Miguel Ángel Díaz, presidente de ANCREPER

«Se ha ganado una batalla a favor de esta modalidad, pero aún no se ha ganado definitivamente la guerra»

 

En un momento en el que todos tenemos que ceder ante tradiciones importadas o politizadas, una de las nuestras, de las de verdad, ha estado a punto de desaparecer de nuestros campos. Al hilo de esta importante noticia, esta Redacción encaminó sus pasos hacia los responsables de la primera asociación de aficionados a la caza con reclamo, creada, cómo no, en nuestro país y con unos objetivos que a continuación les desvelamos.

Estamos en la etapa de darnos a conocer entre los aficionados

Miguel Ángel Díaz es el presidente de la Asociación Nacional de Cazadores de Perdiz con Reclamo (ANCREPER), un colectivo que nació con la idea de hacer una asociación en la que tuviera cabida todo aficionado al reclamo, algo que ya estaba latente en muchos perdigoneros de España. Desde hace algunos años, y gracias a conocerse a través del foro del reclamo que actualmente tiene www.club-caza.com, se organizaron varios encuentros cuquilleros en distintos lugares. El último hasta ahora fue en Antequera (Málaga) en marzo de 2007 y allí fue donde pusieron en el aprieto a Miguel Ángel de constituir ANCREPER.


ANCREPER luchará por los derechos de los reclamistas para practicar su arte.

—Y te «liaron» o te «dejaste liar», para que la encabezaras…

—La tarea no era nada fácil. Lo primero era recabar información sobre los requisitos indispensables para la creación de una asociación, buscar —y encontrar— una sede social, reunir un grupo de personas para configurar la Junta Directiva Fundacional, redactar y aprobar los Estatutos… Pero gracias al empeño de un grupo de buenos aficionados al reclamo todo esto fue posible, y después de reenviar toda la información al Ministerio del Interior por segunda vez —la primera nos contestaron que faltaba «un papel…»—), por fin, el 6 de septiembre de 2007 nos llegó la confirmación del Registro Nacional de Asociaciones, con los datos de nuestra entrada: Registrado en el Grupo 1, Sección 1, Número 589335.v

—Pero cuentas con un buen grupo de aficionados que también se han involucrado para que esta Asociación logre sus objetivos...

—Hoy somos ocho los miembros de la Junta Directiva, aún provisional, Fundacional, a la espera de tener los suficientes asociados para convocar nuestra primera asamblea iniciando un período de elecciones, tal y como está establecido en los Estatutos. Esta Junta Fundacional está compuesta por personas de distintas provincias en las que está permitida esta modalidad de caza, ya que pretendemos de esta forma darle el carácter nacional que busca ANCREPER, a la vez que poder intercambiar ideas, proyectos, problemas, preocupaciones y experiencias de todos los rincones de nuestra geografía. Por ejemplo, yo soy y vivo en Extremadura, el vicepresidente es de Murcia, el secretario de Toledo, la tesorería está a cargo de un cordobés, las vocalías están representadas por perdigoneros de Málaga, Almería, Granada y Alicante, todos ellos dispuestos a defender nuestra pasión por la caza de la perdiz con reclamo. Estamos en la etapa de darnos a conocer entre todos los aficionados, y aunque el número de asociados es aún pequeño ya es suficiente como para ver que desde todos los puntos de España tenemos el apoyo necesario para seguir trabajando en este proyecto.

— ¿Qué ofrece esta Asociación a un reclamista?


En la imagen, los miembros de la Junta Directiva Fundacional de ANCREPER.

—Ante todo la unión. Desde hace tiempo la imagen del aficionado al reclamo está deteriorada. De por sí, la propia imagen del cazador en España ya lo está, pero la nuestra pasa por unos momentos delicados. No sólo la Ley de Biodiversidad pone trabas a nuestra afición, sino que también los grupos ecologistas e incluso algunos cazadores de otras modalidades. Así, independientemente de poder intercambiar experiencias entre los asociados, ANCREPER quiere ofrecer todo el apoyo que necesite el aficionado a todos los niveles… Lo que pasa es que estamos empezando y lo primero de todo es poder organizar la estructura interna para dar un servicio adecuado al asociado.

—Pero tendréis algunas ideas…

—Estamos en contacto con algunas empresas que comercializan material cinegético específico para el reclamo, y con las que queremos entablar convenios para que el socio tenga ciertas ventajas económicas a la hora de adquirir dicho material. Otra idea es la de poder contactar con gabinetes jurídicos que pudieran asesorarnos en temas cinegéticos, especialmente en los temas legales que decreten las distintas comunidades autónomas en cuestión de caza. También sería interesante que, a medida que creciéramos en asociados, pudiéramos establecer delegaciones en distintos puntos de nuestra geografía y, por supuesto, hacer presión ante las distintas Administraciones por el tema de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad; para eso debemos estar unidos y hacer llegar a quien corresponda nuestra opinión respecto a la citada Ley.

El acoso a los aficionados al reclamo va a seguir existiendo

— ¿Qué piensa la Asociación del cómo ha quedado la redacción final de la Ley de la Biodiversidad?

—Mentiría si dijese que estoy contento con el resultado. No me parece bien que, aún salvándose la caza del reclamo de este mal trago, hayan puesto inconvenientes a cazadores, agricultores y ganaderos con esta Ley. Todo esto va a traer consecuencias no muy buenas para nuestro futuro, que es el futuro del campo y de quienes están relacionados con él.

—Pero habéis ganado la guerra…

—Se ha ganado una batalla a favor de esta modalidad, pero aún no se ha ganado definitivamente la guerra. Mientras sigan existiendo políticos que sólo se dejan aconsejar por una parte, interesada o no en los temas cinegéticos, no se podrá redactar una Ley que sea respetuosa con el medio ambiente. No ponemos en duda las opiniones de quienes están aconsejando a quienes tienen la labor de gobernar, pero sí que pretendemos que se nos escuche y se tomen en consideración nuestras opiniones y propuestas. Todos somos conscientes que los medios de comunicación no especializados en temas cinegéticos buscan desprestigiar a la caza en general, ridiculizándola y encasillándola como una práctica desfasada y retrógrada, simulándola como si se tratara de un acto vil. Y son estos medios de comunicación los que deben informarse bien antes de dar una opinión, ya que, en caso contrario, no sólo estarían confundiendo a la sociedad, sino que estarían incumpliendo una norma ética esencial: la de la veracidad en la información.


Miguel Ángel cree que la oposición ecologista a la caza con reclamo es por falta de información.

—A pesar de que mantiene el reclamo, ¿teméis que ciertos grupos recurran esta decisión?

—El acoso a los aficionados al reclamo va a seguir existiendo. Siempre se ha dicho que una cadena se rompe por el eslabón más débil. Nosotros pretendemos, con la unión de todos los aficionados, que este eslabón sea fuerte. Pese a todo esto, que nadie dude que, si llegado el caso, se llegara a prohibir esta modalidad de caza, las demás tendrían un futuro muy incierto. Por eso estamos dispuestos a ayudar a quienes, sea cual sea la modalidad que se practique, tengan problemas de este tipo. Respecto a un posible resquicio, hay ciertos comentarios sobre la posibilidad de la interposición de una denuncia ante los Tribunales de la Unión Europea sobre la legalidad la caza con reclamo en España, a pesar de estar recogida en la recién aprobada Ley de la Biodiversidad. Estaremos expectantes ante cualquier noticia que se produzca sobre el tema, y así podremos actuar de una u otra forma.

ANCREPER alienta a los reclamistas a denunciar el furtivismo para lograr pájaros.

— ¿Por qué esa inquina de los ecologistas contra el reclamo?

—Por falta de información, principalmente. Hay quienes creen que cazamos durante el período de celo de reproducción y cría, cosa prohibida totalmente por las leyes. La caza del reclamo se efectúa antes de ese celo, durante los días previos al inicio de la época de reproducción de la perdiz. La perdiz es un animal muy celoso en su defensa territorial, y su caza con reclamo se basa en esto precisamente. Al introducir un macho «extraño» en una zona de influencia de otro campero, éste acudirá a defender sus dominios, haciendo que se establezca una pelea dialéctica entre machos en la que, el dominante pretende expulsar de sus terrenos al intruso. Los ecologistas tienen la creencia que los perdigoneros somos los causantes de la falta de perdices en el campo, cuando, en realidad, el número de perdices abatidas en esta modalidad, no supera en algunos casos ni el 5% del total en España. No hay nadie más interesado en proteger y cuidar el campo y los animales, que el propio cazador.


La idea de constituir esta Asociación nació de los foros de www.club-caza.com.

—Al hilo de esto y para terminar, ¿cómo cree que se puede solucionar la problemática de conseguir los reclamos?

—Hoy se consiguen comprándolos en granjas o en pajarerías, criando en nuestras casas con perdices viejas (que incluso no han servido para el reclamo) o recuperando y curando perdices que, en tiempo de caza al salto, en ojeos o en mano, quedan heridas. De ésta manera no existe ningún problema para conseguir reclamos, pues somos nosotros mismos, o de algún otro amigo cuquillero-criador, de quienes nos surtimos. De todas formas, siempre hay granjas muy serias donde poder adquirirlos. Hay que reseñar que estamos totalmente en contra de quitarle pollos al campo, pues flaco favor se le haría a la perdiz roja si se esquilmaran sus poblaciones silvestres en tiempo de verano o en cualquier otro tiempo. Estamos para ayudarla, siempre dentro de nuestras posibilidades, evitando presionarla. Queremos alentar a los verdaderos reclamistas a denunciar los casos de furtivismo y no comprar jamás un pájaro de dudosa procedencia, ya que ésa es la manera de evitar que se atrapen de forma fraudulenta y delictiva. Nadie mejor que un aficionado al reclamo para defender la existencia de la perdiz roja en nuestros campos.