Ya queda menos para el encuentro de los Pirineos 2014. Volviendo con mi amigo Nacho en el coche me comentaba que para el próximo encuentro le gustaría repetir. ¿Qué tendrán esos encuentros? Fácil, os tienen a vosotros, a todos, y sin todos, no serían más que una simple batida.

Para mí el encuentro empezó el viernes a las dos del mediodía, cuando llegamos a casa de Fragenquer, donde fuimos recibidos calurosamente por el anfitrión, que estaba terminando de preparar el festín culinario que nos esperaba. Lentamente, como los buenos guisos, fueron llegando el resto de comensales, una docena de discípulos del buen yantar, que buena cuenta dimos de un pequeño jabalí, asado al horno de leña con patatas, al modo tradicional de la zona. Sobra decir que a un servidor se le caían las lágrimas de lo rico que estaba, todo regado con vino de Fragenquer, vino de la tierra que trajo el destacamento navarro y otro vino que trajo mi amigo Nacho.

Kodiak llegó a la hora del café, y se le pusieron unos dientes que ni sus amigos de la isla que lleva su nombre tienen, eso sí, tuvo suerte de poder degustar el fantástico goxua que trajo Jaroa, manjar de dioses, de verdad. Y Fausalva, cómo no, abrió fuego de artillería con un habano para festejar los reencuentros.

Tras el festín, atiborrados, nos dirigimos en peregrinación hacia Ligüerre de Cinca, donde ya nos esperaban Pepper, Ibex y Donai, aunque en lo que pareció un abrir y cerrar de ojos ya estábamos casi todos, muchos tras un larguísimo viaje, pero todos con una extensa sonrisa, al ver esas caras de viejos conocidos que tanto tardan en volver a verse. Abrazos, dimes y diretes, se prolongaron hasta que subimos a cenar.

Ensaladas, huevos con jamón y patatas y chuletas de ternasco de Aragón, suculento y necesario ágape, tras tanto viaje, entonces llegó el turno de que nuestro embajador del Gobi pidiese la palabra para comentarnos lo que nos esperaba al día siguiente.

Organizaron las sueltas y armadas con gran criterio, resacadores, postores y puestos (lo pongo por orden de importancia), para que no quedase nada en el aire, se presentó a Carlos y Jaime, el primero propietario de los derechos de caza del coto y un entusiasta de la caza entre amigos y el segundo un infatigable cazador que con gran saber había preparado las cacerías, luego nos hizo gran hincapié en las normas de seguridad, cosa que por mucho que creamos saber, conviene siempre hacer recordatorio, y junto con Kodiak nos repartieron unos obsequios, regalos de los colaboradores que poco a poco se van sumando a los encuentros. Un fantástico libro de encuadernación rústica y edición limitada y numerada, que envió Outdoorstocks. Un precioso vaso grabado conmemorativo del encuentro, brazaletes de visibilidad, llaveros y unos polares con los que se compensó a los puestos que no dispararon en la jornada del sábado, que regalo Mutuasport, gorras y bolígrafos gentileza de BonArea y munición Brenneke que había enviado la distribuidora J. Esteller para probar y que los cazadores viesen como se comportaba en el campo en situaciones reales. Sin olvidar claro, todos los manjares con los que siempre aparecen los compañeros, el ya clásico embutido de Joaquim, al que en esta ocasión se unió el que trajeron los asturianos y una ricas tablas de queso que se vinieron de Andorra, o los dulces de Pepper con los que desayunamos el domingo.

Yo esperaba que tras el parlamento nos cantase una canción de cuna y nos obligase a retirarnos pronto, pues a las 7 de la mañana tocaba diana. Nada más lejos de la realidad, pues sin saber cómo, un pequeño grupo de maños irreductibles, un burgalés de mentalidad… sin mentalidad, un par de andorranos y algún castellonense y asturiano más, nos encontramos rodeados de gintonics a los que no hubo más remedio que ir matando de uno en uno. Resumiendo, Fausalva abrió fuego de nuevo, y a las dos y media nos echaron con una escoba.

La noche cada uno la pasó como pudo, pero eso sería por los ronquidos del compañero, porque realmente las habitaciones estaban correctísimas, todo en general, tanto alojamiento como comidas estuvo realmente perfecto.

Y el maldito despertador funcionó, y no nos quedó más remedio que acudir a desayunar a la hora señalada, un par de huevos con longaniza y patatas, café, recogida de tentempié (dos bocadillos y dos frutas con una botella de agua), y venga, corre, corre, hacia los coches directos a los puestos.

El día nos perdonó y aunque nublado, no llovió y el viento fue tolerable, hacía frío, es cierto, pero nada que no fuese soportable por rudos cazadores como los asistentes. Al poco que nuestros amigos, Fragenquer, Miki Matt, Fausalva, Guara, Baras, Iván, Pelacho, que por cierto, vaya estirón que ha pegado su hijo Marc, pues al poco de soltar ya se sucedieron las ladras con gran empuje durante toda la mañana, sacando marranos uno tras otro para aburrir, el monte no era placentero, pero por lo que me dijeron, tenía mejor andar que el del año anterior.

Tras cerca de 70 disparos, creo que solo 8 o 10 puestos de 30 se quedaron sin tirar, eso dice mucho del trabajo de los perreros y de la buena disposición que la organización hizo de los puestos, de mi armada mataron Alga por primera vez en los encuentros que mató uno al alimón con Enrique y otro en solitario cuando estaba sacando con Taire los jabalíes abatidos en su línea, cosa que permitió cortar los cinco perros de Fragenquer que lo acosaban. También mataron Pepper, Donai y Joaquim Vidal, estos dos últimos mención aparte, pues es el primer marrano que cobran, dada su poca participación en batidas, pues lo suyo es la caza menor, merecido premio tras años de asistencia a este encuentro, vaya mi felicitación por delante, por cierto, los dos vieron a un par de armarios de marranos que hubiesen arrebatado el récord de macareno real que ostenta el que Che mató hace años en Guara. Además en la armada tiró Ibex, después de quitarle el puesto a su mujer Pepper, que ya había cobrado uno, la diferencia es que él lo hirió y no logramos cobrarlo tras pistearlo un buen rato. Entre el resto de puestos se cobraron 8, y evidentemente en total 13.

Quedaron muy pocos perros por recoger y al final tras la cena se encontraron todos, sin tener que lamentar ninguna cogida, mientras el resto nos dedicamos a ayudar a destripar los suidos con gran arte por parte de Fragenquer y Homo Pirenaycus, y con mucha voluntad por parte del resto, dejándolos colgados toda la noche y bajo la vigilancia de un perro vegetariano.

Creo que eran las nueve de la noche cuando llegamos a cenar, tras una larga para los puestos y dura para los perreros, jornada de caza. Nos zampamos en un periquete un rico potaje de garbanzos y carrilleras de ibérico guisadas y a la hora del café Fausto abrió fuego. Parecía que por fin nos íbamos a la cama, pues al día siguiente nos esperaba otra cacería, cuando el grupo de maños irreductibles secuestró al burgalés y a los andorranos, que en contra de nuestra voluntad sucumbimos al azote de los gintonics y de un nuevo intento de queimada hasta que la escoba nos volvió a barrer.

Diana floreada y de nuevo unos huevos con beicon y patatas nos hicieron tomar el pulso de un nuevo día que pintaba muy mal, pues la lluvia era fina pero constante, tras juntarnos todos partimos al punto de encuentro, donde tras una acertada reunión se decidió anular la batida porque era muy larga y no paraba de llover, ir a cazar esa zona hubiese sido una temeridad por nuestra parte y una situación de riesgo innecesaria por parte de los perreros, por lo que decidimos esperar a que arreciase el tiempo y cazar un resaque más pequeño.

A la que el tiempo permitió colocamos los puestos y tras un corto resaque de una hora y media, se cobró un marrano, lástima del tiempo pues la zona que inicialmente se iba a cazar tenía incluso mejores expectativas que la del sábado, pero que nadie de los que no asistieron dude que se hizo lo correcto, los que asistieron lo saben perfectamente pues todo el mundo pudo dar su opinión y la coincidencia fue absoluta.

Tras la recogida de los puestos fuimos a comer un buen arroz y un entrecote, y poco a poco, muy lentamente, nos fuimos despidiendo y marchando hacia nuestras casas, porque como hogar los cazadores tenemos a los compañeros de caza, y por lumbre las mentiras e historias que cada año nos contamos mientras la risa se va contagiando y el espíritu ensanchando, hasta llegar a una extraña sensación que solo se logra con el que se conoce de toda una vida. ¿Qué tendrán estos encuentros?

Ya subiendo en el coche me pareció ver a Fausalva abrir fuego…

Para terminar me gustaría dar las gracias a los que año tras año se rompen los cuernos y se parten la cara, para que esto se repita a un precio, prácticamente de alojamiento y media pensión, gracias a Alga, Fragenquer, Fausalva, Kodiak y Pelacho, ¿habéis pensado que sin vosotros muchos no nos conoceríamos?, solo eso ya es la HOSTIA, no os lo podéis imaginar, es un placer teneros como compañeros de caza.

A los resacadores del Club, Fragenquer, Pelacho, Miki Matt, Guara y Fausalva, no entiendo de perros, entiendo de dueños de perros, sois lo mejor, venir del quinto pino cargados de perros a riesgo de volver sin alguno de ellos es algo que los que vamos a los puestos no podemos imaginar, impresionantes los perros cuando se matan 14 marranos ¿verdad?, pero os digo una cosa, igual de buenos eran los años que no matábamos ninguno, y más trabajo se hacía cuando no se mataba ninguno por temor a que alguno pensara que era culpa de los resacadores, cuando el factor suerte es el que decanta la balanza nada se puede hacer. Excelente el trabajo y esfuerzo que realizáis.

A los asistentes, ya que tengo la oportunidad de escribir estas líneas, me gustaría daros las gracias y valorar el esfuerzo que hacéis para asistir a estos encuentros, con renovada ilusión año tras año, fijaros que creo que debimos cazar la mitad de marranos para no generar falsas expectativas en años venideros.

A los compañeros locales que nos ayudaron a ocupar los puestos libres, generalmente aquellos que nadie desea y su colaboración así como la de todos los del Club a la hora de sacar los jabalíes abatidos del monte, no permitiendo dejar pieza alguna dentro a pesar de que en alguna zona estuvieron arrastrando por sinuosas y escarpadas sendas más de dos horas a golpe de calcetín y linterna pues la fría noche les cayó encima.

A los ausentes, no hubo ausentes, yo te vi Che, tras la estela que dejó ese gran macareno estabas escondido, pues todos te recordamos, hablamos de Kachy, Huntseeker, Becassier, Rsj, Berraco, Pardal, Caucho, Maitinc, Bosquimano, Sebas y tantos otros que pueden venir cuando quieren y hace mucho que no pueden. Hablamos de ti Dagunov, y desde allí seguro que notaste las felicitaciones que te enviamos por ese nuevo trabajo, hablamos tanto que me pareció escuchar a Clamorgan mandándonos callar desde las praderas del Gran Manitú.

A Club-Caza… gracias.

A los amigos de Ligüerre de Cinca Centro de vacaciones, que tan bien nos atendieron, creo que hablo en nombre de todos si os digo que será un placer volver a veros, sobre todo a Marta, la responsable del restaurante, a la que todos queremos volver a ver pronto por su gran atención y trato con nosotros… y a Mari Mar y Ana, de la recepción, por la paciencia con los requisitos preliminares del encuentro.

 

(Más fotos en el álbum del encuentro)

Valhalla

Álbum Pirineos 2013

Crónica Pirineos 2012

Álbum Pirineos 2012

Crónica Pirineos 2011

Álbum Pirineos 2011

Álbum Pirineos 2010

Crónica Pirineos 2009

Álbum Pirineos 2009

Crónica Pirineos 2008

Crónica Pirineos 2006

Crónica Pirineos 2005

Crónica Pirineos 2004

Crónica Pirineos 2003