Cantabria

Ojo con el «jabaloso»

Confundir a un oso con un jabalí es una posibilidad que los cazadores no tienen en ocasiones muy en cuenta y que tiene consecuencias penales. Se hace necesario establecer un compromiso entre cazadores y osos que evite un frenazo en la conservación de la especie.

04/04/2012 | La Nueva España | L. Á. V. / E. P.

El Gobierno cántabro, junto con la Fundación Biodiversidad, la Federación Cántabra de Caza y la Fundación Oso Pardo, ha elaborado el «Manual de caza en zonas oseras de Cantabria», que recoge ampliadas las recomendaciones de otra publicación que se hizo para los cazadores asturianos en 2005. Se trata de que las batidas de jabalí no originen molestias a los osos o accidentes de caza.

Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, aseguró que «es muy fácil confundir un oso con un jabalí, ya que tienen un perfil muy parecido en la espesura». El fenómeno se denomina «jabaloso», y le pasa incluso a los expertos como Palomero. Como primer consejo, ningún cazador debería disparar contra el primer bulto que encuentre en el monte, aunque su forma pequeña y redondeada le haga pensar que se trata de un jabalí. «Debe verse perfectamente el animal», indica Palomero.

La guía establece, por así decirlo, unas normas de convivencia. En primer lugar, no cazar en zonas de osas en hibernación. Además, si se detecta la presencia de una osa con crías, la batida de jabalí se cambia de fecha y lugar. Ya se han retrasado nueve en Cantabria por estos motivos. Lo bueno de la guía, que, no se olvide, ya se publicó en Asturias, es que cuenta con el beneplácito de los aficionados. A todos les conviene que no haya una guerra entre el cazador y el oso. Limpiar los montes de jabalíes es bueno para los plantígrados, a quienes disputan la alimentación.

Claro que la guía ofrece otros consejos, como la forma de actuar cuando uno se encuentra con un oso, algo cada vez más normal al estar aumentando la población. «Hay que identificarse, con voces y movimientos, aunque sin brusquedades, de forma que el oso pueda variar su trayectoria», dice Palomero. Nunca cortarle el paso para hacer una buena foto, y menos interponerse entre una osa y sus crías. Si el encuentro es inevitable, urge adoptar la posición fetal. Y quizá rezar.

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