Andrés Gutiérrez Lara, presidente de la RFEC

«Nunca he dicho que la caza sea deporte»

Ha pasado más de un mes desde la manifestación, las elecciones a la presidencia de la RFEC están a la vuelta de la esquina; era obligado hacer una entrevista con la persona que, con ayuda de otros, sacó a los cazadores españoles a la calle…

La administración, desde el uno de marzo, por lo menos nos escucha

La cita es en su despacho de la Real Federación. Puntual, nos recibe el presidente, se le ve satisfecho, diríamos que con ganas de hablar. La entrevista se demora porque antes atiende unas cuantas llamadas. Por el tono y las palabras entrecortadas deducimos que la entrevista puede dar más juego del previsto.

—Qué tal se han desarrollado la cosas después del uno de marzo.

—Muy bien, estoy muy satisfecho. Como ya he dicho, creo que ha supuesto un antes y un después en el mundo de la caza. Por lo pronto, es histórico porque es la primera que se ha hecho; además, hay que destacar el civismo con el que se desarrolló, demostrando que no atacábamos a ningún partido político.

—Y ya se han mantenido reuniones con la Administración...

—A partir de la manifestación nos hemos reunido con los Ministerios, tanto de Agricultura como de Medio Ambiente; he de decir que la última reunión con Agricultura ha sido muy positiva, con mucho diálogo y mucho consenso.

—Nos imaginamos que se trataría de la propuesta de Real Decreto de…

—(No nos deja terminar). Eso se ha parado. Nos sentó fatal que en plena vorágine de la manifestación apareciera ese Real Decreto, el cual nos llegó de manera no oficial. Llevar a cabo lo que proponía ese papel era inviable. Se han dado cuenta de que hay que hacerlo de otra forma. Ya hemos llegado al acuerdo de que se deben hacer análisis periódicos en las granjas como se realizan en otro tipo de explotaciones. En cuanto a las rehalas han entendido que no son animales de producción y que dando unos cursos para el manejo de biocidas a los rehaleros, ellos pueden fumigar sus propios vehículos.

—Entonces…

—Se va a redactar un nuevo borrador que nos mandarán y que se enviará a todas las comunidades para que aporten sus puntos de vista.

—Pues sería también positivo hablar de la ‘Ley del Plomo’…

—Nosotros queremos que se modifique la Ley en los términos que salió en su día del Senado, aunque si el reglamento con el que se aplique la Ley es claro y conciso… Os he de decir una cosa, esa Ley es mal llamada ‘del Plomo’; los cazadores no hemos dicho que queramos cazar con plomo en los humedales portegidos, ¡nunca!  —levanta la voz—. Lo que queremos es que nos digan cuáles son esos humedales, como pasa en Francia, como pasa en toda Europa.

Si fuera por mí, el Cpto. de España de caza menor con perro desaparecería

—Hubo una reunión el día 13 de marzo con miembros de la UNAC en la que se leyó un comunicado y os fuisteis. Se quedaron dos presidentes autonómicos. ¿Por qué?

—Porque lo acordamos así. Se quedaron de oyentes. Acordamos ir por educación y cortesía. Nosotros pedimos una reunión de grupos de trabajo, y como no estábamos de acuerdo con el tipo de reunión que se organizó, leímos las reivindicaciones y nos fuimos. Se quedaron dos presidentes autonómicos de oyentes. Pero que nadie interprete mal las cosas, eso estaba pactado.

—Pero no nos negarás que el Ministerio puede tener dudas de quién es su interlocutor válido. Alguien que represente a todos.

—(Nos mira fijamente a los ojos y lo suelta despacito). Yo quiero que la Federación Española de Caza represente a todo el sector cinegético.

—Pero la RFEC representa a los federados, digamos… a los deportistas.

—(Nos mira aún con más detenimiento y desgrana las palabras lentamente). Yo no he dicho la Real Federación Española de Caza; he dicho la Federación Española de Caza.

—¿Es que no es lo mismo?

—Se ha dado de alta en el Ministerio del Interior una nueva organización cuya denominación es la de Federación Española de Caza.

—¿En el Ministerio del Interior? ¿Pero la caza, según la Real Federación Española de Caza, no es un deporte?

—Yo nunca he dicho que la caza sea un deporte. Se hace deporte para ir a cazar, pero también para muchas otras actividades que realiza el ser humano y que no están catalogadas como deporte. La caza es mucho más que eso. Es una pasión, un sentimiento y, para mucha gente, una filosofía de vida.

—Entonces los campeonatos de caza no tienen sentido.

—Los campeonatos tienen sentido si las condiciones son iguales para todos: compack sporting, recorridos de caza e, incluso, San Huberto y alguno más.

—Eso quiere decir, que si dependiera de ti únicamente, el Campeonato de España de Caza Menor con Perro tendría los días más que contados, ¿no?

—Si por mí fuera, éste y muchos más.

—Todo esto que nos estás contando significa un vuelco en el panorama cinegético español. La persona que hiciera eso tendría que tener un alto grado de representatividad y no depender de ‘barones’, y que sepamos al Presidente de la RFEC no lo eligen los cazadores.

—Esto que os cuento ya lo saben los miembros de la Federación. Saben cuáles son mis intenciones; si salgo elegido es para llevar a cabo este proyecto, si no, me voy a mi casa.

—Insistimos. La forma en que te eligen…

—(Nos interrumpe bruscamente). En estas elecciones hemos pedido al CSD que cada cazador federado pueda emitir un voto.

—¿Y?

—Nos han dicho que sólo pueden votar los que haya participado en competiciones nacionales.

—¿Entonces?

—Hemos certificado que todos los federados participan en competiciones nacionales.

—¿Y la respuesta?

—Según me ha dicho Ángel Luis, actual subdirector general de Alta Competición, aceptarán que cada cazador federado pueda votar. Será la primera vez.

Se ha creado una organización que sustituirá y absorberá a la RFEC

—Pero vale de poco porque las elecciones a la nacional son antes que las autonómicas. ¿Eso cómo se come?

—Pues se come muy mal y es un disparate enorme. Hemos mandado una carta al CSD firmada por todo los presidentes autonómicos y nos han dicho que no lo permiten.

—Claro, como la caza es deporte…

—Eso se va a solucionar pronto.

—Pero ese proyecto seguro que tendrá algún enemigo.

—Sí, pero lo que yo tengo que hacer es convencer a la gente para que no mire nada a título personal. Hay muchas personas dentro de la Asamblea que están de acuerdo con que la Federación se dedique a la caza y a su proyección pública por encima de otras consideraciones. Hay que ser un poco inteligente y hay que vivir con los tiempos actuales.

—Y APROCA, los rehaleros, armeros… ¿donde estarán incluidos en esta nueva Federación?

—En la propia estructura. Va a ser una entidada encargada de todo lo que es la actividad cinegética.

—Este proyecto, que parece muy bonito e ilusionante... Así, a primera vista, ¿no recuerda a la ONC?

—No. Existe una diferencia importante. Si esto se consensúa y va para adelante, ya contamos con 500.000 personas; es decir, esta organización partiría desde la base, no como en las organizaciones a las que tú te refieres, que primero nombran al presidente y, luego, ya veremos. Si esto se lleva a cabo aglutinará a todo el mundo de la caza. Sería una organización con más afiliados que UGT o CCOO o que cualquier partido político, porque 500.000 o 600.000 personas es muchísimo.

—Y sus dirigentes se elegirían…

—Se haría un gran congreso de 500 o 600 compromisarios, elegidos democráticamente por los cazadores. De este congreso saldría elegido, también democráticamente, el presidente y su equipo. Podrían presentarse tantas candidaturas como los cazadores fueran capaces de formar.

—Pero si nace de la estructura de la RFEC, con los mismos presidentes autonómicos y la misma gente, eso casi son los mismos perros con distinto collar.

—El nacimiento tiene que ser con la gente que hay en la actualidad y que puede hacerlo. Si están dispuestos, esa misma gente, duraremos hasta el congreso y luego que los cazadores decidan.

—Pides que los presidentes autonómicos y la Asamblea de la RFEC se hagan el harakiri como las cortes franquistas.

—Llamadlo como queráis; pero o se hace así o Andrés Gutiérrez no estará.

—Esa Federación de la que hablamos se posicionaría sobre problemas que no son puramente cinegéticos.

—Por supuesto. Primero defendería la caza, basándose en elementos técnicos, científicos, de desarrollo rural y medio ambientales; pero si tenemos que entrar a hablar de vertidos, urbanismo u otras cosas que afecten a la caza o al medio ambiente, lo haríamos.

—O respecto a los trasvases o la energía nuclear…

—Si esto se lleva a cabo como pretendo, sería una organización tan fuerte que su voz tendría que ser escuchada en cualquier tema, y en esos que citas, por supuesto que también.

—Y los ecologistas quedan ¿integrados o laminados?

—No sé. No es mi intención comerle el terreno a nadie, pero tampoco permitiré que nos lo coman a nosotros como ha ocurrido hasta ahora. Si esto significa que nos metemos en terrenos que, hasta ahora, se creían patrimonio de otro colectivo no es mi problema. Tenemos que hacer llegar a la sociedad que la defensa de las especies en peligro de extinción es cosa nuestra, que están en nuestros cotos de caza y que siguen ahí y en un número más importante que en los espacios protegidos. Tendremos, entre otros, centros de recuperación, haremos estudios científicos que proyectaremos a la sociedad, convenios con universidades, con ministerios… Queremos ser el interlocutor válido, que no único, ante la Administración.

—¿Algo más?

—¿Os parece poco?

En el número de enero:

  • Sin «foro» unánime en asturias para declararlo especie cinegética
  • Becadas; en las entrañas del bosque
  • El rumbo de las migratorias
  • Gestión. Cuadernos de caza
  • ¡Soltamos! Una temporada que no deja de sorprender
  • Tures del Cáucaso
  • Armas
  • Todo sobre Perros

 

Programa electoral

Aprobado el Reglamento electoral y puesto en marcha el calendario por el que se regirán las elecciones federativas, que culminarán en la elección del presidente de la Real Federación Española de Caza y tras haberlo pensado detenidamente, quiero hacerte llegar mi decisión, de presentarme como candidato para un nuevo mandato.

Y digo que lo he pensado detenidamente a la hora de adoptar la decisión porque hay muchos factores personales y familiares que pesan en un momento como éste, tras toda una vida volcada en el mundo federativo. Pero, una vez más, ha desequilibrado la balanza mi ilusión por concretar, por hacer una realidad tangible de cara al futuro toda una serie de proyectos que hemos iniciado en los últimos tiempos. Lógicamente, todos esos proyectos no se podrán llevar a cabo sin el apoyo de toda la estructura federativa, sin el decidido compromiso de todos y cada uno para lograr que se plasmen en la realidad más inmediata.

Por todo ello, porque creo firmemente que podemos consolidar lo que está en marcha y abrir nuevas vías de actuación. Solicito tu colaboración y quiero hacerte llegar las líneas básicas de mi programa, con el fin de que las estudies y que ello, te permita adoptar la decisión que estimes más adecuada el día de la votación a la presidencia de la RFEC.

Lógicamente, todo ello está abierto a cualquier sugerencia, a cualquier iniciativa, a cualquier aportación que quieras realizar. Mi idea es formar un equipo unido y operativo, con ganas de trabajar y seguir aportando todo lo necesario para lograr un futuro mejor para el mundo federativo de la caza en nuestro país, sin olvidar que hoy en día ya casi nada se decide a nivel nacional, sino que estamos integrados en una estructura supranacional en la que la mayoría de las decisiones vitales para el futuro de la caza se toma a nivel europeo.

Mucha es la importancia que para mí tiene la caza en nuestras vidas; y grande el honor de escribiros tras tantos años de ejercer de cazador, por haberme dado la oportunidad de conocer y escuchar a viejos y jóvenes cazadores, para transmitirme una visión de la caza actual, por lo que estoy enormemente agradecido. Y como candidato, creo que tengo que “mojarme” y reflejar lo que siento y pienso con relación a nuestra actividad de manera personal.

Por ello, es mi deber, pero también mi voluntad, corresponder con estas líneas que tratan de aportar experiencia, como visión de la caza, pero sobre todo, mostrarán, espero, con claridad, que hay cazadores en este país que quieren y aman la caza, y están dispuestos a luchar por ella, dispuestos a afrontar retos, aportar ideas y dar la cara allí donde haga falta por la caza y por los cazadores. No es una actitud graciable es, sencillamente, cuestión de supervivencia propia y herencia para el futuro de los nuevos cazadores. Intentaré ayudar y contribuir a ella mediante estas pocas líneas, que deseo sea de vuestro interés.

Para proponer, antes, hay que analizar. Todo problema requiere un análisis de causas, como bien sabes; y esas son las que paso a diseñar y mostrarte, desde el convencimiento de que es sobre los cazadores sobre quien se cierne el problema principal y los que estamos en auténtico peligro de extinción:

El cazador como individuo y como colectivo está afectado, como cualquier otro ciudadano, en función de la actividad que práctica, por la consideración de otros colectivos. Todos ellos sujetos de intereses y enfoques que responden a su razón de existir social. Se citan por orden de trascendencia e influencia de intereses, en el día a día y destino, de los cazadores: los negocios, la Administración, los proteccionistas y los cazadores, sobre los que a continuación expongo mi criterio.

LOS NEGOCIOS.- Los negocios, cinegéticos en este caso, que, a juicio de muchos analistas de esta nuestra actividad, la sustentan y hacen posible su permanencia social. La economía manda sobre todos los demás poderes, hoy por hoy. Es cierto: existe un auténtico entramado empresarial en torno a la caza, que, como tal, funciona como cualquier otro sector económico y que incide, actúa y encauza a todos los demás sujetos de nuestro entorno externo. Se promocionan productos de distinta cantidad y calidad, con acciones comerciales, publicitarias, marketing, en revistas, en ferias, en los medios especializados, Internet, etc. de una caza en dos vertientes:

Aquella que es auténtica caza, salvaje o plenamente aclimatada y cotizada, pero destinada a un exiguo grupo de cazadores, en lugares especiales, bien conservados y, por lo tanto, desgraciadamente, ya, poco numerosos.

Aquella otra donde el negocio se abre y se hace más común, negociantes temporales, a diferencia de algunas empresas cinegéticas que desde hace años trabajan con total seriedad. Cercones de “quita y pon”: Pseudocaza. A este campo se añade el de la picaresca aplicada al sufrido cazador, que muchas veces no sabe qué es lo que caza ni cómo lo caza, pues se embadurna todo de falsa pureza, falso salvajismo y falsa tradición.

Se añade a este aspecto el deterioro de nuestras tradiciones y el declive de nuestra memoria cinegética, llegando muchos novatos a desconocer por completo de dónde vienen y, lo que es más grave, hacia dónde van. Esta situación, se extiende a la historia cinegética, aniquilando desde adelante hacia atrás todo lo que algunos, y sobre todo nuestros antepasados, hemos defendido.

LA ADMINISTRACIÓN.- La Administración, la política, el funcionariado, haciendo leyes restrictivas, limitadoras, prohibitivas, productoras de furtivos o cazadores fuera de la ley, porque parten del supuesto de la culpabilidad colectiva. Propiciando y actuando como moneda electoral, para dar satisfacción a esa parte de la sociedad que por desconocimiento, fundamentalmente, no es partidaria de la caza. Hacia la ocupación progresiva, con destino a otras actividades ociosas, en espacios naturales, que muchas veces son de gran impacto ecológico y con mucha menor aportación a la renta de los habitantes implicados, constituyendo una red de protección donde ya es muy difícil, o imposible, cazar, salvo raras excepciones y no precisamente por parte de cazadores, sino de otros colectivos que, por serlo, tienen ese privilegio, gestores, guardas, ingenieros. El llamado “cazador profesional”. Este hecho ignora no sólo al cazador foráneo de a pie, sino al que de siempre pobló esas tierras y permitió que hoy día las disfruten otros. Las restricciones de usos en estos espacios son motivos de rechazo para las poblaciones locales, que tienen más derecho que nadie al disfrute -regulado- de sus tradiciones.

La burocracia, el papeleo, los títulos, las imposiciones y exigencias, los impuestos, la indefensión frente al Boletín Oficial, con disposiciones que delimitan fronteras que en el campo, no existen; aflorando aberraciones localistas y casi siempre, partidistas. Ese es el ámbito de juego donde nos movemos. Administración discriminadora, adjudicando cacerías, sorteos poco claros, en los terrenos públicos, con criterios de “cortijo”; montando empresas satélite que gestionan lo público buscando sólo el interés privado.

Se ha olvidado ya el sentido de las cacerías sociales, mercantilizando también este aspecto la propia administración. Donde antes había precios módicos financiados con el dinero de todos, hoy hay empresas semiprivadas, semipúblicas, que nadie conoce bien el entramado en el que se mueven y a qué intereses sirven y que han aumentado los precios, gestionando un bien de todos y dando peor servicio. La Administración se subcontrata a sí misma y el cazador sale francamente perjudicado. ¿Cacerías sociales? Salvo raras excepciones, ya pasaron a la historia.

Su peligro está muy claro, nos piden responsabilidad, pero nos quitan capacidad de gestión y decisión sobre la propia caza. También estos son agentes de división. Y, de nuevo, interesada.

PROTECCIONISTAS RADICALES.- Unos movimientos bien conocidos, cuyo objetivo es, sencillamente, sustituirnos en el uso de lo que es natural, en la medida en que formamos parte de ello, tergiversando nuestra actividad mostrándola como dañina para el medio al resto de la sociedad. “Cazadores asesinos” es el mensaje triunfal.

Tienen, porque han sabido ganárselo, el apoyo social suficiente, los medios, las subvenciones y una virtud innegable: su organización fluida, flexible, activa y presente en cualquier asunto, además del favor político circunstancial e influyente. Han sabido adaptarse al conflicto y, a su vez utilizarlo.

Su objetivo: el cazador de a pié, más numeroso, nada organizado, y tan sólo ensimismado en lo que la caza le preocupa. Víctima propiciatoria de esa táctica, a exterminar, cuando toca, poco a poco, sin estruendos, sin resistencia, sin oposición frontal, porque no existe esa organización, ni siquiera esa identificación inequívoca del enemigo ecologista radical a abatir por parte de los cazadores. Ellos sí tienen un plan.

Y, por fin…

LOS CAZADORES.- Sujetos de indefensión, divididos, ajenos unos a otros, discutiendo sin fin sobre las modalidades, periodos hábiles, compitiendo por salvar de la previsible debacle las mejores prácticas de unos, en detrimento de las peores de los otros, ante la amenaza extincionista; y buscando encontrar un sitio en esta caza, aun quitándoselo al de al lado.

Acudimos, con frecuencia a la acusación y a la autoinculpación de todo lo que nos afecta y perjudica, estimulados por todos los demás actores. Fijamos los mayores males dentro de la propia casa, cuando, en realidad, estos son una consecuencia evidente de lo que tenemos y que viene desde fuera de ella, de los actores bien centrados en ensuciarla y llenarla de “garbanzos negros”.

PROPUESTAS:

A continuación, paso a exponer lo que a mi humilde entender debemos hacer, partiendo de la base que todo es mejorable.

Como punto de partida, hay que separar los cargos de responsabilidad. Para ello, es necesario tener una Junta Directiva formada por no más de nueve miembros que tendría las competencias suficientes para poder desarrollar satisfactoriamente su cometido, que no sería otro que lo encomendado por los Órganos de Gobierno de la RFEC. Deberán formar un equipo compacto y trabajar plenamente coordinados.

La Actividad Federativa, se dividirá en dos grandes AREAS claramente diferenciadas. Para conseguir este objetivo propuesto, se considera necesario abordar una serie de adecuaciones en el articulado de nuestros Estatutos, pues como de ellos se deduce en su Capítulo II, Funciones y Competencias y en especial en el apartado de Competencias propias Art. 7 apartados del 1 al 13, se establece la doble función: Deportiva y de Defensa y Fomento de la Actividad Cinegética, sin perjuicio de lo que dictaminen reglamentariamente las CCAA dentro de sus competencias.

Es necesario abordar en profundidad todo lo relacionado con los presupuestos de estas dos grandes Áreas, adjudicando a cada una de ellas la cuantía que se consensúe, definiendo claramente las competencias de actuación.

ASUNTOS CINEGÉTICOS: Responsable de la actividad cinegética tanto de caza mayor como menor en sus diferentes modalidades, así como los elementos que las conforman.

ASUNTOS DEPORTIVOS: Competiciones, Reglamentos, Comisiones deportivas y Colegio de Jueces.

Hay que adaptar los Reglamentos de Competiciones y formar un Comité Jurisdiccional y Disciplinario independiente.

Y para un funcionamiento eficaz de la RFEC, se pondrán en marcha diferentes departamentos y se potenciaran los existentes:

Es necesario planificar las acciones y actuaciones a corto, medio y largo plazo garantizando el orden y control.

Potenciar la imagen de la RFEC y general valor añadido a la tarjeta federativa mediante ventajas y beneficios tangibles para los federados.

ASUNTOS ECONÓMICOS: Tendrá las funciones de control y fiscalización interna de la gestión económica-financiera, patrimonial y presupuestaria, así como de contabilidad y tesorería.

RELACIONES INSTITUCIONALES: Encargada de las relaciones con los partidos políticos y grupos parlamentarios tanto en el Congreso como en el Senado, así como las relaciones con las FFAA.

ECOLOGIA Y CONSERVACION: Será la responsable de informar y denunciar cuantos aspectos atenten contra el Medio ambiente en deterioro del territorio donde desarrollamos nuestra actividad. No podemos quedarnos impasibles ante el deterioro del medioambiente y nuestras especies.

No cabe duda, que el tema de conservación y protección de la Naturaleza está hoy más de actualidad que nunca. Por todas partes se leen artículos, se escuchan conferencias y se crean asociaciones sobre esta materia. Entre el conjunto de hombres y asociaciones que han tomado como bandera el liderazgo proteccionista, han surgido los proteccionistas a ultranza, los que pretenden conservar a cualquier precio. Los que atacan sin piedad a los cazadores demonizándonos con injurias sobre el veneno, abandono de perros, etc. Exigiendo el cierre de cotos sin darles oportunidad de defenderse, inundando la prensa nacional e internacional con alegatos cada día más vehementes y falaces en pro de una defensa trasnochada e insolidaria de la Naturaleza.

En los Estatutos de la Real Federación Española de caza, se recoge la defensa y protección de la Naturaleza entre las tareas a desarrollar, actuemos pues en consecuencia. Es necesaria una visión de conjunto, lo más completa posible y actualizada, por ello con el concurso de ecólogos, zoólogos, biólogos, paisajistas del patrimonio natural actual, la Federación tiene la oportunidad de dejar oír su voz, con enorme fuerza, desde una perspectiva diferente, una nueva visión, y mostrar a todos, que existe un colectivo importante como es el de los cazadores que tiene enorme interés en la protección de la Naturaleza.

ASUNTOS EXTERNOS: FACE. Diferentes Comisiones y grupos europeos (Mediterráneo, etc.), Ínter grupos del Parlamento.

ESCUELA ESPAÑOLA DE CAZA: Será la responsable de complementar la formación del cazador y el desarrollo en cuanto a exámenes y cursos, Congresos, Conferencias, etc.

La Escuela Española de Caza es hoy, un elemento aglutinador de los esfuerzos por complementar la formación del cazador que desde todos los lugares del Estado se plantean como imprescindibles en el futuro del ejercicio venatorio y por consiguiente en el futuro de los cazadores.

Hace tiempo que desde la Real Federación Española de Caza, propusimos una mirada diferente para contemplar las actividades formativas emprendidas en la EEC desde su fundación. Nos pareció que además de que la EEC pudiera responder a las necesidades imperiosas de los cazadores, también debía de tener un espacio para el planteamiento de las grandes cuestiones que nos acechan. Un espacio, donde la discusión entre expertos no sirviera para oscurecer la discusión, sino todo lo contrario. Un espacio donde las cuestiones de mayor fondo, pudieran plantearse, discutirse y pronunciarse con claridad, para poder ser comprendidas sencillamente.

La EEC ha comenzado la publicación de una Biblioteca de la Escuela Española de Caza, donde empiezan a editarse textos que deben marcar nuestro futuro.

La apuesta por la creación de un Centro de Interpretación de la Naturaleza (CIN) en la sede de la Escuela de Prácticas en Castillejo de Robledo, proyecto a desarrollar con La Consejería de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla y León, fundamentalmente, es una propuesta que podrá ser trasladable a iniciativas similares en todo el territorio del Estado en un futuro muy próximo y que incide en recomponer nuestra imagen entre el colectivo que nos interesa que conozca de forma veraz nuestra actividad: Los escolares.

En la EEC, se ha hecho una apuesta decidida por el concepto de Escuela Viajera, un concepto divulgador, participativo y solidario con los esfuerzos desarrollados desde las Escuela Autonómicas de la Caza y las Delegaciones. Un concepto que supera aquel que entendía en su creación la EEC como un punto donde convergían los esfuerzos y que aboga por ser un punto dinamizador de las preocupaciones territoriales.

La EEC que pretendemos seguir desarrollando es un auténtico ventilador de actividades. Una apuesta valiente y decidida por las nuevas tecnologías de la información que nos permitirán una incorporación de la cultura formativa del cazador al futuro, decididamente.

CENTRO INTEGRAL DE ACTIVIDADES CINEGÉTICAS: Será responsable de las Instalaciones de Castillejo de Robledo con todas las competencias, y será indispensable la autorización del uso de las mismas no sólo para cursos y campeonatos, sino también, como centro de recuperación de especies.

FEDENCA: Responsable del Gabinete Técnico. Encargado de los estudios, investigación, informes, publicaciones, ferias, etc.

Fedenca, debe darse a conocer, publicar sus resultados y sobre todo contar a todos, cazadores y no cazadores lo que es y lo que hace.

Vivimos en una época, en la que son imprescindibles los estudios contrastados y serios para defender nuestra actividad, los argumentos nos lo dan los estudios científicos, que han de llevarse a cabo de una manera consensuada, dotándoles de los elementos adecuados para llevarlos a buen fin, materiales, económicos y humanos.

Es necesario un Patronato activo que funcione. Es imprescindible aprovechar todos los recursos tanto en el ámbito nacional como internacional y solicitar todas las ayudas y subvenciones posibles.

ASUNTOS JURIDICOS: Responsable de todos los asuntos legales de interés general. Planteará acciones penales contra injurias que se puedan verter en los medios de comunicación contra la caza, dotándolo con todo lo necesario para un funcionamiento satisfactorio. Potenciando la actuación en materia jurídica en relación a las agresiones con el medio ambiente.

GERENCIA: Es el órgano gestor de la Real Federación Española de Caza y como tal le compete su dirección y coordinación.

GABINETE DE COMUNICACIÓN: Con atención especial para los Medios de Comunicación. La prensa y los medios especializados deben ser los primeros aliados de la Real Federación Española de Caza, para ello, se deberá abrir una mesa de diálogo donde todas las partes puedan exponer la problemática existente y buscar soluciones comunes orientadas hacia el futuro.

El área desarrollará un Boletín periódico de la Real Federación Española de Caza que potenciará el conocimiento de la actividad federativa y el resto de asuntos de interés general para el colectivo.

COORDINACIÓN Es primordial que exista una total coordinación entre la Real Federación Española y todas las Federaciones Autonómicas, no se deben desperdiciar los esfuerzos y en todo momento se han de conocer las actuaciones que se están realizando en asuntos como, investigación, jurídicos, reivindicaciones nacionales o autonómicas que puedan tener repercusión fuera de la Autonomía, etc. Ello traería consigo alcanzar dos metas importantes:

a).- Unificación de esfuerzos: Con lo que alcanzaríamos una verdadera coherencia.

b).- Economía de medios con un ahorro importante.

Según mi criterio, las sociedades de caza, federaciones o delegaciones provinciales, federaciones autonómicas y nacional forman un todo equilibrado, en el que cada una de las piezas es fundamental, insustituible e imprescindible. El trabajo conjunto, genera beneficios mutuos y un flujo recíproco de provechos, que no debe entenderse de otra manera.

OBJETIVOS: Uno de los objetivos primordiales, ha de ser la integración dentro de la RFEC de todos los sectores implicados en la caza, somos conscientes de las dificultades y posiblemente con alguno de ellos sólo sean viables acuerdos puntuales. Para ello es necesario que pongamos, libremente, un esfuerzo renovado, un empeño continuo por alcanzar dichos objetivos.

El primer paso se dio el día 1 de Marzo en Madrid. Propietarios y titulares de cotos, armeros, granjas, cartuchería, y otras asociaciones para la defensa de la caza que no están integradas en la RFEC, respetando y valorando las opiniones de los demás, respetando que cada persona tiene un criterio propio.

Al mismo tiempo es necesario que todos los logros conseguidos en cada autonomía susceptibles de ser extrapolados a otras, puedan ponerse en práctica, de esa manera podríamos ser todos beneficiarios.

La RFEC ha de hacerse imprescindible para las Autonomías y ser lo que en realidad es, La Unión de Federaciones Autonómicas. Siendo primordial el respeto a la estructura respetando la crítica constructiva, propiciando su mejora y desarrollo. Las relaciones entre la RFEC y FFAA, se fundamentan en los principios de cooperación, coordinación y respeto recíproco.

Estoy, como siempre, a tu disposición y en espera de poder hablar contigo personalmente de este borrador de programa con el que concurriré, junto a otras posibles alternativas, a las próximas elecciones federativas. Insisto, es un programa abierto a todas las aportaciones que consideres necesarias.

Fdo. Andrés Gutiérrez Lara
Algeciras a 17 de Mayo de 2008

PD.- Me he presentado a varias elecciones, tanto a nivel social, provincial, autonómico y nacional, pero jamás entré ni por supuesto lo voy a hacer en esta ocasión, en la dinámica de insultos ni descalificaciones, que solo perjudican al colectivo y a la propia institución.