Jaén

Furtivos peinan el monte en busca de cuernos de ciervo

Llega la primavera a los montes. Los ciervos mudan la cornamenta. Otros años no ocurre hasta mayo. Este año, informan en al Guardia Civil, ya ha comenzado. Lo nuevo sustituye a lo viejo y los ciervos cambian la cornamenta, que estará completa en tres meses y lista para las luchas de la berrea a principios del otoño.

04/04/2012 | Ideal Digital | J. E. P.

Los viejos cuernos quedan tirados en el campo. Por poco tiempo. Decenas de furtivos recorren el monte, las fincas donde se sabe que hay ciervos, en busca de estos 'trofeos'. Con un poco de suerte, se gana un jornal: el kilo (las piezas se venden al peso) se paga a entre seis y siete euros, según indican fuentes del Servicio de Protección a la Naturaleza, Seprona, del Instituto Armado, que está montando servicios contra este expolio.
¿A dónde van los cuernos que se recogen en el campo? Hay una potente industria artesana que los reclama. De cuerno de ciervo se hacen mangos de machetes, llaveros, adornos, lámparas... «Hasta sillas», dicen en el Seprona.
Además, buena parte de los cuernos acaban molidos y convertidos en polvo. Un producto reclamado en mercados de Oriente y del Este de Europa. Incluso en páginas web especializadas en productos esotéricos el cuerno de cierno molido figura en la lista de productos del catálogo. La medicina china tradicional también atribuye propiedades al cierno de ciervo molido: es bueno para los males de hígado y de los riñones, mejora la sangre y hasta el yan. Pero para que haya materia prima para tanto uso alguien tiene que ir a cogerlo a un monte en Jaén.
Aprovechamientos
Además de la invasión de propiedades privadas o montes públicos sin autorización, los furtivos causan perjuicios a los legítimos propietarios. En un año tan seco y malo para la caza como éste, los cuernos que quedan en el campo «son parte de los aprovechamientos de las fincas», explican en el Seprona.
Días primaverales con mal tiempo anunciado y son especialmente propicios para los furtivos, porque el monte se queda desierto. En el Seprona indican que no se baja la guardia y que se va a mantener la vigilancia. La riqueza cinegética de Jaén, con doscientas fincas con animales para caza mayor, hace que se trate de un negocio nada despreciable. Los parques naturales de la Sierra de Andújar (la capital andaluza de las monterías, con muchas fincas privadas excepcionalmente dotadas) y el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas (con predominio del monte público) son los dos puntos calientes a controlar estos días.

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