Hristo Stoichkov, ex futbolista

«La caza es como la vida»

Entre el bullicio de la feria de FICAAR, distinguimos una cara conocida. Nos acercamos a él y le solicitamos que cuente para nuestros lectores su faceta, menos conocida, de cazador. Al principio remolonea un poco, pero pronto accede. La cita es en el stand de Elen Hunting, orgánica búlgara que gestiona la finca propiedad de nuestro personaje, aspecto no muy conocido del mismo, aunque hace ya muchos años que comenzó con esto de la caza...

En la caza la forma física es un factor importante

— Pues sí, hace ya muchos años que me metí a practicar este deporte, porque para mí, que toda mi vida he sido deportista, la caza es un deporte más.

— Hombre, deporte…

— Sin ninguna duda. En la caza, por lo menos la que yo practico, la forma física es un factor importante y eso, lo mires como lo mires, se consigue haciendo deporte, y cazando se logra esa buena forma física.


Stoichkov se declara un ferviente amante de la caza mayor, dejando para otros los pajaritos.

— Pero cazar también es otra cosa.

— Claro. En mi plano personal, tirar por tirar no me gusta. Me gusta observar, me gusta pasear, me gusta pasar el tiempo con mis amigos cazando… Luego, yo podría decir que la caza, además de deporte, es observación, aprendizaje, tranquilidad y amistad.

— La afición te entró en Bulgaria y en Barcelona la reafirmaste.

— En Bulgaria unos íntimos amigos míos se dedicaban a esto de la cinegética y fueron los que me metieron el gusanillo en el cuerpo, y luego, en Barcelona, entre unos amigos de Figueras y Alexanco (que fue capitán del Barcelona) terminaron de enviciarme.

—Y sólo a la mayor.

— Jabalí. Cazábamos jabalí.

Tengo el mejor trofeo de muflón de Bulgaria

— Nada de menor…

— Los pajaritos, para otros… Para Camacho, del que dicen que es el mejor cazador de España, ¿no?, pero será de pájaros... Sólo de pájaros.

— Con Camacho y Schuster no has cazado.

— No he tenido la oportunidad de hacerlo, aunque sí que me gustaría cazar con los dos.

— Para cazar con Schuster tendrías que haber sido del Atleti.

— No hacía falta. Don Jesús Gil, que en paz descanse, me invitó varias veces, pero nunca pude ir por diversos motivos. Me unía con don Jesús una gran amistad que sigo manteniendo hoy en día con su familia, y tanto Óscar como Miguel Ángel, sus hijos, son mis amigos y no descarto poder cazar un día con ellos.


Nuestro protagonista con uno de los impresionantes venados europeos de su colección particular, abatido en su finca búlgara.

— Buenos muflones en El Arco

— Yo tengo el mejor muflón de Bulgaria y poseo uno de los mayores ciervos del mundo, pero no os creáis que soy trofeísta. Tengo también muchos animales que ya no tienen perspectiva y que en un coto lo único que hacen es daño.

— Selectivos…

— ¿En España se dice así?

— Sí.

— Pues selectivos. Y también tengo un impresionante gamo.

— Blanco.

— ¿Cómo?

— Hay gamos blancos.

— Ja, ja ja… Las cosas que han pasado en el fútbol, ahí se quedan, y ahora yo tengo muchos amigos blancos.

Nunca he ido a una montería en España

— Decía Valdano…

— Valdano ha sido uno de los mejores jugadores de fútbol argentino, un gran entrenador para el Real Madrid y un íntimo amigo mío…

— Pues decía que el fútbol se asemeja un poco a la caza, y que los futbolistas a veces emplean estrategias y técnicas de cazadores.

— Jorge siempre dice bien. Estás tú con el balón y te enfrentas a un defensa y detrás hay otro; se organizan como una manada y la presa eres tú. Los delanteros tenemos que tener nuestras estrategias para superar las suyas. Efectivamente, la caza y el fútbol tienen cierto paralelismo.

— A los defensas los superabas y disparabas, dicen que siempre con las mismas botas…

— Siempre con las mismas botas.


Uno de los muflones pequeñitos que Stoichkov ha recechado con Elen Hunting en tierras búlgaras.

— Siempre con el mismo rifle…

— Siempre con el mismo rifle, un Blaser con tres calibres: un .300 Winchester, un 9,3x62 en Europa, y para África un .375.

— África… El continente embrujado: los que van, vuelven…

— Es impresionante. He podido cazar en Namibia, en Zimbabwe, en Mozambique… Me encanta conocer su cultura, me encantan sus paisajes, me encantan los animales que ellos tienen y nosotros no…

— Nosotros tenemos la montería.

— Nunca he ido a una montería.

— Pues ya va siendo hora…

— Este año Juan Antonio Ruiz Espartaco ha estado cazando en mi finca de Bulgaria y me ha invitado a ir a una montería en tierras sevillanas, pero, por diversos compromisos del fútbol, todavía no he podido asistir, aunque estoy deseando participar en una porque creo que voy a disfrutar mucho en ella. Los monteros españoles me comentan siempre que es una modalidad única y que me estoy perdiendo lo mejor.

A los que no soporto es a los furtivos

— Todas las modalidades cinegéticas son únicas, pero seguro que podríamos encontrar un paralelismo con otra actividad. Si tuviéramos que comparar personajes y animales, diríamos que Stoichkov se podría asemejar a una pantera…

— Ja, ja, ja… No está mal.


Durante la entrevista Stoichkov dejó claro su compromiso con la actividad cinegética y su claro desprecio por los cazadores furtivos.

— ¿Y Eto’o?

— Eto’o… (Piensa un poco) ¡Pantera y media!

— ¿Y Cruyff?

— Cruyff es el rey… Sin duda, sería un león.

— ¿Y Laudrup?

— Laudrup es un auténtico maestro. Difícil de comparar.

— La naturaleza siempre da oportunidades.

— No sé… Tendría que ser algo muy bonito…

— ¿Un águila?

— ¡Perfecto! Una visión por encima de la de los demás…

— ¿Y Hierro?

— Éste… (Le empieza a cansar el juego). Hierro, Chendo, Sanchís… todos son jabalíes, todos en el mismo barco.

— Hay cosas que no se soportan.

— Yo lo que no soporto son los que no van con la ley, los que tiran a todo por tirar, los que tiran a lo que no está permitido, los que van por la noche… En definitiva, a los que no soporto es a los furtivos.

— Y, para finalizar,

— Pues comentar que cada día, y por diversos y variados motivos, me gusta más la caza, porque haces amigos, conoces lugares distintos, gastronomías diferentes, sufres, disfrutas, andas, ves cómo una manada de lobos destroza a un pobre cervatillo… y es que la caza es como la vida misma.

Datos profesionales

● Debutó en 1981 en un equipo de 2ª división de Bulgaria, el Maritza Plovdiv, para fichar en 1982 por el Zhevros Jarmanli.

● Fue traspasado al CSKA de Sofía en 1985, donde ganó tres ligas y cuatro copas de Bulgaria.

● En julio de 1990 fichó por el Fútbol Club Barcelona, que pagó por él 400 millones pesetas, y con el que ganó cuatro ligas consecutivas, la Copa de Europa (1992), tres Supercopas españolas y una Supercopa de Europa (1993).

● Durante esta época Hristo se convirtió en una estrella del Barça. Para muchos es uno de los mejores jugadores que han pasado por el Camp Nou. Además fue uno de los protagonistas indiscutibles del llamado Dream Team Blaugrana.

● En 1995 fichó por el Parma italiano, pero regresó al F. C. Barcelona en 1996, equipo que abandonó para regresar al CSKA de Sofía en 1998. Después jugó en Al Nasr de Arabia Saudí, en el Kashiwa Reysol japonés, en el Chicago Fire y en el DC United de Estados Unidos, donde colgó las botas en 2004.

● Ha sido galardonado con la Bota de Oro, junto al mexicano Hugo Sánchez en 1990, Balón de Oro (1994) y segundo mejor jugador del mundo según la FIFA en 1995. Está incluido en la lista FIFA 100.

● Con la selección de su país alcanzó las semifinales de la Copa Mundial de Fútbol de 1994. Tras diecisiete años en la selección, jugó su último partido de fútbol con el combinado búlgaro frente a Inglaterra en el año 1999.

● En el año 2004 asumió el cargo de seleccionador nacional de fútbol de su país, Bulgaria.