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Julio Puertas

 

¿Qué tenemos actualmente en la finca?

Como hemos comentado anteriormente en la introducción, la respuesta a esta pregunta no es tan sólo el número total de ciervos que tenemos en la finca, será necesario profundizar mucho más en la población y desglosarla lo máximo posible, de forma que al final sepamos cuántos ejemplares hay de cada clase de edad y de sexo, y en la medida de lo posible, determinar el estado en el que se encuentran.

Para ello deberemos hacer un censo pormenorizado de la población.

En el caso que nos ocupa, el de los ciervos, tendremos dos métodos fundamentales: conteos en comederos y transectos.

¿Cuál aplicaremos? Bueno, pues todo dependerá de la época del año en la que nos encontremos, de los recursos con los que dispongamos, económicos, de personal disponible, de tiempo, de las características propias de la finca etc., etc.

Evidentemente lo ideal sería poder realizar ambos tipos de censos de forma que podamos comparar unos resultados con otros y obtener unos resultados finales más precisos.

 

Conteos en comederos

Los conteos en comederos deberemos realizarlos preferiblemente a finales de verano, cuando los aportes de la finca son más limitados y las reses presentan una mayor necesidad de acudir a los comederos. Además ya podremos evaluar la calidad de los machos, al tener la cuerna ya prácticamente acabada. Finales de Agosto es una buena época.

Lo primero que deberemos tener en cuenta es la ubicación de los comederos, han de estar distribuidos regularmente por toda la finca, de forma que ningún ejemplar tenga que desplazarse grandes distancias para poder acceder a uno. Un comedero por cada 150-200 hectáreas podría ser suficiente.

También intentaremos que se hagan en zonas más o menos abiertas, que nos permitan contabilizar bien las reses que van entrando.


Podemos ver cómo llegan las primeras reses al comedero.

El aporte de alimento a estos comederos deberá comenzar con unos 10-15 días de antelación a los días en los que nos apostaremos para contar, intentaremos que se haga siempre a la misma hora (preferiblemente por la tarde) y por el mismo coche.

Respecto a que es mejor usar para dar de comer a las reses hay opiniones para todos los gustos, si bien al final tendremos que decantarnos en muchas ocasiones en función del presupuesto que tengamos. Podemos optar desde opciones baratas como la remolacha (6-7 ptas/kilo), a otras más caras, como pueden ser un pienso hecho a medida para nuestras reses (35-40 ptas/ kilo). Mucha gente utiliza el maíz, aunque yo personalmente no soy demasiado partidario del mismo puesto que puede conllevar efectos secundarios como el adelanto de la entrada en celo de las jabalíes, modificando así su ciclo natural. La avena, la veza o la alfalfa son especies muy a tener en cuenta a la hora de realizar nuestros comederos.


Un trozo de remolacha a la mañana siguiente de haberlo dejado en el comedero.

Nos apostaremos a unos 50-100 metros (según las características de la zona), con unos buenos prismáticos y una vez retirado el coche que suministra la comida, comenzaremos a contar, como dijimos anteriormente diferenciando, en la medida de lo posible entre ciervas, primalas, crías, varetos, venados jóvenes y venados adultos. También es conveniente ir anotando la calidad de los machos que vayan entrando al comedero.

La comida deberá extenderse lo máximo posible dentro de la zona abierta, de forma que las reses no se amontonen y nos dificulten su conteo, y que los machos adultos no vean la necesidad de echar a otros ejemplares para no ser molestados a la hora de comer.

Si las reses están tranquilas, al llegar a los comederos es fácil que nos las encontremos allí esperando nuestra llegada, se retirarán unos metros mientras se baja el guarda y reparte la comida y aproximadamente a los 5-10 minutos (o incluso antes) comenzarán a entrar los primeros ejemplares, que normalmente serán ciervas seguidas de crías y primalas, luego varetos, y en último lugar aparecerán los machos adultos.


Grupo de reses esperando la llegada del coche del guarda con la comida.

Es importante llevar un folio y un bolígrafo en el que previamente hayamos hecho una tabla con cada clase de edad y sexo que queramos diferenciar de forma que no tengamos que memorizar los datos, sino simplemente ir agregando una marca por cada individuo que entre de esa clase.

Es aconsejable repetir los conteos varios días en cada comedero, de forma que al final obtendremos el número de reses que han acudido a cada comedero haciendo la media de los resultados obtenidos.

Deberemos tener especial cuidado en no contar dos veces a la misma res, bien porque se haya ido pronto del comedero y luego haya vuelto, o bien porque entre en un comedero y luego decida irse a otro cercano.


Cierva que decidió entrar al comedero justo por donde estábamos apostados. Nos descubrió tarde.

También es aconsejable que mientras las reses están en los comederos, el guarda se de una vuelta por la finca para ver si casi todas las reses están entrando en los comederos o si bien hay muchas que no lo hacen, de forma que podamos modificar ligeramente los coeficientes que aplicaremos a la hora de calcular el número total de ejemplares.

Una vez obtenidos todos los datos, haremos la media de reses que han ido entrando en cada comedero cada día para clase de edad y sexo que haya diferenciado y sumaremos los resultados obtenidos de cada comedero.

Ejemplo: Imaginemos que tenemos instalados 3 comederos y que hemos repetido los conteos 3 veces por comedero. Los resultados de cada comedero son:

  Comedero 1 Comedero 2 Comedero 3
  Día 1 Día 2 Día 3 Día 1 Día 2 Día 3 Día 1 Día 2 Día 3
Ciervas 30 28 34 25 20 22 40 42 44
Crías 20 19 25 17 15 16 32 35 35
Primalas 8 9 13 8 6 9 18 20 18
Varetos 9 8 8 6 4 6 5 7 10
Ciervo joven 12 11 13 10 10 11 17 20 20
Ciervo adulto 4 3 4 3 3 4 5 6 5

Una vez con todos los datos, calculamos los ejemplares de cada especie. Por ejemplo:

  • ciervas en el comedero 1: (30+28+34) / 3 = 30.6 ciervas
  • ciervas en el comedero 2: (25+20+22) / 3 = 22.3 ciervas
  • ciervas en el comedero 3: (40+42+44) / 3 = 42 ciervas

Luego el total de ciervas será de 94.9 ciervas.

Éste número lo multiplicaremos por un coeficiente previamente determinado por nosotros en función de la cantidad de reses que hayamos visto que no acuden habitualmente a los comederos. Lo normal es que se estime que entra un 80 % de hembras y un 60 % de machos a los comederos, si bien podemos modificar a la alta o a la baja estas cifras según lo observado en campo.

Por tanto, en nuestro caso de ciervas, si estimamos que son un 80% las que han entrado, el número total de ciervas que habría contado en la finca son: 94.9 ciervas x 100 / 80 = 118,6 ciervas.

Del mismo modo haremos con el resto de clases de edad y sexo.


El «jefe» de uno de los comederos, esperaba a que llegásemos con la comida y era el último en irse.

 

Conteo mediante transectos

Es un método relativamente más sencillo de realizar, si bien requiere que la finca presente unas condiciones adecuadas para su realización, fundamentalmente que tenga carriles suficientes como para poder trazar itinerarios suficientemente representativos y que la visibilidad a ambos lados de los carriles nos permita realizar contar las reses. No servirán por ejemplo zonas con vegetación muy densa que no nos permita una correcta visualización de las reses a 40-50 metros, con cortaderos grandes, o que estén situados por ejemplo junto a mallados cinegéticos o en la linde de la finca.


En zonas con mucha vegetación es difícil detectar a machos, pero sobre todo a hembras y crías.

También es importante conocer el estado en el que se encuentran las reses, si están muy estresadas ante la presencia humana porque se haya estado cazando hasta hace poco tiempo, por ejemplo, aplicar este método podría llevarnos a errores a la baja, ya que muchos de los ejemplares que se encontrasen en nuestro ancho de banda, al escuchar el coche tenderán a retirarse y ocultarse, de forma que al llegar a su altura, o estarán fuera del tramo seleccionado o no los veamos.


Si las reses están tranquilas y acostumbradas al paso del coche no tenderán a huir ante su llegada.

Lo primero que deberemos hacer es dividir la finca en unidades de vegetación y establecer el número de hectáreas de cada una de ellas. A continuación estableceremos los itinerarios que estimemos oportunos, teniendo en cuenta que cuanto más largos sean mayor precisión tendrán los resultados finales. Intentaremos que el número de kilómetros que recorramos de cada unidad de vegetación sea proporcional a la superficie que tiene dicha unidad de vegetación en toda la finca. Es decir, que si tenemos una finca en la que el 30% de la superficie es pinar, un 30% es monte de cabeza, y el 40% es zona adehesada, deberemos intentar que a lo largo del itinerario el 30% de los kilómetros recorridos sean por zona de pinar, el 30% sean por zona con monte de cabeza y el 40% restante sea por zonas adehesadas.

Elegiremos las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde para realizar los conteos, procurando realizarlos siempre con el mismo coche, con un observador para cada lado del carril, a velocidades muy bajas, procurando no dejarnos atrás ningún ejemplar.


A primera hora de la mañana y a última de la tarde los ejemplares presentan una mayor actividad.

Otros dos bonitos ejemplares al amanecer.

Teniendo en cuenta los carriles que vamos a seguir y sobretodo las características de las zonas contiguas a éstos que son las que vamos a contar, elegiremos una banda de mayor o menor anchura, dentro de la cual contaremos los individuos. Franjas de 50 a 100 metros para el ciervo son las más recomendables.

Es aconsejable antes de comenzar el itinerario que alguien se desplace del coche tantos metros como ancho de banda hayamos elegido de forma que los observadores se hagan una idea aproximada de hasta qué distancia han de contar, pues de lo contrario es posible que a pesar de haber elegido una banda de 50 metros por ejemplo, se cuenten ejemplares que estén a 70-80 metros.

También en este caso es aconsejable hacer las máximas diferenciaciones en cuanto a sexos y edades que nos sean posible, si bien ahora no dispondremos de tanto tiempo ni tranquilidad como en los comederos para valorar la calidad de los machos, ni su edad aproximada.


Bonita imagen que te puedes encontrar mientras haces estos censos.

Evidentemente cuantos más metros recorramos con el coche, y cuantas más repeticiones de los transectos hagamos, más fiables serán los resultados obtenidos.

Si los itinerarios tienen distintas longitudes procederemos a realizar la media obtenida en cada uno de ellos por separado y luego calcularemos los resultados totales.

Por ejemplo, hemos realizado 3 itinerarios distintos con 3 repeticiones cada uno de ellos, con la siguientes características:

  • Transecto 1: recorrimos 11 kilómetros con un ancho de banda de 50 metros a cada lado.
  • Transecto 2: recorrimos 10 kilómetros con un ancho de banda de 75 metros a cada lado.
  • Transecto 3: recorrimos 14 kilómetros con un ancho de banda de 50 metros a cada lado.

Ahora determinaremos la superficie que hemos censado en cada uno de los transectos:

  • Transecto 1: 11 km x (50x2 m) = 11.000 m x 100 m = 1.100.000 m2 censados
    1.100.000 m2 / 10.000 m2 (que tiene una hectárea) = 110 has censadas.
  • Transecto 2: 10 km x (75x2 m) = 10.000 m x 150 m =1.500.000 m2 censados
    1.500.000 m2 / 10.000 m2 (que tiene una hectárea) = 150 has censadas.
  • Transecto 3: 14 km x (50x2 m) = 14.000 m x 100 m= 1.400.000 m2 censados
    1.400.000 m2 / 10.000 m2 (que tiene una hectárea) = 140 has censadas.

Los resultados obtenidos en cada uno de ellos han sido:

  Transecto 1 Transecto 2 Transecto 3
  Día 1 Día 2 Día 3 Día 1 Día 2 Día 3 Día 1 Día 2 Día 3
Ciervas 30 28 34 25 20 22 40 42 44
Crías

20 19 25 17 15 16 32 35 35
Primalas 8 9 13 8 6 9 18 20 18
Varetos 9 8 8 6 4 6 5 7 10
Ciervo joven 12 11 13 10 10 11 17 20 20
Ciervo adulto 4 3 4 3 3 4 5 6 5

Vamos a calcular por ejemplo el número de ciervas que tendríamos en la finca:

  • Transecto 1: Media de ciervas observadas: (30+28+34) / 3 = 30.6 ciervas
  • Transecto 2: Media de ciervas observadas: (25+20+22) / 3 = 22.3 ciervas
  • Transecto 3: Media de ciervas observadas: (40+42+44) / 3 = 42 ciervas

Es decir, que en el transecto 1 censamos 110 hectáreas y contamos 30.6 ciervas.

En el transecto 2 censamos 150 hectáreas y contamos 22.3 ciervas.

Y por último en el transecto 3 censamos 140 hectáreas y contamos 42 ciervas.

Por tanto en total tendremos (110+150+140) hectáreas censadas y (30.6+22.3+42) ciervas contadas.

O lo que es lo mismo: 400 hectáreas censadas y 94.9 ciervas contadas.

Ya sólo nos quedaría extrapolar estos resultados al total de la superficie de la finca.

Si en 400 hectáreas que he censado hay 94.9 ciervas…en 1600 hectáreas que tiene la finca habrá: (94.9 x 1.600 / 400) = 379.6 ciervas.

Del mismo procederemos con el resto de las clases de edades y sexos.

Si hemos realizado los dos métodos aquí expuestos, deberíamos comparar los resultados obtenidos en uno y en otro para comprobar que no difieren de forma significativa y podríamos proceder a realizar la media de ambos para obtener un resultado final.


También es posible cruzarse con «éstos» cuando estas haciendo transectos, pero… son otra historia.

 

 

 

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