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Opinión

¿Dónde están, ahora, los 'ecologistas'? ¡No los oigo!

Probablemente, esos chuflas que gustan llamarse 'ecologistas', politizados hasta la médula, fundamentalistas excluyentes, manipuladores sectarios, amigos del escándalo y la amenaza para imponer su criterio a los que no piensan como ellos, absolutistas y violentos, sacerdotes sectarios de una doctrina que hace mucho tiempo se olvidó de la Ecología, filibusteros fascistas que impiden por la fuerza disfrutar a los demás de los legítimos derechos que tienen…

18/10/2010 | Diario de Jerez | ALBERTO NÚÑEZ SEOANE

Probablemente, digo, estén pensando en cómo impedir que las plagas de estorninos que hacen imposible vivir en algunos barrios de ciudades como Roma, sean controladas y expulsadas, o puede que estén planeando cómo impedir la próxima batida de caza -legal, autorizada, ecológica, si: e-co-ló-gi-ca, y respetuosa con el medio ambiente y la biodiversidad-, o tal vez maquinen cómo imposibilitar la caza de elefantes cuyo excesivo número, en varios países africanos, arrasa los cultivos, plantaciones y hábitat de otras especies, dando aliento a que los furtivos asesinos acaben por extinguir ésta y otras especies. No lo sé.

Lo que sí sé, es que no les oigo chistar ante la tragedia que se desarrolla muy cerquita de donde vivimos. A escasos kilómetros, en el paraíso de Doñana, el lince ibérico ( Lynx pardinus) agoniza de muerte ante el despropósito y la ineficacia de los responsables de su 'conservación'.

No dudo, en absoluto, de la buena intención de todos los que forman parte del proyecto de conservación del lince ibérico, pero no tengo más remedio que clamar contra el derroche, casi inútil, de dinero y de medios; contra la ineficacia de los proyectos realizados y, sobre todo, contra la tozudez, el hermetismo y, en muchos casos, la manipulación que se cierne sobre todo este asunto.

Resulta que en El Programa de Conservación ex-situ del Lince Ibérico que se lleva a cabo en Doñana y en el que se han invertido más de diez mil millones de pesetas, siete linces han muerto y otros diez se encuentran en fase terminal debido al envenenamiento provocado por su alimentación 'científica'.

De los casi 1.200 ejemplares de linces que había a principios de los noventa en España, quedan poco más de 200. Primero fueron los 'mortíferos' collares de radiofrecuencia, mamotretos pesados, anchos y con antena, con los que atenazaron los cuellos de los linces impidiéndoles cazar y alimentarse adecuadamente o provocando su muerte al quedarse enganchados en la maleza… un desastre. Luego, la ausencia de presas, básicamente conejos, en número suficiente para que los linces encontraran sustento, los atropellos y los furtivos criminales; ahora la ERC.

No, no son los independentistas catalanes, es la 'Enfermedad Renal Crónica', que se está llevando por delante los pocos linces que quedan en cautividad. A pesar de esta tragedia y de la incapacidad demostrada por los responsables del proyecto, les han caído encima otros 80 millones de euros para continuar con 'el asunto'.

Un viejo guarda del que fue 'Coto de Doñana', me dijo que lo único que habría que hacer es acotar un terreno lo suficientemente grande -que lo hay-, repoblarlo de conejos, colocar una estricta vigilancia, suficiente y permanente, que garantizase que nadie iba a entrar a molestar ni dañar a los felinos y… dejarlos tranquilos. Hubiese sobrado muchísimo dinero de los recursos malgastados y, seguramente, los resultados hubiesen sido mucho mejores, entre otras cosas porque peores no podrían ser.

Y… ¿han escuchado ustedes a los 'enverdinados' chuflas de la 'ecomentira', decir algo a este respecto?, no, claro. Estarán muy ocupados inventando falacias para echar la culpa, también de esto, a los cazadores, ¿a quién si no?

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