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Málaga

La Junta de Andalucía autoriza la captura de cotorras vivas y el uso de aves rapaces en Málaga

Las administraciones públicas comienzan a tomar conciencia del problema ecológico que suponen las especies invasoras, como las cotorras argentinas, que se han extendido como una plaga por la capital malagueña y otros municipios.

29/05/2018 | Sur.es | IGNACIO LILLO

La Junta de Andalucía autoriza la captura de cotorras vivas y el uso de aves rapaces en Málaga Así lo pone de manifiesto la última autorización de control remitida por la Delegación de Medio Ambiente de la Junta al Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento. En el documento, al que tuvo acceso SUR, se produce un salto cualitativo en cuanto a las medidas autorizadas, mediante el permiso expreso para la «instalación de redes y estructuras de trampeo para la captura en vivo de ejemplares».

A ello, se une la posibilidad de hacer «vuelos disuasorios con aves rapaces adiestradas». Otra medida posible es la retirada de los nidos, que ya se contemplaba anteriormente. En este caso, el cambio radica en el hecho de que, si bien hasta ahora esta acción estaba restringida a aquellos que «debido a sus dimensiones y peso entrañen un riesgo evidente para los ciudadanos»; ya no se propone ningún tipo de limitación.

Quitar los nidos

Y ahí es donde el equipo técnico municipal pretende centrar su estrategia. Fuentes del área municipal de Medio Ambiente explicaron que están preparando el pliego para un concurso que permita generar un servicio permanente de retirada de los nidos en las calles de la ciudad, con el objetivo de hacer una eliminación masiva y continuada de estas estructuras, bajo la premisa de «no ponérselo fácil para que aniden en Málaga», según las fuentes consultadas. La propuesta también se basa en la experiencia del Aeropuerto, donde la presencia de los cetreros ha hecho que las cotorras no aniden en esa zona. Las actuaciones se harán en primavera, con el objetivo de eliminar los huevos al mismo tiempo, para limitar su reproducción.

A pesar de que los científicos desaconsejan la eliminación de los ponederos comunales, puesto que ello hace que los individuos se dispersen y formen otros nuevos, los técnicos municipales consideran que con una presión adecuada sería posible sacarlas del ámbito urbano, donde ya están afectando a la población por el ruido, la suciedad, las plumas y las plagas asociadas. Y, sobre todo, sin necesidad de acudir a medidas más drásticas, como la captura y la caza mediante balines, que es la solución más eficaz según los expertos, pero muy impopular.

Las fuentes municipales respaldaron la ampliación de los términos de la autorización ambiental concedida por la Delegación de Medio Ambiente de la Junta en cuanto al tratamiento de los nidos. Respecto al resto de medidas (captura en vivo y cetrería) rechazan de momento ponerlas en práctica, aunque ya estarían autorizadas en caso de que sean necesarias.

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