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Encuentro en Macisvenda
11 de marzo de 2007

 

El domingo 11 de Marzo nos reunimos un grupo de cazadores de la provincia de Alicante para pasar una agradable jornada de caza por tierras murcianas. Bueno, casi alicantinas también, porque el coto estaba situado justo en el límite de ambas provincias.

La hora, de 7 a 7:30 de la mañana, el lugar, el conocido peaje de Terra Mítica. A las 7 llegamos algunos de los de Benidorm, y ya estaban allí los de Denia que fueron los más madrugadores. Mientras esperábamos que llegaran todos, nos fuimos saludando aquellos que ya nos conocíamos y presentando los que no. También pusimos cara y nombre a los “nick” de la web "Club de Caza".

A las 7:30, partió la caravana hacia el intensivo, situado en Macisvenda.

En Aspe, recogimos a Ernesto (JG) y su hijo, con lo que ya estábamos todos y seguimos hacia el coto.

La mañana comenzó con temperaturas más bajas de lo esperado, aunque el sol hizo acto de presencia durante todo el día y no pasamos frío ninguno.

Una vez allí, empezamos a organizar la jornada. Lo que nos sorprendió al llegar fue el “escaso” ágape que nos tenían preparado, el café, churros, chocolate, que nos esperábamos se convirtió en 4 galletas y algún licor. La verdad es que la orgánica no se preocupó mucho en este tema y sería el punto negativo durante toda la jornada.

Comprobamos el número final de escopetas e invitados que éramos, pues ya se sabe, como en todo evento, se producen bajas de última hora. Finalmente fueron 210 perdices las que se soltaron para 21 escopetas.

Decidimos soltar la mayoría de cajas a primera hora y dejar unas pocas para después. Procedimos a soltarlas en varias zonas alrededor de la casa y una vez todos preparados, salimos en su busca divididos en varios grupos.

Nada mas empezar se pudo comprobar que algunas zonas iban a tener mas éxito que otras, pues mientras algunas escopetas no paraban de sonar, a otras les costaba más entrar en calor.

Además pudimos evidenciar que estas perdices no iban a ser fáciles de encontrar y abatir, pues mas parecía que íbamos a la caza del pelo que a la de la pluma, pues recorrían varios cientos de metros apeonando, dificultando la muestra de los perros.

Pero en general bien, y como suele pasar en esto de la caza, unos se divirtieron más que otros. E igualmente unos acertaron más que otros.

A media mañana hicimos un pequeño receso para reponer fuerzas y soltar el resto de perdices que faltaban.

Como anécdota, decir que contamos con la presencia de la Guardia Civil , la cual vino porque un agricultor que trabajaba por la zona se había molestado y los había llamado. La verdad es que no nos pidieron papeles a ninguno, con lo que queda demostrado que la organización tiene ese tema “controlado”.

Conforme se iba acercando la hora de la comida, íbamos acudiendo a la “casa” donde nos tenían preparado un pequeño aperitivo, previo a la comida que sería un buen arroz con conejo.

Durante la comida lo de siempre, comentarios acerca de los lances de la mañana, aciertos, fallos…

La tarde se presentó bastante más tranquila que la mañana, y el número de piezas abatidas fue bastante menor que el de la mañana. Hubo momentos en los que parecía como si las predices hubieran desaparecido o se hubieran ocultado de forma misteriosa. También influyo en esto el agotamiento, tanto de los perros como de los cazadores. Pero aún así la percha de perdices aumentó con la segunda parte de la jornada.

Ya a media tarde íbamos todos los cazadores acudiendo, para descargar las últimas perdices y refrescarnos un poco.

Una vez todos allí procedimos al recuento de piezas y posterior reparto, no antes sin hacernos el correspondiente reportaje fotográfico oficial.

Respecto a este último punto hay que decir que algunas de la fotos que se hicieron puede que no salgan nunca a la luz, pues la tecnología juega a veces malas pasadas.

A la hora de la marcha no faltaron los comentarios preguntando por cuándo sería la próxima y es que los que compartimos esta afición, cuando acaba una jornada, estamos deseando que llegue la próxima.

En definitiva, un buen día de caza entre amigos, que esperamos se repita lo más pronto posible.

 

Pacofz

 

 

Opiniones y Comentarios

 

Cartuchín:

«No llegué a pegar ni diez tiros, pero con las cinco perdices bien marcadas y cobradas por mi perro, y además el trabajo que realizó durante todo el día, quede muy satisfecho… vamos, que hoy mismo, dos días después, el perro ni sale de su perrera a comer.

También hubo gente que acertó la zona y se divirtió bastante.

También apareció el Seprona para dar el visto bueno y creo que se tomaron hasta un aperitivo. Bueno, en definitiva, que lo pasamos bastante bien y estamos pensando en realizar otra, pero de dos días consecutivos y con alojamiento.

 

Juan José Pons:

«Estoy totalmente de acuerdo contigo con la vivencia del domingo, por lo general fue todo perfecto, día 11 quizás demasiado calor para los perros, pero se hizo llevadero, las perdices eran, bajo mi criterio, de muy buena calidad, la gente fenomenal, lo que no sé es dónde se metieron las perdices por la tarde, parecía que se las había tragado la tierra, hay personal que acertó la zona y hizo buenas perchas, pero bueno, la mayor satisfacción que me llevé el domingo fue el ver cómo mi perrita de seis meses trabajaba en el campo, cómo sacaba las perdices y sobre todo cómo las cobraba, sacó seis y tuvimos la suerte mi compañero Ximo y yo de matarle cinco (la del barranco ya sé que la fallamos, Cartuchin). La perrita se quedaba de piedra y cuando la cobraba se volvía loca, fue una gozada verla trabajar. Todo esto que os cuento de mi perrita LLUNA, que la veréis en fotos junto a Cartuchín, en gran parte se lo debo a los consejos de Sensei y, por qué no decirlo, la perrita es una maquina.

Lo único del domingo que creo que falló fue un poco el tema de la comida; me explico: por la mañana llegamos y de café nada de nada, para el almuerzo lo vamos a dejar en corto, por que hubo gente que se quedó bajo mesa o se tuvo que sacar el taper con la tortilla, y para medio día yo llegue tarde porque nos entretuvimos con las patirrojas, pero llegar, plato de paella, fruta y a correr. No sé, lo encontré demasiado flojo, pero bueno, la próxima saldrá mejor.

Respecto a lo de quedar otra vez y pasar el fin de semana yo me apunto.

 

Cartuchín:

«Juanjo, espero que le dediques mucho tiempo a esa perrita que promete mucho, sácala lo máximo posible al campo y que vea caza, campéala todo lo posible y tendrás un buen radar para lo que mas te gusta... la caza. También quiero añadirte que esa perdiz del barranco merecía habérsela matado a esa perrita tuya, después de lo que le costó sacarla, antes que tú pasaron tres perros revisándolo todo, y nada de nada, cuando iniciásteis el barranco estuve un buen rato mirando desde lo más alto, y vamos, merecía habérsela tumbado por todo el trabajo que os hizo, ya sabes: a practicar el tiro, jejeje.
También ese perro… el Barbas, no sé de donde viene, ni qué origen tiene, pero fue el que mejor se portó, vaya perchas llevaba su dueño, menos mal que llevaba morralero, jejeje.

Pacofz no llevó perro, pero también disparó, los perros de los demás le robaban las perdices que él abatía, pero creo que a partir de unos meses se acabó, llevará su perrita Cala que es una excelente cobradora.

Vamos, vamos y vamos, en plena cacería El Lubinero nos dio unas clases de esperas submarinas… no me creo nada, dice que baja a 30 metros de profundidad y mantiene la respiración durante dos minutos, las lubinas de 8 y 10 Kg. las veo sólo en fotografía, yo creo que antes pasa por el mercado y luego se va a los acantilados y se hace la foto, jajaja.

 

El Lubinero:

«Vaya tela, cómo me estáis poniendo, bueno, la próxima vez vamos a dejar las clases de buceo y si me avisáis con tiempo la próxima tirada yo me preparo una de pescado que estoy seguro que vais a aborrecerlo.

 

 

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