de Motríco, cuando cazando de noche le pego un tiro a una vaca y ante las insistentes preguntas de: "¿Qué es Feliciano? ¿Qué es, que el bicho abultaba?", todos pudimos escuchar en la noche extremeña la pausada y tranquila voz de Feliciano: "Retinta señor Conde".

Tanto la escena anterior, como Feliciano han pasado a la historia de la caza, en la pluma y la cámara fotográfica, de Alfonso Urquijo, lo cita en varias ocasiones y, al menos, en uno de sus libros aparece la foto de Feliciano, desgraciadamente para sus amigos, pronto ambos se reunirán de nuevo y las grandes praderas de Manitú, el cazadero infinito, conocerán a ese predador fantástico que es Feliciano, y las conversaciones de los dos amigos difuntos subirán el nivel cinegético del cielo de los cazadores; se que ambos son pacientes, muy pacientes como buenos cazadores de mayor que son, y que sabrán esperarme muchos años, pero cuando yo, finalmente, llegue a donde vaya mi camino, espero encontrarlos de charleta y con un "Decíamos ayer...." retomar nuestras charlas sobre caza, claro es que Feliciano, también preguntará:

" ¿Y quien dice eso...?"

"Pues eso lo dice Don J. Feliciano"

"Ah....bueno..."

Y tras moverse la boina y rascarse el cogote:

"Pero como un hombre de tantos conocimientos como D. J. puede decir esas cosas"

"Que jodio, D. J..... y dices que me ha puesto en el Internet ese.... y que ahora saben de mi hasta en Japón"

Feliciano, quiero que sepas que en el Internet ese.... tu amigo, D. J., tiene un Clan de amigos, que por eso mismo lo son tuyos, que a todos ellos les pide, como les pidió a "El Canene" y al viejo y cascarrabias Marques, que cada uno a su manera, y a su Dios, recen por ti, a cambio les promete, que cuando, dentro de muchísimos años, cabalguemos juntos tras los bisontes sobre los ponys píos, en las inmensas praderas de ese dios de los cazadores que es Manitú, en algún momento te los ira presentando y tu les podrás dar algunas clases de caza y algún recreo contando las cosas de D. J., claro que.... entonces... pues lo mismo .... descubres que no eran ni tan mentira ni tan exageradas, de todos modos no tengo ninguna duda, el resultado será el mismo:

"Ah....bueno..., las cosas de D.J."

Lo siento amigos, hoy la cosa no tiene gracia, pero mi amigo Feliciano "El Ligero" se va, y saber que está en el Internet ese ... pues le hace ilusión, y como se lo merece y es un CAZADOR, si de esos con mayúsculas, un FURTIVO, si Ale, como tu, un furtivo de esos ante los que yo me quito el sombrero y sufro un ataque de envidia, y especialmente un SEÑOR, si Rufo, con boina y de los del himno de Riego, como otro que yo se, pues os lo cuento a todos y os pido perdón por ello.

Muchas gracias a todos y un fuerte abrazo, J. C.