Eliseo López Diaz, prestigioso montero asturiano

«El perro de vía única es el objetivo en el grado máximo»

Cuando hablamos de grandes monteros de jabalí con perros de rastro son muchos los nombres que se nos vienen a la cabeza, y a buen seguro que el asturiano Eliseo López Diaz es uno de ellos. Con motivo de la ponencia realizada por ese montero en el curso de Caza y Naturaleza celebrado en Pol (Lugo) en el pasado mes de junio, Galicia Cinexética quiso conocer las experiencias de este apasionado de los perros de rastro de jabalí

Antes de nada, desde esta publicación queremos darte las gracias por atendernos y tener la gentileza de responder a nuestra petición sobre esta entrevista sobre jabali y perros de rastro. Sin perder más tiempo, vamos a entrar en materia.

—Hablando de la caza del jabalí, ¿en qué consiste exactamente la «montería moderna», que usted practica con mucho entusiasmo, en el Norte de España?

—Básicamente consiste en cubrir una mancha lo más amplia posible y que los perros consigan localizar a los jabalíes por su rastro y mediante persecuciones sostenidas consigan ser avistados por los puestos.

Lo de «montería moderna» me fue adjudicado por un periodista con buena intención, pero con falta de conocimiento de esta modalidad de caza. Pienso que nuestra forma de caza es tan tradicional como cualquier otra.

—¿Qué es considerado  exactamente o como define usted un perro de vía única o un perro limpio como se llama aquí en Galicia?

—El objetivo en el grado máximo exigible, es que un perro en presencia de otros perros en persecución de una pieza que no sea jabalí, y en ausencia de rastro de jabalí no se deje arrastrar.

—¿La vía única es el caballo de batalla del montero moderno y la panacea del susodicho sistema?

—La vía única es el escalón máximo que nos fijamos como meta para intentar disfrutar en el máximo grado de nuestros perros de rastro. Evidentemente no representa ninguna panacea, así mismo es importante observar los pasos intermedios del cachorro antes de llegar al objetivo último, e indudablemente al último escalón desgraciadamente llegan pocos perros.

—¿Es posible conseguir, genéticamente, un perro que trabaje desde el primer momento tan sólo rastros de jabalí?

—La genética es capaz de muchas cosas, pero nunca de conseguir perros de “vía única” por sí sola.

El objetivo “vía única” solo se puede conseguir con genética + adiestramiento + montero + experiencia. La genética lo que sí nos va a representar es el techo de prestaciones hasta donde puede llegar nuestro perro.

—¿Cuáles son los caminos para llegar a estos perros de vía única?

—Los caminos para llegar a la vía única son en resumen, partir de la genética adecuada, adiestramiento y experiencia y como todo en la vida, trabajo y dedicación con el menor número de errores.

—Hablando de los rastros, ¿cuáles son las peores condiciones que se dan para  que los perros rastreen las emanaciones del suido? Antigüedad del rastro,  condiciones climáticas, tipo de terreno. Etc

—Condiciones indeseables ante antigüedad del rastro y terrenos similares, casi     siempre, son las condiciones climáticas extremas.

—El montero gallego Andrés Toxeiro, viene impulsando desde hace tiempo una corriente venatoria contrapuesta a la suya, que por sus características bien podría denominarse “montería antigua”, donde se rastrea y emplaza con el perro atraillado. ¿Qué opinión tiene usted sobre esta corriente venatoria? ¿Se emplea en Asturias este sistema?

—En primer lugar profeso una profunda admiración por Andrés, que expreso tanto en público como en privado, no solo por su saber hacer con una trilla en la mano, sino por la gran labor que de forma altruista lleva realizando por el perro de rastro en general y por el de trilla en particular. Además, nunca le será recompensada ni suficientemente reconocida su aportación a los concursos de trilla, cuando muy poca gente creía en ellos y fue capaz de plasmar sobre papel impreso, unas normas básicas de desarrollo de esos concursos que nadie hasta hoy ha sido capaz de mejorar.

En los tratados de cinegética y perros de rastro del siglo XX – XXI, siempre tendrá un lugar de privilegio Andrés Tojeiro.

No me suena agradable escuchar ni leer el debate estéril de montería moderna o antigua, la trilla y el perro suelto, son dos modalidades, tan ancestrales la una como la otra, distintas pero complementarias a la vez.

Que se aplique una u otra, depende de las necesidades de los objetivos de caza y de las preferencias individuales o grupales u orográficas. Las dos modalidades tienen ventajas e inconvenientes y el único debate posible y planteable versaría sobre cuál de las dos aporta más mejora funcional a nuestros perros de rastro, tema demasiado extenso para su abordaje en esta entrevista.

—Hablando de la montería antigua  y la montería moderna, que bajo ningún concepto entiendo que deban ser contrarias sino que enriquecen y dan diversidad a la caza del jabalí; le hacemos una serie de preguntas, para que nos de su particular opinión: ¿depende del terreno donde se cace el empleo de una u otra corriente venatoria? ¿en qué montería tiene mayor implicación el montero? ¿en qué sistema adquiere un papel más importante el perro de rastro? ¿estas corrientes dependen de lo que quiera el montero, en lo referente a cantidad o selectividad de los abates?

—Sí.

En las dos por igual, aunque hablando de perros en fases muy distintas.

Por igual.

Ya está contestado.

—¿Qué opina usted de los perros y los monteros gallegos así como la evolución que sufrió la caza del jabalí en esta comunidad?

—Me impresiona gratamente el avance tanto en conocimiento e inquietudes sobre el perro de rastro, así como el aprendizaje en el intento de cazar bien y bajo un patrón de la mayoría de los excelentes monteros gallegos que conozco.

La evolución, hasta donde yo dispongo de información, podría ser definida como de avance exponencial.

—Y hablando más específicamente de canes, ¿en los concursos con jabalí en cautividad se puede apreciar la verdadera valía de un perro? ¿Y en una prueba de trabajo sobre jabalí salvaje? ¿Qué opinión tiene usted sobre estas pruebas de jabalí salvaje en terreno abierto que están tan de moda en la actualidad? ¿Qué futuro le vaticina a los concursos?

—Los concursos disponen siempre de un público que seguirá posicionándoles en el lugar que les corresponda, hemos de respetar todas las variantes deportivas y en lo posible apoyarlas.

De forma individual debemos posicionarnos y valorar en primer lugar: ¿Qué aportan los concursos a la mejora de nuestros perros de rastro?, a partir de aquí podemos debatir y extraer conclusiones, pero siempre bajo esa premisa, lo demás, no debemos entrar en otro tipo de debates que bajo mi punto de vista no aportan nada significativo a la mejora de los auténticos actores de esta modalidad cinegética.

Este Grupo de Monteros, cada temporada opta por menos concursos, llegando a la conclusión que la competición no es buena compañera de viaje, para nuestros perros de rastro, ni en el monte ni fuera de él.

Visto bajo otro punto de vista, al grupo de Monteros El Molín, le resulta gravoso económicamente testar año tras año sus cachorros y compararles en caza real y algunos concursos podrían cumplir ese objetivo, pero a día de hoy, por desgracia, debido a la programación y estructuración del modelo actual de competición no es posible.

—¿El perro bueno de traílla es el mismo que el perro bueno de suelta? O  ¿Para ser un buen perro de suelta primero lo tiene que ser en la traílla?

—Lo ideal y el perro al que aspiramos todos los monteros desde que escogemos el cruce es llegar a obtener un perro diez, indudablemente tanto de trilla como suelto, en nuestro caso, la trilla la usamos poco y valoramos más el perro suelto, lo mismo a la inversa pero con los perros nunca debemos ni comparar perro a perro, ni modalidad (trilla, suelto) y hemos de ser muy cautos a la hora de generalizar hablando de perros de jabalí.

Es muy común escuchar adjetivar, el mejor perro del coto, reserva, provincia, comunidad, nación, etc, mejor ante este tipo de aseveraciones no seguir de escuchante, todos sabemos que el mejor perro casi siempre porta un mejor defecto, ahí radica la pericia del montero para optimizar sus cualidades y no usarle donde necesitemos precisamente lo que no ostenta (su defecto).

— Y ya para terminar le hago la pregunta del millón, ¿qué se precisa para llegar a poseer un perro diez para la caza del jabalí?

—Genética, un poco de suerte y grandes dosis de monte con algo de experiencia.

 

 

 

Respuestas breves

— ¿Su maestro cinegético? José Ca´ Bernardo

— ¿Su especie cinegética? Jabalí

— ¿Su modalidad de caza? Batida

— ¿El mejor perro que haya conocido? Timo

— ¿Qué arma utiliza? No uso armas

— ¿Lo que más le gusta de la caza? Los perros

— ¿Lo que menos le gusta de la caza? Los ingenieros del rastro

— ¿Su comida o plato de caza preferida? La fabada con lo que sea

— ¿Una frase cinegética? "El que piense que sabe todo del rastro, yo estoy dispuesto a olvidar lo poco que sé con tal de quedarme con todo lo que me falta"