Con la incertidumbre de lo que deparará el fin de semana, y concretando los últimos asuntos logísticos pendientes, me dirijo el viernes a Villanueva de Oscos, centro de operaciones de este encuentro, para ir recibiendo a los asistentes al mismo, encontrando que Starsky y Hutch ya llevan allí con sus familias desde el jueves.

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Pirineos 2016

Museo del pan.

Para la hora de comer ya estaba acompañado de los primeros y poco a poco, y con el paso de la tarde, van llegando e instalándose en el hotel, aprovechando los primeros en llegar para visitar el museo del pan, donde pudimos ver in situ cómo se elaboraba el pan en las aldeas de esta comarca antiguamente, pan y empanadas por cierto de las que dimos buena cuenta al día siguiente durante la jornada de caza.

Una vez llegaron y se instalaron todos los asistentes al encuentro, y después de los saludos de rigor, nos dirigimos a cenar a Casa Perales, un chigre típico de estas zonas rurales donde predomina la comida casera, y en la que el plato principal y casi único era el tradicional cachopo asturiano, que a nadie dejó indiferente, bien fuera por su sabor, su tamaño o ambas cosas, y es que si los asuntos venatorios se nos dieran tan bien como los gastronómicos, todos tendríamos grandes premios de prestigio internacional en ese aspecto.

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Cachopo.

Después de los postres y después de unas explicaciones del porqué y de lo que íbamos a hacer el día siguiente, nos retiramos a descansar para afrontar la jornada del sábado, que se prometía interesante.

Amaneció el sábado con un tiempo espectacular, y nos dirigimos al alto de La Garganta para encontrarnos con la gente del coto de Villanueva, colaboradores indispensables para la realización de este encuentro, después de un café y de cubrir los permisos pertinentes, bajo la supervisión de Pacios (Antonio) se procedió a armar la mancha a batir.

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Esperando en La Garganta.

Decir que por esta zona no hay sorteos de puestos, estos se cubren atendiendo a la voluntad y posibilidades de cada uno de los cazadores, procurando que cada uno se sienta lo más cómodo y participativo posible. Una vez todos colocados, los monteros intentaron por todos sus medios mover la caza a las armadas, pero ésta se mostró esquiva y reacia a dar la cara, solo se movieron dos jabalíes y solo se pudo tirar a uno, que logró escapar sin daño, con lo que el abatimiento y mal sabor de boca se apoderó de la gente de Villanueva y los organizadores del encuentro, no así de los asistentes foraneos que entendieron la situación como algo normal y disfrutaron de otros aspectos de la caza, lo que dice mucho de los valores y señorío que los compañeros del Club de Caza poseen.

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La Garganta.

Una vez recogidos todos los perros y después de una ducha, la gente del Club y la gente del coto de Villanueva nos reunimos a cenar en el mismo sitio de la noche anterior, pudiendo comprobar lo contundente que resulta la comida de la montaña asturiana, donde el cerdo es ingrediente principal e indispensable. Café y cava cortesía de Donai (muchas gracias por acudir desde tan lejos) acompañaron la sobrecena y la tertulia posterior.

Con el mal sabor de boca por lo acontecido el sábado y con el mismo tiempo espectacular, amanece la jornada del domingo donde parte del grupo nos dirigimos al concejo vecino de Grandas de Salime para continuar con la caza, y otra parte se despidió camino de vuelta a sus lugares de destino tras desayunar y despedirse de los amigos.

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Desayunando.

El domingo, más de lo mismo, se conoce que el destino no quería que los jabalíes astures entregaran el pellejo, con la desesperación de Xabarileiro (César), cazador y montero como la copa de un pino, que bregó todo lo posible para poder poner algún jabalí en las posturas, pero este no era el fin de semana por lo visto, con lo que otro fracaso acumulado por segundo día consecutivo, y es que cuando la cosa se tuerce, se tuerce y no hay manera.

No dio para más este primer Encuentro de Villanueva. Aprovechar para desde aquí pedir disculpas a los asistentes por los posibles errores organizativos. Aprovechar también para agradecerles su asistencia, esperando que por lo menos el paisaje y el paisanaje compensarán el resultado cinegético. Agradecer también la colaboración de la gente de Villanueva de Oscos y de la cuadrilla Santo Antón de Grandas de Salime, sin ellos esto no hubiera sido posible. No quiero olvidarme de las empresas colaboradoras en el mismo, ni del Club de Caza, que siempre está dispuesto a echar una mano en todo. Gracias a todos.

Esperemos que este encuentro sirva de semilla para otros. La primera piedra ya está puesta.

Un saludo Gustavo
Dragunov

 

(Más fotos en el álbum del encuentro)