Pedro Barato, presidente nacional de ASAJA

«ASAJA tiene la OBLIGACIÓN de salir a la calle, si fuera preciso, para DEFENDER el mundo de la CAZA»

 

Esta entrevista fue publicada en el número de marzo de 2007 de Linde y Ribera, ahora La Caza y su Mundo.

La caza, cada vez más, está pasando de ser un entretenimiento a una actividad económica que se encuadraría dentro del sector primario. La actual reforma de la PAC y la próxima prevista para el 2013 ponen a la actividada cinegética en el ojo del huracán del desarrollo sostenible del medio rural.

La cita es en la sede que ASAJA tiene en Madrid. Pedro Barato nos recibe puntual en su amplio despacho; el debate sobre la Ley del Vino está en la calle. «Quisiéramos hacer esta entrevista —le decimos— con un cigarrillo y un vaso de vino». La contestación es rápida: «Este despacho lo tengo yo alquilado personalmente a ASAJA por una cantidad simbólica para que nadie me pueda decir nada de mis vicios menores».

—Y la caza, ¿es un vicio mayor o menor?

—Para ASAJA la caza es una actividad más dentro de nuestra organización. La contemplamos, y en esa línea queremos trabajar, como un complemento de la actividad agrícola y ganadera. Es más, algunas explotaciones ganaderas se están pasando de la explotación tradicional a una, dijéramos, cinegético-ganadera.

—Sí, pero compras venados, pagas el IVA, los sueltas en tu finca vallada y dejan de ser tuyos: son res nullius.

—Y se los has comprado a una granja que en vez de poner un cebadero de terneros ha instalado un criadero de venados, y ha pasado todos los controles medioambientales, sanitarios, administrativos, etc. Mil y un papeles para que, efectivamente, luego la res no sea tuya. Pero si se sale de la valla, provoca un accidente con un coche y hay daños, vuelve a ser tuya. A mí que me lo expliquen, es una verdadera barbaridad... Pero, volviendo al tema anterior, la caza tiene otras connotaciones.

—Dinos, dinos...

—Pues la caza, y nosotros podemos hablar mejor que muchos otros, está siendo un factor muy importante para el desarrollo rural. En ciertas zonas está permitiendo que algunos pueblos no se queden vacíos, los cazadores están ocupando las casas rurales, están siendo un factor importante de consumo de los productos agroganaderos de la zona, o sea, que fíjense si la caza es importante para ASAJA.

—Pero ASAJA es una asociación de grandes propietarios de fincas...

—Eso es un error. En esta organización hay socios con fincas grandes y socios propietarios de un huerto. Pero es más, en la sección de caza de ASAJA hay miembros que son cotos sociales, a los cuales nos hemos encargado de informarles, de gestionarles su actividad, de orientarles, etcétera, y nos hemos dado cuenta que hemos conseguido que se disminuyera en gran parte, e incluso se terminara, con ese enfrentamiento natural que hay entre agricultores y cazadores, lo que demuestra que el campo cada vez más es una unidad de gestión integrada. Agricultura, ganadería y caza están siendo cada vez más un todo, al que hay que abordar como tal.

—¿Cómo se evitan esas rencillas entre cazadores y agricultores?

—De dos maneras. La primera, con respeto mutuo. La segunda, cumpliendo, por ambas partes, la ley y los pactos acordados. Si se acuerda levantar un rastrojo en el mes de septiembre, se levanta en septiembre; si se pacta que hay que dejar unos linderos, se dejan; si se ajusta que hay que pagar una cantidad por hectárea, se paga... A eso se le llama organización y diálogo. Si hay organización, diálogo y se cumplen las reglas del juego los enfrentamientos se quedan en algo anecdótico. Y, además...

ASAJA CONTEMPLA A LA CAZA COMO UN COMPLEMENTO
DE LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA Y GANADERA

—¿Todavía más...?

—Todavía más. Esa colaboración redunda en algo que en ASAJA nos tiene muy preocupados, que son los incendios. Nosotros no nos cansamos de repetir que los fuegos se apagan durante el invierno, que es cuando hay que limpiar, desbrozar, etcétera, y esas cosas sólo las hacen los cazadores, los ganaderos y los agricultores. Si unen sus fuerzas, mucho mejor para todos.

—Y, sobre todo, con vistas al futuro, a la nueva reforma de la PAC, allá por el 2013...

—Las decisiones que se están adoptando en Bruselas desde el punto de vista de la Política Agraria Comunitaria, creo que beneficiarán a la caza. Sin duda habrá algún abandono, sobre todo de las tierras de menor calidad, que servirán de refugio a las piezas de caza, (hablando de caza menor), pero esto, que puede ser bueno, puede que no valga de nada si la legislación en materia cinegética no es la adecuada.

—Pero en esta materia las transferencias están hechas a las autonomías...

—Y ése es mi temor, porque en algunas comunidades en materia de caza legisla quien no tiene ni idea, ni de caza, ni de campo, ni de conservación...

—¿Se refiere a la Ley de Parques Naturales?

—A ésa y a otras más. Cuando los dirigentes políticos pretenden crear un espacio natural, es porque ese espacio, durante generaciones enteras, se ha conservado. Y se ha conservado haciendo leña, se ha conservado sembrando, se ha conservado pastando, se ha conservado haciendo caminos, se ha consevado cazando... Pretender quitar los usos y costumbres de un lugar es una burrada que sólo puede llevar al enfrentamiento. Pretenden, desde un despacho en la capital, legislar para lo que yo llamo medioambiente “de fin de semana”.

—Pues, entonces, la Red Natura...

—La Red Natura (la respuesta es rápida y casi violenta) es una expropiación que quieren que sea gratis, sin pagar nada. Eso es lo que es la Red Natura, y, encima, nosotros, más papistas que el papa: Francia iba a incluir el 40% de su territorio, y al final no ha llegado ni al 10%, y nosotros, ¡hala!, un tercio del país. Y, luego, a hacer trampas: hay que hacerlas para que pase el AVE, para trazar una carretera que es imprescindible, etcétera, etcétera. Yo creo que si quieren la Red Natura hace falta algo muy importante...

—Dinero.

—Exacto. Y, como no hay dinero, o la Red Natura es mentira o es una expropiación gratuita, y eso se llama incautación.

—¿Y no se ha hecho nada contra eso?

—Hasta ahora hemos hecho lo que hemos podido. Ya hemos dicho, por activa y por pasiva, que los usos y costumbres del lugar no se pueden eliminar, pero el Ministerio de Medio Ambiente, con su gran desconocimiento de toda esta materia, si sigue por ese camino, hará un pan como unas h...

—¿Y no sería bueno, dado que estamos llegando a la conclusión, de que la caza es una parte más del sector primario, que todo este sector fuera como Fuenteovejuna?

EN ALGUNAS COMUNIDADES EN MATERIA DE CAZA LEGISLA QUIEN NO TIENE NI IDEA, NI DE CAZA NI DE CAMPO

—No sólo sería bueno, sino que debería ser casi obligatorio. Yo he visto que en el sector agrario la división no es buena, y en el sector cinegético, menos todavía. Aquí hay aprocas, aticas, federación de caza, oficina de la caza... Creo que todo esto tiene que tener un ente de coordinación y de gestión donde confluyan todos los intereses. A ASAJA siempre la he puesto a disposición, y siempre la pondré, porque estoy seguro de que nuestros intereses son convergentes, así que no me cabe la menor duda que sería la hora de hablar seriamente para llevar a buen puerto este tema. De hecho, ASAJA ha constituido un movimiento en Cuenca que va en esta dirección.

—Ha hecho un movimiento en Cuenca al margen de APROCA...

—Bueno, al margen de ella porque en Cuenca no hay APROCA, pero desde luego no es nuestra intención hacer otro invento para fastidiar a APROCA. Yo creo que esto tiene que ser una organización donde estemos todos y, a ser posible, con estructura piramidal. La Oficina Nacional de la Caza era una buena idea, pero luego los intereses personales dieron al traste con el proyecto. Si ASAJA estorba, se quita ASAJA; pero no olvidemos que en ASAJA hay muchos titulares de cotos y muchos agricultores que, a su vez, son cazadores. Sí (se reafirma), es el momento de crear un organismo real y ASAJA está dispuesta a lo que haga falta.

—En principio podía ASAJA ayudar a restaurar la imagen de la caza, que no es lo mismo dicho desde un ámbito que desde otro...

—Creo que los cazadores tenemos que llorar menos y hacer más. A mí me da la sensación de que no hay tanta mala imagen como queremos hacer creer; lo que hay es desconocimiento. Pero nosotros no tendríamos que avergonzarnos ni esconder nuestra afición. Yo no me avergüenzo de ser cazador ni de enseñarle a mi hijo lo que me enseñaron a mí, y a los políticos no dería darles reparo en hacerse fotos cazando, como no les da hacérselas subidos a determinados barcos o haciendo otro tipo de cosas. Ahora bien, también digo que el sector cinegético debería ser más beligerante con ciertas actitudes puntuales de algunos cazadores, al mismo tiempo que clarificar económicamente su actividad. Debería ser más transparente, no tan opaca.

DESDE LUEGO NO ES NUESTRA INTENCIÓN HACER OTRO
INVENTO PARA FASTIDIAR A APROCA

—... O a participar e incluso encabezar actos reivindicativos, en caso de que las leyes sean agresivas con los intereses del sector, ya que los cazadores parece que no tienen el mismo poder de convocatoria que ASAJA.

—ASAJA no es que no esté dispuesta a eso, sino que es su obligación. Y voy a poner dos ejemplos: hay que poner microchips a todos los perros, rehalas incluidas, perfecto. Hay que desinfectar los camiones, de acuerdo. Pero ponga usted los medios; si usted no pone los medios, unos medios que sean asequibles, yo no voy a poder cumplir la ley. Eso se quiso hacer en Castilla-La Mancha y ASAJA estuvo allí. También ha estado en la reforma de alguna ley de caza, en concreto en la castellanomanchega, y las cosas se consiguieron por convencimiento, porque ASAJA tiene tal convencimiento. Pero, si a pesar de todo no te hacen caso, entonces viene la vía de la reivindicación, y ASAJA, no lo olvidemos, es una organización reivindicativa, y ese principio hay que aplicarlo sea para el maíz, sea para el algodón, sea para las vacas o sea para la caza.

—Entonces, si no nos hacen caso, los tractores...

— ASAJA tiene la obligación de salir a la calle, si fuera preciso, para defender el mundo de la caza.