Navarra

Los cazadores de Ablitas dejan el coto por las pérdidas económicas generadas por los conejos

La Sociedad de Cazadores de Ablitas, compuesta por 125 socios, ha abandonado la gestión del coto de la villa dejándolo en manos del ayuntamiento. Según apunta su presidente, José María Melero Melero, el motivo de esta decisión es la "imposibilidad" de seguir haciendo frente a los daños que provocan los conejos en la agricultura.

09/03/2010 | Diario de Navarra | DIEGO CARASUSÁN

Este mismo problema, que afecta a la mayor parte de las sociedades de cazadores de la Ribera, ya provocó el abandono del coto de Fontellas hace ahora un año.

En concreto, la aplicación de medidas de prevención -colocación de mallas para evitar el paso de conejos a los campos- y las indemnizaciones por daños acumuladas desde 2006 han supuesto un desembolso de 277.191 euros. Más de 180.000 han sido aportados por la sociedad de cazadores y, el resto, a través de las subvenciones del Gobierno foral.

La entidad ablitera ha conseguido ir pagando estos gastos gracias a las cuotas anuales de 200 euros que paga cada uno de sus miembros y, sobre todo, a la venta de tarjetas de caza de conejo para los meses de verano a 700 euros cada una. "Pese a ello, todavía nos quedan por pagar los daños en dos campos de olivos y en un huerto de bróculi. Además, estamos pendientes de sentencia en un juicio que tenemos con dos agricultores. Si perdemos este litigio, todavía nos quedarán por pagar 18.000 euros", explica Melero, quien asegura que, ante semejantes dificultades económicas, "la sociedad no puede seguir en el coto".

Agricultores y concentración

Melero critica las prácticas de algunos agricultores y les culpa del abandono del coto. "El problema principal es que nosotros pagamos la colocación de las mallas de protección de los campos y luego ellos no hacen nada por mantenerlas en buen estado. No tienen obligación de cuidarlas, y por eso hay algunos agricultores que las destrozan con sus tractores, dejando vía libre a los conejos. Así, los cazadores pagamos prevención y daños, y eso no es justo", explica.

El coto de Ablitas ocupa 6.500 hectáreas en la parte este del término municipal. Según señala Melero, la concentración parcelaria realizada en la villa ha supuesto un problema añadido y un aumento de los gastos a los que han tenido que hacer frente los cazadores. "Antes el coto tenía viñas, olivos y cereal, pero ahora hay mucho tomate, piña, bróculi y maíz. Si hay 3.000 hectáreas de nuevo regadío, todo el mundo pide malla, y los gastos se incrementan. Además, los costes de indemnización de este tipo de cultivos son mucho mayores, y nosotros no podemos más", concluye Melero.

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