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Encuentro de aficionados al perro de muestra
Valdorba 11 y 12 de junio de 2005

 


Esandi

El viernes 10 de junio, tras preparar el equipaje y hacer un serio estudio del “tetris”, un servidor y Arofer conseguimos acoplar la jaula y los perros por un lado… y equipaje, escopetas y demás enseres en el coche. Conducía Arofer, para eso era su coche, y yo que se lo agradecí, pero los perros opinaron de otra forma cuando, en la primera rotonda para acceder a la autovía, aquella jaula se convirtió en el bombo de la ONCE en día de sortero. El problema se solucionó gracias a las buenas entendederas de Arofer cuando, después de sacarme una escopeta de la oreja y desprenderme la jaula de encima de la boina, le espeté: «Tarao, afloja, que te entorno». Mi sutileza hizo efecto y pudimos seguir la marcha sin más problemas… Bueno, la verdad es que tardamos un poco más de la cuenta porque este “Paleto”, ávido de conocer mundo, aprovechó para atravesar de punta a punta la preciosa ciudad de Vitoria. No nos perdimos, no penséis mal, aunque Arofer me devolvió la pelota y, cual viejo refunfuñón, se tiró media hora protestando de mi capacidad orientativa mientras yo disfrutaba del paisaje sin hacerle ni puto caso… tampoco fue para tanto, coño.


Reunión de planning

Por fin llegamos a Pamplona. En el hotel nos estaba esperando Víctor, más conocido en esta página como Esandi o “Silvi”. Allí nos presentamos a los que ya habían llegado: Aretxaga, Zorroplateado y Rehala Tony con su padre, Juan. Hechas las presentaciones, lo primero era acomodar a los perros, de modo que partimos hacia las perreras guiados por Víctor. De allí, vuelta al hotel y ni tiempo de ducha porque ya andábamos tarde para la cena. Ni falta hace deciros que, después de la cena, la charla —aliñada con algún que otro cubatilla y con el amigo D.K., que llegó a los postres rebosando perfume cual anuncio de ambientador— se alargó bastante; tanto que sólo pudimos dormir 2 horas —habíamos quedado a las 8:30 con los que llegaban el sábado—.


Limas y Merlin

Aunque parezca mentira, no nos costó mucho despegarnos las sábanas y, a la hora estipulada, estábamos en el coto La Valdorba. Mientras desayunábamos fueron llegando el resto de la gente: Eibar, Urzti, Fj y algún amigo de éstos que, como soy tan malo para los nombres, pues no me acuerdo, espero sepan disculparme. Nos disponíamos a partir hacia el campo que nos tenían reservado cuando recibo una llamada de un TARAO al que ya no se esperaba, ya que su mala cabeza le había hecho pensar que el encuentro se hacía el fin de semana siguiente; los 44 mensajes en el foro no consiguieron centrarlo en el tiempo, qué le vamos a hacer. «¡¡Esperad, que CHARLY está llegando!!» Había que ver la cara de ese pobre hombre que venía conduciendo desde Castellón sin haber dormido; qué paciencia tienen algunos padres y qué suerte algunos de no ser mis hijos, jejeje. Pues nada, con una hora de retraso partimos hacia los campos.


Sensei y Esandi

Aunque teníamos un plan previsto, nos lo pasamos por el forro y decidimos improvisar comenzando a trabajar según las dudas sobre el adiestramiento que durante una pequeña reunión nos habían planteado los asistentes. Después pasamos a trabajar aspectos de la muestra sobre codorniz de granja, pero sobre todo hablamos mucho, pero mucho, quedando claro que los pequeños detalles son los que hunden o llevan a buen puerto el adiestramiento.

Allá para las dos y media pudimos degustar la comida del Restaurante de La Valdorba, más charla y luego algunos tiros al plato. Sobre este tema no me pronunciaré porque me reí mucho, pero mucho, mucho, entre este “Paleto” que en vez de romper platos “los empujaba”, Arofer, que el jodío no fallaba uno, y Aretxaga, que no cargaba la escopeta y se cabreaba, y otro plato que salía al vocear, a mí casi me pega algo, lo juro. Por la tarde la lluvia y, sobre todo, el cansancio nos hicieron replantearnos el plan y decidimos dejarlo para el domingo.

El domingo sólo estábamos la mitad, ya que algunos compañeros no pudieron quedarse, de modo que los que se quedaron nos tuvieron más encima para corregir el trabajo de sus perros. Al Gordon de Aretxaga conseguimos corregirle su problema en la muestra; bueno, el problema era del dueño, como en la gran mayoría de los casos, pero por lo menos se consiguió que mostrara bien una vez. Ya lo hablamos, Aretxaga, ahora depende de ti. La setter de Zorroplateado, con un problema más complejo, no hubo forma humana de conseguir corregir lo que queríamos, pero por lo menos su dueño tiene claro lo que NO DEBE HACER a partir de ahora, ya sea con esa perra o con las venideras.

¿¿Y Charly?? os preguntaréis. Su llavero, léase Epagneul Bretón, jejeje, es un diamante en bruto; es de los pocos bretones que he visto intentar suicidarse al plantarle cara a Limas cuando éste le robó de la boca el rodillo mientras hacía un cobro en agua. Dice mucho de su carácter, aguantará el adiestramiento que le echen sin venirse abajo y será buen cazador, a no ser que al dueño se le olvide algún día que tiene un perro y se lleve al “gato almohada” de caza.


Enseñanza de cobro

Resumiendo: lo pasamos bien, muy bien. Todos aprendimos cosas de todos, tanto de perros como de dueños, pero sobre todo pudimos ponerle cara a esos nicks tan cotidianos; hoy tengo varios amigos más.

No quiero terminar esta crónica sin agradecer su apoyo incondicional a Juan Luis Unzue (gerente de piensos Canun), el cual no pudo asistir por estar apoyando a su Osasuna del alma —lo siento, Juan, otro año será, por lo menos estáis en UEFA—; siento de veras no haberte conocido en persona, aunque tu falta de presencia quedó bien suplida por Daniel Rivas (Jefe de ventas de piensos Canun), que estuvo ahí al pie del cañón para lo que necesitáramos. Siento mucho, Daniel, lo del robo del furgón con la cámara de fotos y con las fotografías que hiciste el sábado… una faena.

Agradecer también el trato que recibimos de Juan, Gerente del Coto Valdorba, y de toda su gente. Las instalaciones, inmejorables, estuvieron a nuestra disposición para lo que quisimos y que alguien diga si tuvo que meter la mano en el bolsillo para pagar algo que no fuera la comida —por cierto, excelente y típica de la zona—; creo que Arofer está aun haciendo la digestión.


Paleto contento

Finalmente, agradecer al anfitrión, Víctor M. Esandi —sí tío, eras el anfitrión—, su esfuerzo porque todo saliera bien, desde conseguir sitio en una residencia canina cercana a Pamplona para acomodar a nuestros perros, hasta dejar su trabajo de fin de semana para hacer lo mismo pero sin cobrar, me descubro la testa de paleto ante ti, amigo, con la boina en la mano te digo “chapeau”, aquí tienes un amigo… bueno, dos, porque tony, digo Tino, opina lo mismo pero con la boca llena, ya sabes, jejeje.

PD: Amigo D.k., me hubiera gustado estar más tiempo contigo y haber tenido ocasión de conocer a tu perra. Como ya hemos quedado, pues esa vez será, espero que no haya contratiempos y, si los hay, ya los estás resolviendo, que una sobremesa de cena sabe a poco, coño.

Un abrazo a todos los asistentes a este encuentro, sólo espero darle envidia a los que no han venido porque no han querido; a los que no han podido, lo siento, espero que haya otra oportunidad de conocernos. Hasta entonces.

Un saludo de este paleto ninja

 

Sensei, 13 de junio de 2005

 

 

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