Un soneto me manda hacer Violante
Y en mi vida me he visto en tal aprieto…

…decía Lope de Vega intentando poner el parche antes de que el desastre pudiese aflorar al final de aquella composición métrica y que, antes al contrario, constituyó un prodigio de sapiencia intelectual y sobrado dominio de los versos y las rimas.


Vista de la Plaza de España.

Ni que decir tiene que yo ando a muchos años luz de aquel prestigioso Maestro, y la tarea encomendada por mis “amigos” (no tengo más remedio que llamarles así), me ha puesto en aprieto similar al que hace referencia Lope en su segundo verso del primer cuarteto. De antemano pido perdón por la comparación y haré lo que esté en mi mano, para, con la ayuda de los demás participantes, transmitir a los no asistentes algunas anécdotas de las acontecidas.

El mes de marzo en Sevilla, ciudad que elegí para vivir, tiene unas peculiaridades que le hacen, al decir de los de aquí y de muchos que la visitan, incomparable.


Otro rincón sevillano

Por doquier se respiran los olores del azahar que rebosan las ramas de su infinidad de naranjos, entre los que se mezclan pinceladas de inciensos, azúcares, ajonjolí y miel que destilan los Víacrucis de algunos barrios y las chimeneas hogareñas, en su afán por tener preparadas las bandejas de torrijas y pestiños para, tras escuchar el Pregón, esperar impacientes la Semana Mayor y de mas renombre universal que la Comunidad Cristiana se ha dado a sí misma, sin menospreciar, Dios me libre, a la Semana Santa de cualquier rincón de nuestra amplia y soleada patria.

 


Repostero poco usual por la forma de taparlo. Tiré un macho.

Pero, en fin, lo que mis amigos me pedían no era una crónica de las Hermandades sevillanas y de la devoción que los sevillanos sienten hacia las imágenes en ellas representadas. Me pidieron que hiciese un relato del encuentro de jauleros que tuvo lugar el día arriba citado en esta bendita tierra de Andalucía, y la ocasión me la ponen a huevo, porque, usando las palabras de D. José Cuenca, Diplomático, insigne escritor y enorme cuquillero, «el reclamo de perdiz no tiene aficionados, sino devotos, y al igual que el flamenco, tiene ese hondo pellizco de misterio, que solo pega a los que han tenido la suerte de sentir su escalofrío».


Collera tirada a “Espartaco” por el autor. De las mejores, por su celo.

Espartaco.

Los devotos a los que hago referencia fueron apareciendo a lo largo de una mañana que amenazaba lluvia, como todas las mañanas de este celo oficialmente recién pasado para todos menos para los protagonistas, las patirrojas camperas, que según se pudo desprender de las diversas conversaciones, está en estos momentos en pleno auge, al menos en muchas zonas, sin que los que de alguna manera mantenemos este circo, podamos hacer nada para evitarlo.


Viejo Lince, Algarín y Eleno haciendo la entrada triunfal.

El lugar de encuentro no podía ser mas apropiado, por la cercanía a la estación de tren de Santa Justa y por la facilidad del acceso con el automóvil.

Se trataba del Centro Cultural Ferroviario “HISBILIA”, ubicado en la Avenida del Pueblo Saharaui, como digo, colindante con la estación de tren.

Allí quedan reliquias de enseres utilizados por los ferroviarios españoles a lo largo de la historia del ferrocarril, y que constituyen un museo digno de ver.


Maletas.

Centrales telefónicas.

Maqueta de la zona de Despeñaperros.

Telefono pared.

Reliquias ferroviarias que se conservan en el museo.

Francisco Ramírez, el “culpable” del evento. Gracias, amigo.

El anfitrión, Francisco Ramírez, en el encuentro que celebramos en el bello pueblo de Zuheros atendiendo al reclamo de Viejo Lince, me dijo que contaba con mi ayuda para organizar el siguiente evento, a celebrar en Sevilla, y mi sorpresa mayúscula fue cuando me llamó para decirme que si quería carne o pescado y si la carne la quería al punto o mas hecha. Él se ha encargado de todo y me alegro, porque estoy seguro de que si entro en el trajín habría salido bastante peor.

El menú ya es conocido por todos, pero hubo algunas variaciones respecto al primitivo, que le dieron un punto de originalidad, intercalando entre entrantes de chacinas, mariscos, mas el pescado y las carnes, unos sorbetes, que bien que nos ayudaron a echar hacia adentro los entrecot con los que nos sorprendieron. La bebida a discreción y nada de vinos de la casa, para terminar con café, pastelillos y unas cuantas botellas de cava.

Sólo puedo ponerle un pero, y es que no pude echarme mi rato de siesta...


Afilando el pico para meter mano. La verdad es que nos comportamos.

Pero antes de todo esto, a las primeras reclamás, habían empezado a entrar en plaza reclamos de categoría superior, muchos de ellos acompañados de su “ pajarilla”, sin que pudiese el atribulado que estas notas tomaba, catalogar a ninguno por encima de otro, ya que todos podrían ser dignos componentes del mejor jaulero, sueño de cualquier pajaritero que se precie. Así, fue llegando Francis, y respetando los tiempos de estancia en la plaza, fueron apareciendo, Luciano, Eleno, Carmo, Algarín, Cojito, Rafael, Kisco, Maki, con su hermano Antonio, Manuel María, Andrés y Manuel,y para que la faena fuera completa, entró de vuelo en plaza Viejo Lince, que quiso no perderse aquel alboroto de reclamos, cuchicheos, piñones, titeos, guteos, y un largo etcétera de recursos empleados por cada uno de ellos y que se me antojan como una veintena, para deleite de los allí presentes.


De izqda. a dcha: Cojito, Viejo Lince, Carmo, Francisco R., Kisco, Manuel María y Maki.

Las “plazas” empezaban a animarse, y los cantes eran diversos. Pero antes de empezar quisimos brindar a la salud de los que por unos motivos u otros no pudieron asistir, y así, nos pusimos en contacto telefónico con Juanma( Loco por el Pájaro), que se encontraba en su casa por prescripción médica, ya que su espalda la había jugado una mala pasada un par de días antes, y conociéndolo bien, me consta que algo de humedad debió de acumularse en su mirada. Nos hubiese encantado verle con su mujer y mi sobrina Abril.

Otro de los llamados por ausente fue Urbi, cuya hija había sido operada horas antes, y no era cuestión de desplazarse tan lejos.

También echamos de menos el buen reclamo de Fernando Luengo (Fernando de Badajoz), y aprovechando que era su cumple, fue felicitado por todos.


Mis pájaros y el campo del Betis. Con esta vista no tienen mas remedio que cantar.

Por ellos, y por todos los demás, cuya enumeración sería compleja y no haría justicia con todos, alzamos una copa y brindamos, a la espera de que para la próxima soplen buenos vientos para todos y podamos darnos ese abrazo “apretao” que sólo los amigos de verdad saben transmitir.

Comentarios sobre el celo os podéis imaginar cuántos hubo, en un año en que por las condiciones atmosféricas previas al celo, hacía que nos frotásemos las manos de impaciencia, por ver si de una vez por todas, teníamos la suerte de vivir uno como los de antes.


Flor de jara en Febrero.

Cada cual trataba de explicar lo inexplicable, achacando el desastre a lo que él pensaba que había sucedido desde Cádiz, donde hemos cazado algunos de los presentes, hasta Toledo y Ciudad Real, pasando por Sevilla, Huelva, Córdoba, Jaén, Almería, Murcia, Badajoz, Cáceres, Granada o Málaga. Está claro, que sólo la madre Naturaleza y las propias patirrojas son las que saben cuando es el momento mas idóneo para el celo, lo cual es aprovechado, dicho sea de paso, por los que dirigen el cotarro, para que cada año se abatan menos ejemplares, adelantando fechas y cerrando la temporada casi siempre en los días previos o haciéndolo coincidir con los que el celo está en pleno auge, demostrando el desprecio mas absoluto hacia los que de alguna manera mantenemos viva esa llama.


Un buen amigo, José Carlos Ibáñez, en un día de perros. Tiró una collera, aparte de un zorro.

De esta forma, lance tras lance, hizo presencia la lluvia caladera, y se fueron enfriando los reclamos de postín en tan larga contienda, algunos de ellos bastante despeluchados, y otros, al ser reclamados por su pareja, fueron acudiendo a su llamada y abandonando la plaza.

De las acompañantes, todo cuanto se diga es poco. No tienen bastante con aguantarnos todo un año entero pendientes de los pollos, sino además la época de “celo”, en la que casi ni nos pueden hablar, para después, hacer con muchos de nosotros un montón de kilómetros, y seguir oyendo cuchicheos, piñones y toda una retahíla de cantes y anécdotas, en muchas de las cuales han sido protagonistas.


Las señoras, todas guapísimas, en su particular tertulia.

Como la que nos comentó Eleno, cuando en uno de los días, compartiendo puesto con su mujer, mientras avanzaba hacia el lugar elegido, no dejaba de darle vueltas a la cabeza (banquillos, pincho, ganchos, cuerda, jaula, hacha, etc, etc) pensando que algo le faltaba, pero no acertaba con qué, hasta que una vez destapado el pollo y entrando este en faena, al montar la escopeta comprobó que no llevaba cartuchos, lo cual no había pasado desapercibido para ella, que previsora, había metido un par de ellos en el bolso.

Ya sabemos cómo las gastan, así que calladitos estamos mas guapos...


Primer plano de la mesa con los entrantes preparados.

En nombre de todos quiero agradecerles a ellas su protagonismo en estos encuentros, a algunas de las cuales conocemos de un año tras otro, lo mismo que echamos de menos a otras muchas a las que esperamos ver muy pronto otra vez.

Ya bien entrada la tarde, nos fuimos dispersando a nuestros dormideros, aunque me consta que Algarín, Eleno y algún otro, se atrevieron a seguir la batalla en otros mentideros, sin temor a las alimañas que, caída la noche, suelen acechar en todos los rincones, aunque esta vez los rincones que tenían previsto visitar invitaban a tal riesgo.

Solicitaré la correspondiente “venia” de los reclamos de bandera que allí estuvieron para, con su ayuda y supervisión, poder haceros llegar este humilde “soneto” en el que he intentado plasmar, sin que fuese demasiado extenso, lo mas interesante del encuentro y dejando así constancia en la mente de todos y en nuestro Club de Caza de este día inolvidable.

Un abrazo y espero que Violante sea comprensiva.

Sierra
(Juan Madrona)