Puntuales y alegres, nos juntamos como ya va siendo costumbre en el Restaurante Tres Caminos para los saludos y organización de rigor, entre cafés y croissants para unos y huevos fritos con guarnición para los más hambrientos, fueron pasando los minutos hasta la hora de partir al monte.

Esta vez eran varios los asistentes habituales de Club de Caza, como Osito, Homo Pyrenaicus, Caucho, Padrillo, Maitinc, Lafoz, Pepino, Alga, Valhalla, Jaume, Frajenquer, Justino y otros nuevos como; Juanito, Willy Fog, Joe Roll, Clavera, Tatito, Boletus, Gascón, Vidal, Monserrate, Cristian y Varo89. Además de los incondicionales de la Colla de Los Tonis que también estuvieron esta vez.

Presentados todos y organizados nos dirigimos a la zona del monte que ya hab√≠amos cazado en el encuentro, puesto que a pesar de nuestra intenci√≥n de no repetir cacer√≠as, los da√Īos ocasionados en los cultivos justificaban esta segunda cacer√≠a en la zona. Damos fe de que realmente era necesaria esta batida puesto que la densidad de caza era notablemente superior y para nuestro gozo, a la que hab√≠a la primera vez, desconociendo por qu√©, a pesar de la falta de alimento, se da tal concentraci√≥n.

Una vez armado el monte y tras esperar a que la niebla se disipara, soltamos los perros y llenamos el monte de ladras, carreras y disparos, satisfacciones por los aciertos y maldiciones por los numerosos fallos y es que los puestos de esta cacería tienen miga.

Malcontados entre la tensi√≥n que nos obligaba a mantener el puesto, alcanzamos los 113 disparos y durante m√°s de tres horas, los incansables perros y resacadores batieron el monte de cabo a rabo. Aunque los jabal√≠es no quer√≠an saltar a las posturas, buena parte de ellos fueron forzados y aunque la Virgen estuvo un rato del lado de los tocinos, al final 25 jabal√≠es entregaron la cuchara y eso que en el tramo final, los perros empezaron a acusar la procesionaria y se les tuvo que administrar a muchos Urbas√≥n, que previamente Fragenquer hab√≠a repartido entre los perreros dadas las experiencias anteriores, fue un acierto para minimizar el da√Īo a los perros y facilitar as√≠ que todos llegasen al remolque sanos y salvos.

El personal satisfecho comenzó a colaborar como una maquinaria precisa, unos recogiendo perros, otros extrayendo caza del monte y otros ya eviscerando en el punto de encuentro para dejar listos para el aprovechamiento las capturas.

Prácticamente todo el mundo, o casi todo el mundo, vio o escucho marranos, siendo muchos los que les tiraron, y varios los que lograron cobrar caza, un excelente resultado, bajo nuestro humilde criterio, que nos llena de ganas de seguir con estas batidas, pues ver la alegría de la gente tras la jornada de caza satisface más que el resultado concreto, cuando ves que todos han visto, han escuchado, y muchos han tirado, el encuentro posterior a la cacería es un hervidero de comentarios y anécdotas.

Terminado el trabajo, comenz√≥ el ocio y el esparcimiento popular de una treintena de asistentes que se quedaron a la comida en el Restaurante Trescaminos, varios brindis en la mesa pusieron la guinda a la cacer√≠a, dejamos correr el vino y otros brebajes que se apoderaron de nuestras almas y nuestras mentes tambi√©n y varios asistentes se entregaron a fondo en esta faceta obteniendo el Cum Laude de la juerga, menci√≥n especial para Los Sanchez y C√≠a, que decidieron hacer un resaque nocturno por Ainsa y nos consta que al menos uno de ellos tuvo un comprometedor agarre del cual sali√≥ airoso entre v√≠tores de sus compa√Īeros.

Esta vez dormimos fugazmente en los Bungal√≥s, no los hab√≠amos probado anteriormente pero resultan bastante funcionales por disponer de cocina, en torno a la cual nos juntamos varios por la ma√Īana para compartir un desayuno improvisado.

Una breve organización de la veintena de puestos que estábamos y un taco conjunto nos catapultó de nuevo al monte, a lo que a la postre resultaría una jornada con luces y sombras, que aunque siempre hay que estar preparado nunca sabes cuándo vas a toparte con la mala fortuna como en este caso se produjo.

Esta vez caz√°bamos una zona que le ten√≠amos man√≠a porque anteriormente hab√≠a sido pobre en capturas, pero la insistencia de los lugare√Īos que algo saben de esto, nos hizo decantarnos por esta zona de caza.

Soltamos los perros y en menos de 5 minutos se escuch√≥ un imponente levante por los perros de los S√°nchez con la incesante persecuci√≥n, seguido de una salva de varios disparos que culminaron las dos primeras capturas de la ma√Īana. Varios jabal√≠es m√°s hab√≠an sido vistos por el interior de la batida puesto que se trataba de una mandada grande y sab√≠amos que saldr√≠an a otros puestos tarde o temprano.

Avanzada la batida y con otros lances de por medio que ya hacían alcanzar las 5 capturas, se produjo el fatal acontecimiento.

Los perros de Fragenquer encontraban un jabal√≠ que empez√≥ a repartir estopa sin querer correr, este, al llegar al agujero donde se acul√≥ el gran jabal√≠, pronto valor√≥ la gravedad del caso puesto que un par de perros ya se desangraban tumbados en el suelo, logr√≥ culminar el comprometido lance evitando m√°s da√Īos a los perros y presto solicitaba el auxilio de los compa√Īeros, dando por concluida la batida a pesar de la cantidad de jabal√≠es que a√ļn quedaban y que segu√≠an cumpliendo en los puestos, para entre todos sacar a los malheridos perros del monte. Entre tanto y ayudado por el botiqu√≠n de mochila, consigui√≥ cortar la hemorragia de Tana que se agarraba a la vida, estabilizada y envuelta en la manta t√©rmica sali√≥ a hombros de su due√Īo y Varo89, que abr√≠a camino entre la maleza hasta un coche que se acerc√≥ lo m√°s que el terreno permit√≠a. Pluto y Zape tambi√©n malheridos llegaba a pata hasta el punto de encuentro e inmediatamente fueron montados en el coche que Lafoz y Justino condujeron de urgencia a la cl√≠nica veterinaria de Huesca.

El resto de compa√Īeros comenzaron a sacar todo del monte, esta vez no solo las piezas abatidas sino tambi√©n los enseres que los cazadores hab√≠an dejado en sus puestos al abandonar de tan precipitada manera en auxilio de lo requerido.

Isidro, el navajero primo de Arturo con sus 115kg puso las cosas bien dif√≠ciles, pero con los Zagales de Cantavieja y Pepino en varas, no hay carga ni pendiente que se resista y aunados al grito de ‚ÄúAl cielo con el‚ÄĚ lo sacaron del barranco en un santiam√©n.

Al final siete fueron los jabal√≠es abatidos, todos de buen porte aunque destacaba el imponente aspecto del causante de los da√Īos que vendi√≥ cara su vida.

De manera m√°s precipitada de lo que nos hubiera gustado, abandonamos el monte para acudir a la cl√≠nica y relevar a los compa√Īeros desplazados de urgencia, donde ya m√°s tranquilos vimos con esperanza el trabajo del veterinario y su pron√≥stico. A fecha de hoy informamos que Pluto y Zape correr√°n en un par de semanas de nuevo y Tana come alegre, pero de momento no apoya la pata por la afecci√≥n de numerosos nervios y m√ļsculos seccionados. Confiemos que finalmente no quede inv√°lida y pueda ofrecernos muchos m√°s lances en estas y otras batidas.

Antes de terminar, nos gustar√≠a destacar algo que no siempre se valora, El compa√Īero Moserrate de Cantavieja, que a pesar de su juventud que a veces nos lleva a cometer errores con el √≠mpetu propio de esta edad, dejo escapar probablemente el trofeo que muchos cazadores no lograr√°n por muchos a√Īos que lo intenten, algo so√Īado por muchos y solo al alcance de la fortuna de unos pocos. Este CAZADOR con may√ļsculas, a pesar de escasamente rebasar la veintena de a√Īos no solo declin√≥ el disparo con el objetivo perfectamente metido en la cruz por resultar comprometido al estar seguido de cerca por los perros, sino que no dudo ni un momento en acudir presto junto con √Ālvaro en la ayuda de los canes. Gracias de verdad, actos as√≠ son los que nos enorgullecen y m√°s hoy en que son escasos los j√≥venes que nos siguen en esta afici√≥n.

Aquí terminamos con esta crónica, más extensa de lo habitual por algo que a nosotros nos resulta de especial importancia como es todo lo relacionado con el trabajo de los perros, que tal vez en otros lugares no tengan el protagonismo que aquí les damos por resultarnos fundamentales.

Agradecemos la presencia y el saber estar de todos los asistentes, en especial a aquellos que vienen de tan lejos para compartir estas jornadas con nosotros y esperamos que muchos m√°s sigan el camino de √Ālvaro y los Zagales de Cantavieja, que acompa√Īados de sus novias han compartido un fin de semana con nosotros dando lugar a la caza para unos y al turismo para otras en esta bella tierra. Creemos que es un f√≥rmula verdaderamente atractiva puesto que para los acompa√Īantes que no les guste o apetezca ir al monte hay un mont√≥n de sitios y actividades por realizar en el entorno cercano.

Sin nada m√°s que indicar y ya contando los d√≠as, nos despedimos y os emplazamos a la pr√≥xima batida el 20 de Febrero de 2016, donde en esta ocasi√≥n daremos ‚ÄúLa Buena‚ÄĚ, esta que llevamos tanto tiempo esperando y hemos tenido que posponer por los da√Īos ocasionados en otras zonas.

Un saludo

(M√°s fotos en el √°lbum del encuentro)

Crónica Pirineos 2015

√Ālbum Pirineos 2015

Crónica Pirineos 2014

√Ālbum Pirineos 2014

Crónica Pirineos 2013

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Crónica Pirineos 2012

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Crónica Pirineos 2011

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√Ālbum Pirineos 2010

Crónica Pirineos 2009

√Ālbum Pirineos 2009

Crónica Pirineos 2008

Crónica Pirineos 2006

Crónica Pirineos 2005

Crónica Pirineos 2004

Crónica Pirineos 2003