Aquí me tienes de nuevo, sufrido lector montado en un avión y con el rifle en la bodega del mismo.

Cuando un outfitter no da ese poco más que la competencia y que nosotros les pedimos, se hace preciso cambiarlo. El canadiense hizo un par de malas acciones y el cambio hay que hacerlo ipso facto. Por ello me encuentro camino de Alberta para chequear una oferta de dos osos y posibilidad de lobo en una semana de caza.

Volamos Barcelona-Frankfurt-Calgary-Edmonton y nuestro destino es un pequeño pueblo muy al norte de Alberta.

Los componentes de la expedición son Punxa, de San Carlos (mi pueblo), Félix (mata-osos), de Burgos, Pablo, de Mallorca, y yo.

Anoche ganó el Barça la champions, los cláxones de los coches, petardos y tracas y el enfado de nuestra teckel Pam, que debe ser del Madrid y se pasó toda la noche ladrando, han conseguido que duerma solo una hora antes de salir hacia el aeropuerto. Tomamos el avión sin novedad y, dormitando, pasan las horas de vuelo; cuando quiero darme cuenta ya estamos en Calgary. Pasamos el control de armas sin problemas, empezamos bien.

Durante el trayecto de dos horas en coche, desde Edmonton hasta nuestro destino, hemos visto bisontes, alces, cola blancas y mule deers. En la zona también hay elks, pero son menos abundantes.

Al llegar al campamento sentimos que ha valido la pena tan largo viaje, nuestros anfitriones son muy amables y el lodge es una belleza y derroche de buen gusto.

Esta área de caza tiene varias ventajas sobre la de la península de Gaspe:

- Se pueden cazar dos osos y lobos sin límite por licencia.

- Hay un 40% de ejemplares que, siendo de la especie oso negro, tienen una tonalidad rubia o marrón.

- No hay las malditas moscas negras de Gaspe. Usando el nuevo ahuyentador de mosquitos, cazas sin la red en la cara y sin guantes.

- No es preceptivo el uso del chaleco naranja.

- Los trofeos de oso son mayores.

- Los osos están muy poco escamados. Algunos incluso no conocen al hombre e intentan más echarte de su territorio que huir.

 

30/5/11

Esta mañana hemos estado de compras en la armería de pueblo. Es increíble el surtido tan variado que tienen (hasta rifles del 22 para los niños) y lo barato de los precios comparando con España.

El outfitter nos da las instrucciones para la cacería:

-El corazón-pulmones del oso están colocados muy atrás. Hay que disparar por tanto al codillo bastante trasero.

-El mayor riesgo, lo constituyen las hembras con crías. Cuando, estando en el cebadero, presienten que se acerca otro oso adulto, como son caníbales, temerosas de que se coman a sus crías, les dan la orden de huída. La cría se sube al árbol más apropiado, que suele ser el que tú ocupas. Te sobrepasa en su subida y, como te ha visto, comienza a chillar asustada. La carga de la madre árbol arriba es inmediata y rapidísima. Las instrucciones en este caso son de matar a la madre para defender nuestra vida.

-En la inmensidad del bosque, hay osos que no han visto jamás a un humano y no sienten temor por nuestra presencia.

A continuación, hacemos unas prácticas de trepar al tree-stand y comprobamos los rifles.

Después de almorzar, salimos en sendos pick-up que cargan cada uno con un quad. Todos hacemos unos 100 Km. más hacia al norte todavía. Llegados al punto donde no se puede continuar con el coche, se baja el quad y el guía te lleva en el mismo al aguardo. Vamos primero a un cebadero en el que mi guía ve cada día al llegar un oso esperándole. Hoy nos da calabazas. Seguimos en el quad dando botes y salpicando barro hacia otro cebadero. El tree-stand está a unos 4 metros de altura. Me instalo y Ryan, el guía, me sube los trastos y enciende el ahuyentador de mosquitos. Es increíble la eficacia de este aparato. Funciona con butano y una pastilla azul. Tiene el tamaño de una emisora de caza y cuando se prende no queda un mosquito en los alrededores. Los osos y lobos o no lo huelen, o no los asusta.

El guía se marcha sobre las 18,30 advirtiéndome que esté muy atento. Los osos relacionan el sonido del quad con la comida con la que los ceban (harina que ponen en bidones de 200 litros y castores que compran a los tramperos) y acuden tan pronto se marcha éste.

Comienzo a oír ruidos, pero son provocados por las ardillas que acuden a por la harina y cuervos que lo hacen a por los castores. Ver de tan cerca las ardillas (estoy a 10 metros del cebadero) hace que, distraído, me pase el tiempo volando.

A las 20,15, de improviso y sin haberlo oído llegar, tengo un oso a mi izquierda. Da unos pasos y se me queda mirando. Por la posición de las orejas veo que es adulto, pero prefiero esperar a que se acerque a un bidón para calibrarlo mejor. Si estando el bidón de pie y el oso a cuatro patas, sobrepasa el segundo refuerzo del mismo, es un trofeo grande. Si sobrepasa la tapa del bidón, es enorme. El oso sale corriendo hacia mi derecha, pero no se va. Da un rodeo para entrar al cebo con el aire en el hocico. Lo veo acercarse desde atrás y cada vez me parece más bonito. Hace varias paradas y un amago de huída, pero finalmente entra al cebadero. Cuando llega al primer bidón compruebo que sobrepasa con creces el segundo refuerzo. Lo apunto, pero en ese momento se sienta como si de un perro se tratara. Espero a que se levante y le disparo al codillo trasero. Cuando espero verlo caer como un trapo alcanzado por la EVO del 7x64, sale corriendo hacia la derecha a todo gas y siguiendo uno de sus senderos. Recargo, pero la incomodidad del arnés de seguridad que me tira de sisa y de no sé cuantos sitios más y se me clava en salva sea la parte cual si de tanga se tratara, me impide apuntar con comodidad, le hago dos disparos más que no le alcanzan y, cuando creo que se va definitivamente, cae pataleando. Ha corrido unos 25 metros desde el primer disparo.

Contento, me relajo y, para celebrarlo, hago pipí desde el tree-stand. Suponiendo que ya no vendrá ningún otro oso.

Me dedico a observar de nuevo a las ardillas, cuando a la media hora de haber matado el primero, veo otro oso muy cerca de donde apareció el primero. Es increíble lo silenciosos que son. Este es mayor que el otro a simple vista y su cabeza es mucho más ancha. Tras una breve parada, hace el mismo recorrido que el primero buscando entrar con el viento en el hocico. Temo que termine encontrando el muerto y huya, estoy a punto de dispararle cuando se para entrando por la derecha, pero tampoco quiero arriesgar un tiro precipitado, lo tengo de frente. Lo dejo avanzar y se para olisqueando a 2 metros del muerto. Da una arrancada y se va corriendo, creo que lo he perdido.

Pocos minutos más tarde, lo veo regresar rodeándome por la espalda de derecha a izquierda, cuando llega al carril del quad, lo toma indeciso, se acerca lentamente y llega a unos 10 metros de mi posición cubierto por un matorral. ¡Dios, es enorme! Olfatea desconfiado y sale huyendo a toda velocidad y rompiendo monte. Ahora sí que se ha ido. Por hoy no está mal, he cazado un oso pero se me ha escapado el grande. Me toca esperar hasta las 21, 30 que vendrán a recogerme.

Cuando ya no me queda ninguna esperanza, me sorprende ver de nuevo al oso entrando por mi espalda y dirigiéndose hacia el muerto. ¡Ahora sí que no se escapa! Haciendo una contorsión que me clava el arnés hasta la empuñadura, le apunto cuando está parado a un metro del otro, oliéndolo. Al disparo salta como un carnero y se pierde en el bosque, me da tiempo de hacerle otro disparo de culo.

Acto seguido oigo dos lamentos estremecedores. Supongo que son los que preceden a la muerte.

Son las 21 horas y en una hora he cazado los dos osos del cupo, increíble.

A las 21, 30 viene a recogerme Ryan, pasamos por el primer oso y encontramos rastro de sangre abundante del segundo, fácilmente seguimos su rastro y lo encontramos muerto a 20 metros del disparo. Los dos osos son machos. La punta EVO produce unas heridas increíbles y penetra muy bien, pero los osos son increíblemente resistentes a los disparos.

Al llegar al lodge las noticias son buenísimas.

-Punxa ha visto dos osos y ha cazado el segundo a las 22 h.

-Félix ha visto dos y ha cazado uno muy rubio.

-Pablo ha tenido una experiencia increíble, ha entrado al puesto recechando y así ha cazado un gran oso, cuando lo cargaban en el quad han visto llegar a otro que se dirigía hacia ellos. Han tenido que arrancar el quad para que se marchara.

Ha tenido toda la tarde cuatro osos grandes en el cebadero, dos de ellos han trepado sucesivamente por el árbol donde él se encontraba, el segundo rugiendo amenazador. El probablemente uno de los mejores soldados de la patria se ha limitado a espantarlos con un grito. Es un valiente.

 

31/5/11

Me levanto a las 6 y lo primero que hago es medir los osos, comprobando que son grandes. El tamaño de estos animales en primavera engaña mucho, en el bosque parecen enormes, una vez muertos crees que son pequeños, cuando los ves naturalizados vuelven a ser grandes.

Hacemos la correspondiente sesión de fotos.

Por la tarde me dedico a descansar. Mis compañeros regresan del aguardo eufóricos:

Pablo.- Le han entrado tres osos adultos que han compartido comedero. Súbitamente han huido todos debido a la entrada de uno enorme que ha cobrado.

Punxa.- Muy pronto, a las 18, le ha entrado un oso muy grande que ha tumbado con su express.

Félix.- Le ha entrado un oso mediano, otro menor pero marrón y una osa enorme con tres cachorritos. La osa se ha pasado toda la tarde atacando a todo el que no era de su familia. Félix confiesa que ha pasado algo de miedo, pero se ha divertido mucho. Lo peor ha sido cuando ha llegado el coche a recogerlo, uno de los cachorros se ha subido a un árbol asustado y la osa se ha puesto muy agresiva hasta que el guía se ha dado cuenta y ha retrocedido con el coche para que pudiera bajar el cachorro.

 

1/6/11

Hay una pareja de americanos que van juntos al puesto. Ayer cazaron un oso negro y hoy han cazado en el mismo puesto tres, dos marrones y uno negro.

Félix ha vuelto feliz con un gran oso. Ha visto dos y disparado sobre el grande que estaba encaramado en un tronco comiendo un castor.

Conclusiones:

1- Hemos cazado nuestros ocho osos en tres días, todavía han sobrado dos días de caza. Pero hubiésemos podido completar el cupo el primer día

2- La relación calidad/precio de la oferta es inmejorable.

3- Hay también oferta de cola-blanca a la espera. La tasa de éxito es cercana al 100% gracias a la alta densidad de estos venados en la zona.

4- Hay oferta de bisonte garantizada.

5- Se pueden cazar lobos en invierno guiado por un trampero que caza muy al norte.

6- Hay que traer un buen y cómodo traje de agua, en el quad te manchas de barro.

7- Es preferible traer un rifle barato o sintético. Caso contrario andas sufriendo porque se te mancha de barro.

8- El oso aguanta muy bien los tiros. Un calibre contundente y una buena punta ayudarán. En mi caso, la EVO trabajó a la perfección en mi 7x64.

Vamos a dedicar los tres días que nos quedan a visitar la taxidermia, ir de compras a una armería todavía mayor que la del primer día y comprar regalos para la familia. Pero eso, ya es otra historia.

Saludos y buena caza.

 

Carlos Mas
cmsafaris.info