Entre los experimentos de control que más
difusión han tenido en España, se destaca el realizado
por el Game Conservancy (GC) (1) en el sur de Inglaterra en la segunda
mitad de los 80; resumiendo, la experiencia consistió en un control
alternativo de dos zonas de 550 hectáreas, capturando durante
tres años consecutivos zorros, urracas, cornejas y ratas en uno
de ellos, y pasando a repetir la experiencia los tres años siguientes
en el otro sector. Las diferencias fueron notables: el sector con control
de predadores se benefició de un incremento del 117% en la población
de perdiz pardilla antes de la caza y del 261% en los rendimientos.
El control es efectivo, consigue eliminar prácticamente la población
reproductora de zorros (con extracciones que llegan a 3,4 zorros/100
Has), pero que en el otoño-invierno siguiente se produce la recolonización
de zorros adultos y subadultos procedentes de zonas periféricas,
por lo que si no se vuelve a repetir el esfuerzo de captura las densidades
de zorro se recuperan en apenas un año.
En
España, uno de los trabajos más conocidos (2), es el realizado
en la Reserva Ornitológica de Las Amoladeras (Almería),
creada en 1989 con el objeto de conservar la vegetación y la
avifauna estepárica y que tiene una extensión de 850 hectáreas.
El manejo de la Reserva al comienzo del estudio se basa en la “no
intervención”, prohibiéndose la caza y limitando
el pastoreo del ganado. El planteamiento de partida era que la recuperación
de las poblaciones de conejos, gracias a no ser cazadas, pudiera compensar
el previsible incremento de predadores generalistas (en especial el
zorro) y que éste redujera su catálogo de presas, concentrándose
en el conejo y no predando las aves de mayor valor de conservación,
tras cinco años de estudio los investigadores constatan que el
conejo es la parte fundamental de la dieta del zorro (82,3 % del peso
total), pero ¿y las aves esteparias cuya protección fue
el motivo de creación de la Reserva?, la situación se
revela preocupante, la mortalidad en nido de los pájaros de estepa
(terrera marismeña, cogujada campesina, etc.) llega hasta el
98% en algunos casos, siendo el zorro el principal causante de ello,
antes de la creación de la Reserva, la mortalidad se situaba
en el 45%. Es más, las poblaciones de aláudidos han disminuido
entre el 25 y el 80 por ciento, según áreas entre 1992
y 1994. Los autores del estudio terminan proponiendo nuevas medidas
de gestión: control de las poblaciones de zorros y reducción
de las poblaciones de conejo, en éste último caso para
disminuir la capacidad del medio para el predador. La caza puede ser,
también en este caso, un buen instrumento de gestión de
los recursos naturales.
En 1992 se celebró en Dourdan (Francia) una reunión científica
sobre predación y gestión de predadores, auspiciada por
la Oficina Nacional de la Caza y la Unión Nacional de Federaciones
Departamentales de Cazadores, este coloquio sirvió para recoger
una valiosa recopilación crítica de diversas experiencias
de control de predadores(3), realizada por Philippe Stahl y Pierre Migot,
biólogos responsables del Centro Nacional de Estudio de Predadores
de la ONC francesa, evaluaron los resultados de treinta acciones de
control realizadas en Europa y Norteamérica, de las que eran
conocidas con detalle los métodos utilizados y la demografía
de predadores y presas.
Lo más interesante para nosotros es el análisis de los
factores que condicionan el éxito del control de predadores:
1) Factores biológicos.
- Con idénticos protocolos de control de predadores, los mejores
resultados en cuanto a recuperación de la caza se consiguen
cuando no hay problemas de calidad del hábitat, si dichos problemas
son importantes –cobertura vegetal, tipo de agricultura, etc.-,
los efectos benéficos de la reducción de pérdidas
por predación se diluyen en las importantes restricciones poblacionales
que provoca la mala calidad ambiental.
- El impacto de los predadores es mucho más elevado, y mucho
más difícil la moderación de su presión
sobre la caza, cuando las poblaciones de otras presas alternativas
–en particular pequeños mamíferos- son escasas.
Idéntico efecto ha tenido la disminución del conejo
en cuanto al aumento de la presión predadora sobre otras especies
de caza menor.
- Si las densidades de caza están reducidas por razones climáticas,
enfermedades o sobreexplotación cinegética, las consecuencias
de las pérdidas por predación son mucho más graves.
2) Factores metodológicos.
- La mayoría de las campañas de control analizadas han
sido realizadas por personal especializado, con dedicación
exclusiva y en condiciones de máximo rigor metodo-lógico.
El éxito obtenido depende directamente de esos componentes.
- Los mejores resultados se obtienen cuando el control se efectúa
sobre grandes superficies. Sólo se consigue
un 11 por ciento de éxitos cuando se actúa en zonas
de menos de 2000 hectáreas. Cuando el sector controlado ocupa
más de 4000 hectáreas, el porcentaje de positivos se
eleva al 84%.
- Cuando se controla la totalidad de los predadores oportunistas
del área, los efectos positivos se logran en el 69% de los
casos, mientras que se reducen al 26% cuando sólo se actúa
sobre una especie.
- Por último, si la campaña de control
se extiende durante todo el año los resultados
son mucho mejores (80 por ciento de positivos), que si se concentra
sólo en la época de reproducción (33% de experiencias
favorables).
(1) TAPPER, S.; BROCKLESS, M.: POTTS, G. (1993),
Effet de la limitation des prédateurs sur les populations de
perdrix grise et de lièvre d´Europe. In MIGOT, P. ; STAHL,
P. (Eds.). Actes du colloque « prédation et gestion des
prédateurs ». ONC. UNFDC. pp. 37-44.
(2) YANES, M.; MARTÍN, F.; MANRIQUE, J.; SUAREZ, F. Aspectos
ecológicos del zorro en la R.O. de Las Amoladeras, Almería:
su implicación en la gestión de un enclave estepario protegido.
Investigación y Gestión, 1.
(3) STAHL, P.; MIGOT, P. (1993). L´impact des prédateurs
sur le petit gibier: une revue des enlèvements expérimentaux
de prédateurs. In MIGOT, P. ; STAHL, P. (Eds.). Actes du colloque
« Prédation et gestion des prédateurs ». ONC.UNFDC.
pp. 21-35.
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