Me propongo relatar lo que hemos vivido durante este fin de semana en la IX edición y es tal la cantidad de vivencias y pensamientos que me afloran, que trataré de hacerlo de un modo cronológico para tratar de poner orden a mis neuronas.

En ausencia de una crónica de la anterior edición me permitiréis que haga una breve referencia a aquella, ya que la de 2010 supuso un punto y seguido a lo que habían venido siendo las anteriores por el mero hecho de cambiar la ubicación del encuentro pasando de Betorz a Anzánigo.


Alga, Codornicero, Jaroa, Fausto, Adarg.

Todos recelábamos un poco de la respuesta de la gente, pero una vez más fue ejemplar, todos los que pudieron asistieron y aunque cinegéticamente no hubo buenos resultados, tanto las instalaciones como las comidas, creo que fueron del agrado de todos y se notó un considerable salto de calidad.

Participó mucha gente aportando sus productos típicos como siempre, hasta a alguno se le ocurrió la idea de traerse un par de gamas ya transformadas en diferentes viandas por si acaso pasábamos hambre. Al final todo salió bien salvo las cacerías, que aunque no es lo más importante, si que nos hizo reflexionar mucho sobre lo que debíamos hacer para mejorarlas en el futuro y con ese propósito nos pusimos a trabajar, para poder vivir lo que particularmente puedo calificar en conjunto como el mejor encuentro de todos a los que he asistido.


Marc, Adarg, Lafoz, Jaroa, Homo.

No es que las anteriores ediciones hayan estado peor organizadas, pero dos aspectos claves han favorecido el buen resultado en esta edición, uno ha sido la reducción en la asistencia del personal de un modo por supuesto totalmente involuntario, que nos ha permitido hacer un encuentro mucho más cercano con la gente, un trato familiar que nos ha permitido aprovechar para compartir muchos momentos más intensos ya que en otras ediciones era más difícil estar con todos y lógicamente se hacían grupos que casi no se relacionaban entre ellos.

Otro punto clave ha sido que la organización haya podido estar más con la gente y al mismo tiempo disfrutando, en lugar de estar inmersa en la preparación de las cacerías o pendiente de las comidas de los asistentes, este año, el hecho de haber contratado todas las comidas con Emilio del Camping Anzánigo nos ha liberado de una gran carga y responsabilidad a la organización y creo que todos hemos aprendido la lección aparte de salir satisfechos con el servicio contratado.


Cena.

La preparación de las cacerías también ha sido otro tema en el que hemos tenido menos trabajo, esto se debe a la gran ayuda que nos ha prestado la Sociedad de Cazadores San Esteban de Centenero, a la que desde aquí quiero agradecer públicamente el esfuerzo y buen trabajo hecho para que todos y cada uno de los asistentes de Club de Caza se encontraran como en casa, compartiendo monte, mesa y mantel como si nos conociéramos de toda la vida, creo que nos han dado una buena lección de humildad y camaradería en el monte, disfrutando todos por igual de unas jornadas inolvidables.

Dicho esto y sin más preámbulo, paso a relatar lo que ha sido esta IX Edición del Encuentro Pirineos 2011.

 

Viernes 11 de Noviembre de 2011, 14.00h

Comenzaba el encuentro oficioso para algunos en casa de Fragenquer o más bien conocido a partir de esta edición como ”Great ball of fire” o “El hombre Antorcha”, donde pudimos degustar una caldereta típica aragonesa cocinada por Alga y Lafoz, que por cierto y aunque no está bien que yo lo diga estaba bastante buena a pesar del excesivo tiempo de reposo que le dimos esperando a que todos llegaran. Con los postres, el ansiado Gosúa que siempre veíamos pasar de largo pero nunca catábamos y, con los cafés y las copas llegaron el jolgorio y los primeros ensalzamientos de la amistad frenados un poco por la hora de carretera que nos quedaba hasta el destino final y punto de encuentro.


Monte.

A nuestra llegada, sobre las 19.00h algunos ya esperaban en el bar del Camping, saludándonos efusivamente conforme iban llegando los asistentes desde distintos puntos de la geografía, este año un poco más cercanos que en anteriores ediciones, aunque también acudieron dos inesperados asturianos amigos de Pelacho o Mandarina Man como es lógico un poco más tarde que el resto.

Saludados todos y tras descubrir que aquel pequeño hombre que llevaba más de una hora ojeando el Heraldo de Aragón sin mucho interés era Donai, nos dispusimos a tomar la cena consistente en una ensalada de pasta y lomo con tomate que ayudó a templar el cuerpo y prepararlo para la velada nocturna, entre cafés, copas y pastas ofrecidas por Fausalva o Ese hombre pegado a una tranca humeante pasamos el rato y empezamos con los trámites y burocracia de la cacería del día siguiente.


Jaroa y Alga.

Una de Gran Duque de Alba que trajo Jaroa o Poderoso Jhon Deere 240 Cv y otra de ratafía de nous que nos regaló Donai, pagaron las consecuencias de la velada en la que poco a poco fue desfilando el personal confiados de cogerle ventaja en el sueño al poderoso tractor. Cuando ya el cansancio y el madrugón que nos esperaba hizo mella en nosotros, acudimos al albergue donde el Poderoso nos deleitó con una obra sublime en armonía y Do mayor, solo desentonada con el acople de 4 o 5 aficionados con idea de plagio. El pobre Guara o Correcaminos mec-mec no pudo soportar tan fastuoso concierto y tuvo que salir fuera a pasar la noche en el interior del coche donde dudo que pudiera conciliar el sueño más de una par de horas dado el nerviosismo de sus grifones.

 

Sábado 12 de Noviembre de 2011. 7.30h

Entre legañas y bostezos dada la severidad del concierto, nos dispusimos a dar buena cuenta del almuerzo preparado por Emilio y su más que puntual equipo consistente en huevos, longaniza y patatas fritas. Como ya habíamos adelantado buena parte del trabajo de la cacería la noche anterior, en torno a las 9.00 de la mañana comenzó la marcha de las diferentes armadas compuestas por la gente del Club y los geniales cazadores de la cuadrilla de Centenero.


Edumigrastre.

La niebla matutina duró poco y mientras nos colocábamos se fue deshaciendo por la irrupción del sol que nos mostró un día extraordinario y las fantásticas vistas para algunos de la parte alta de la cacería aunque en general todos los puestos eran muy abiertos y de vistas generosas. El destacamento navarro en esta edición más que numeroso, de la mano de Enrique, fue el que más tuvo que andar y el que sufrió a fondo el exigente monte pre pirenaico donde los buchos, coscojos, aliagares y la más que considerable pendiente hicieron sufrir de lo lindo a tan osado destacamento. El resto nos colocamos fácilmente unos a pie de pista o andando muy poco en la mayoría de los casos.

Llegó la tan ansiada suelta, los rastros en distintas zonas hicieron presagiar buenos augurios para la cacería, pero con lo que no contábamos era con las diversas tretas que nos tenían preparados los suidos. Todas las perreras por la parte baja y alejándose del río Gállego tenían la complicada misión de hacer subir la caza hacia la parte alta y los flancos laterales de la sierra, donde las últimas obras de reforestación habían dotado a las armadas con unos más que generosos tiraderos que como posteriormente se demostró, los jabalíes cruzarían como última opción.


Adarg, Emrique, Donai, Edumigrastre, Alga.

Así pues nada más soltar se produjo el primer levante por parte de los leonados de Mikimatt, pero para nuestra desilusión se dieron la vuelta en cuanto se percataron de la jugada y en menos de 1 minuto habían cruzado el río, donde afortunadamente los perros se pararon y menos mal que no quisieron cruzarlo porque gracias a esto Pepe y Mikimatt pudieron recoger a casi todos en ese punto, como consecuencia de este levante se produjeron varios disparos en el otro lado del río pero no eran de nuestra cacería así que por decirlo de algún modo les hicimos un favorcito a los vecinos dándole vida a su cacería. Poco más tarde eran José Luis de Monzón y Pelacho los que daban con los suidos, uno de estos fue hacia la traviesa central donde fue abatido por Plasencia Jr y los otros siguieron la misma dirección que los leonados de Mikimatt, directos a la carretera y el río donde se perdió todo sin que los navarros Miguel y Martín pudieran tirarles ya que esquivaron sus posturas. Por la otra parte de la cacería, donde soltaban Fausto, Guara y Marcos la cosa discurría más tranquila en estos primeros momentos, grifones y anglos iban tocando alguna campadura nocturna pero nada serio hasta que llegaron la postura de Lafoz.


Grupo.

Fue allí donde latieron fuerte y al momento levantaron apenas 50 metros sobre esta postura, todo pintada bien pues se dirigía hacia el flanco izquierdo pero otra vez más se dejó caer por todo el barranco para perderse llegando a la carretera, otro más que se escapaba sin poner a prueba a los esperadores. Luego ya con todo el monte revuelto por las primeras carreras y los primeros perros punteros buscando en solitario fueron produciéndose levantes aunque no muchos, la caza se mostraba movida de antemano y suelta como pudieron comprobar Fragenquer y Pelacho, llegando a diferentes encames que habían sido desalojados poco antes. Así fue transcurriendo la cacería con diversos lances, la mayoría de los levantes terminaban en nada, o sea que se escurrían por el flanco izquierdo más vestido donde era difícil verlos, aún con todo en otros de los levantes de Fausto y Guara, consiguieron abatir otro jabalí de una manada de 9 que se escapaba entre las coscojeras, mala suerte que no fuera más repartida la cosa y pudieran disparar más esperas pero la caza tenía muy claro por dónde podía escapar.

El resto de la mañana la fueron amenizando los corzos, que pasaban por las posturas y por lo menos hicieron divertirse a la armada derecha donde estaban integrados Edumigrastre, Luis, Donai y el pobre Codornicero, que a pesar de su bonita espera no pudo ver nada. Poco antes de llegar de vuelta a los carros se produjeron otro par de levantes de suidos amagados cerca de la carretera de los que por lo menos pudieron abatir uno de ellos mientras ya casi desmontaban las armadas.


Batallón Navarro.

En total 5 piezas abatidas que si la caza se hubiera mostrado un poco menos esquiva con las limpias forestales a buen seguro hubiera permitido mejorar el número de capturas, pero teniendo en cuenta el tipo de cacerías de poca gente que por esta zona se dan, no puede considerarse como un mal día de caza ya que salió caza y la cosa estuvo entretenida. Creo que todos los del Club a excepción de Codornicero, vieron o tuvieron muy cerca la caza aunque algunos no lograran llegar a tirarla.

Como nota negativa destacar la muerte del bueno de Troy, un noble, tozudo y veterano Bloodhound propiedad de José Luis de Monzón, perrero de la cuadrilla de Centenero, que vio como al término de la cacería y extenuado por las diferentes carreras se le desvanecía en las manos el magnífico sabueso que tantas alegrías le había dado a la cuadrilla, era su mejor perro y el hombre estaba fastidiado, desde aquí le damos nuestros ánimos y esperemos que pronto encuentre recambio para este genial ejemplar, aunque será difícil.


Piezas.

Al término de la cacería y recogidos la mayoría de los perros, fuimos al camping donde tomamos unas merecidas cervezas mientras acudía el resto del personal. La comida consistió en judías blancas aderezadas con derivados del cerdo y ternera guisada como platos principales, de entre los postres destacar el helado criogenizado a -300ºC que con un poco de paciencia podías degustar a lo largo de toda la tarde. La nutrida mesa de más de 40 comensales entre la gente del club y la cuadrilla de Centenero lo pasó de lo lindo y se notaba que hacían buenas migas entre ellos, así lo atestigua la foto de grupo que nos hicimos casi todos ya que algunos aún seguían cogiendo perro preocupados por la cercanía de la carretera que aunque no tiene mucho tráfico, siempre hay que tener en cuenta.

Ni las mejores previsiones indicaban que todavía con luz habíamos terminado de comer, así que hubo que buscar una ocupación para la tarde que consistió en la búsqueda de perros ayudados de los modernos sistemas de localización para unos y el avío y despiece de las piezas abatidas durante el día para el resto. Nos desplazamos hasta el local de la cuadrilla de Centenero donde entre todos hicimos el trabajo y pronto quedaron listos los lotes de carne de corzo y jabalí disponibles para todo aquel que quiso llevarse. De vez en cuando, como tormenta de verano, veíamos pasar a los que estaban buscando los perros en distintas direcciones hasta que dieron con el último a eso de las 21.00h.


Fausto y Pepe con los dos últimos.

Hemos de decir al amigo Fausto que para otros años si quiere terminar antes con la búsqueda, lo haga sin fumar en el coche o al menos que lo haga  con las ventanillas bajadas, pues era tan espesa la neblina cubana que había en ese coche que apenas se distinguía a sus ocupantes, Pepe balbuceaba desde unos asientos traseros apenas distinguibles, y Kodiak portátil en mano me miró con los ojos ensangrentados, más blanco que la papelina y sin decirme nada, sé que estaba pensando; madre mía que locos están estos tíos y para que me habré metido yo en este lío.

Al calor del gran hogar y con el crepitar de la leña se fueron sucediendo las historias y discusiones, estábamos cazando otra vez, éramos pocos pero bien avenidos y aquello iba a necesitar algún tentempié para tan magna cacería. Enviamos a Homo Pirenaicus o I shoot the Sheerif y Adarg a por unos embutidos que había traído el primero desde Navarra y el último de los Gosúas que quedaba por catar. Mientras asábamos los embutidos y degustábamos quesos y vinos, fue llegando la comitiva de la búsqueda perruna con buenas noticias, no quedaba ningún perro por el monte y sus rostros reflejaban el cansancio pero también la tranquilidad de un trabajo bien hecho, que cada año sin duda perfeccionan ayudados por las nuevas y diferentes tecnologías de radio-tracking y GPS imprescindibles si quieren cazar fuera de casa con este tipo de perros.


Cena.

Así pues entre tanto las conversaciones fluían animadas y espontáneas, no solo tratamos de caza, sino de muchos otros divertidos temas, hasta llegamos a decidir que si nos quedáramos incomunicados por un largo tiempo y la hambruna nos acosara hasta producirnos bajas, no tendríamos inconveniente en practicar el canibalismo y así se lo hice saber personalmente a Pepe, el compañero de Mikimatt, que tenía muchos números de que la emprendiéramos con él primero.

Pero ninguno imaginábamos que aquella noche de risas todavía nos tenía preparada una sorpresa en forma de queimada de orujo casero de Fragenquer “El Hombre Antorcha”. Se dispuso este pues a preparar el fuego y el recipiente condimentando con gusto mientras calentaba parte de la mezcla, pero llegado el momento de añadir el resto del orujo de altísima graduación al que ya estaba ardiendo, este nos deleitó con su más renombrado número al cebar el fuego todo el contenido de la garrafa de 5 litros.


Queimada.

Piruetas y alaridos se sucedieron entre las risas de todos hasta que vimos que la cosa se ponía seria, el caldo ardiendo se desparramaba por la mesa casi hasta llegar a Marc (Pelacho Jr) que hasta entonces dormía plácidamente en una banca de la caseta. La garrafa cayó al suelo expandiendo más aún el fuego y menos mal que El Hombre Antorcha en un alarde de serenidad detuvo presto a este que escribe, quien ya tenía la pierna cargada para darle una patada a la garrafa ardiendo y que saliera disparada por la puerta del refugio, cosa que no hubiera hecho más que acrecentar los daños en el interior de la misma y por todo el pueblo.

Ya más serenos, con el fuego apagado y remojadas las heridas, procedió con más calma a seguir con el conjuro, que posteriormente degustamos entre todos coincidiendo que estaba bueno a pesar de tan dispar preparación. Solo el bueno de Pelacho tenía la última preparada cuando nadie sabemos que hizo para socarrarse los pelos de sus fosas nasales al tratar de llevarse a la boca el brebaje, lo que contribuyó a continuar con las risas y alborotos en aquel pequeño pero acogedor refugio de cazadores.

Con todo esto se nos hizo la una de la madrugada y decidimos dar por concluida tan magnífica jornada de caza en todos los sentidos.

 

Domingo 13 de Noviembre de 2011. 7.30h

Costoso despertar después de la divertida velada y haber soportado el segundo acto de la fastuosa obra de Poderoso Tractor. Pero allí estábamos como clavos a las 7.30h preparados para devorar los huevos fritos con chorizo y pimientos que nos había preparado Emilio.


Madrugón.

En esta ocasión, por ser menos cazadores, todo fue bastante más rápido para organizarnos pero no para llegar hasta las posturas, ya que un monte totalmente distinto nos esperaba, a lo mejor no tan duro de caminar como el día anterior, pero buena parte de las esperas se descubrían tras más de 1h de caminata y no precisamente por terreno llano. Dicha excursión nos permitió descubrir la variedad de montes que se dan en la zona, en esta ocasión los cerrados y espesos pinares poco tenían que ver con la cacería del día anterior donde predominaban los coscojos, bucheras (Bojes) y aliagares.

El resto de armadas también había caminado lo suyo, buena prueba de ello pueden dar Enrique y Codornicero entre otros, superando con creces la hora de caminata andando, pero al fin el monte estaba armado con los pocos efectivos que contábamos para tal extensión. Mikimatt, Fausalva y Guara desplegaron sus jaurías de la mano de Fragenquer y poco a poco fueron avanzando hasta que se produjo el primer levante cerca de la zona baja del resaque. Fue un acto de mala suerte ya que los perros iban muy juntos y casi todos se fueron con esos jabalíes del primer levante perdiendo de este modo el 75% de la fuerza perruna para el resto de la cacería.


Desayuno.

De estas tres jaurías quedaron apenas dos o tres cachorros con los resacadores que buenamente fueron avanzando hasta concluir el resaque. La diversidad de perros que había fuera de la cacería hizo que parte de estos volvieran a entrar de nuevo en ella con caza a la que tampoco se pudo tirar limitándose a atravesar la mancha sin más. Fragenquer por su parte no tuvo suerte en dar con los jabalíes, había menos rastro que el día anterior y solo hubo alguna pequeña arrancada provocada por los corzos que estuvieron merodeando toda la mañana pero sin ponerse a tiro de las esperas. Codornicero abatió un precioso ejemplar de zorro que se llevó para naturalizar y parece que a pesar de la poca caza vista estuvo más entretenido aunque fuera por la belleza de las vistas que disfrutaba.

Terminada la cacería, comenzamos la eterna vuelta a los coches a los que llegamos tras hora y media de duro caminar. Nos dirigimos al camping para degustar la paella que Emilio nos preparó y de la que dimos buena cuenta ya que alguno hasta repetimos en dos ocasiones por lo buena que estaba y el hambre que traíamos después de la dura mañana.


Homo y Alga.

Con la marcha del los asistentes del club se fue apagando aquel encuentro poco a poco, algunos perros todavía pendientes de recoger hicieron abandonar la comida a los pocos que quedaban y posteriormente con nosotros ya de camino recibimos noticias de que todos habían sido recuperados sobre las 18.00h y que algún perro de Fausto tenía algunos pinchazos de poca importancia que posteriormente llevarían a coser sin demasiadas complicaciones.

Los organizadores queremos agradecer la presencia de todos los que han asistido a esta edición y a todos los que les hubiera gustado venir pero no han podido hacerlo, vuestro recuerdo constante nos hace pensar que contaremos con vosotros en futuras ediciones allá donde sean, aunque el buen sabor de boca que nos ha dejado este, ha podido sentar una base sólida para futuras ediciones que el tiempo confirmará.

Gracias también una vez más a la cuadrilla de cazadores de Centenero por su hospitalidad y los buenos momentos pasados juntos.

Nos despedimos hasta pronto y con la esperanza de que lo más que tardaremos en encontrarnos de nuevo será en la X Edición del Encuentro Pirineos 2012.

Fausalva, Kodiak, Fragenquer y Alga

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