El 21 de marzo del 2015 se celebró, en Córdoba, el XIII encuentro de cuquilleros de la página del club-caza, una cita anual y ya tradicional que afortunadamente se ha consolidado con el paso de los años. El evento estuvo muy bien organizado por nuestro compañero y amigo Francisco Lucena (Franci), al que siempre agradeceremos su generoso esfuerzo y altruista dedicación para que todo saliera a la perfección. Y prueba de ello ha sido la destacable asistencia al mismo, haciéndonos disfrutar con un acto de convivencia que seguro será inolvidable con el paso del tiempo.

Los primeros aficionados ya habían quedado, en torno a las 12 horas, en la entrada del Patio de los Naranjos de la Mezquita cordobesa. Desde este punto de reunión comienzan con un agradable paseo por la zona de la judería, ribera del río, puente romano, torre de la Calahorra, centro de visitantes, etc. Algunos más regazados se fueron incorporando más tarde al pequeño grupo de amigos y, de esta forma, pudieron visitar también tabernas típicas de la zona turística de esta ciudad, siempre tan acogedora.

Sobre las 14 horas estábamos citados todo el grupo de asistentes en el restaurante. Cuando llegamos al mismo ya existía, en su puerta, algunos compañeros que habían formado un comité de bienvenida. Los suaves y atrayentes curicheos a modo de recibimiento, que prodigaban estos amigos, hicieron posible que entráramos en su plaza de forma inmediata y con clara determinación. Los afectuosos saludos a los ya conocidos, con los que siempre se siente una enorme alegría al verlos nuevamente, así como conocer a los nuevos compañeros de afición significaron una parte entrañable del encuentro.

A esta reunión de cazadores del reclamo han asistido un nutrido “bando” de buenos aficionados, al que paso lista: Francisco Lucena (Franci) y Beatriz, Francisco Ramírez y Cati, Rafael López (Rafagua) y Lourdes, José Moreno Egea y Viki, Miguel Gómez (Viejo Lince) y Sagrario, Julián (Eleno) y Elena, Santiago Ruiz (Algarín) y Carmen, Luis Poyato y Sierri, Antonio Lucena Reyes y Pilar, Antonio Lucena García y Genoveva, Antonio Delgado (Urano) y Milagros, Juanma (Loco por el pájaro), Julio Bernal (Japres) y Araceli, Paco Merino y Araceli, Antonio J. Carrillo y Marta, Antonio Campos y María Luisa, Emilio Baglietto y Loli, Antonio Fernández (Tonyferme) y Rosa, Fernando Luengo y Paqui, Antonio José Jiménez y Yolanda y por último, Manuel Romero Perea (Manolo R.) y Mari Cruz.

El aperitivo fue servido previamente en un precioso patio cordobés, bodega típica conocida como “la Sacristía”, donde ya comenzaban a fraguarse relatos de puestos memorables y lances que quedaban impresos en la memoria, los cuales eran preciso revivir de forma inmediata. Una vez finalizado el pequeño refrigerio, todos los comensales accedimos al salón comedor, donde una de las señoras propone que ellas ocupen una parte de la mesa y los cuquilleros se acomoden en la otra, con objeto de que los aficionados pudiéramos estar todos juntos y así dar rienda suelta a las sabrosas tertulias, al intercambio de opiniones y, en definitiva, a la amena convivencia entre grandes amigos a los que nos une una común afición. Tampoco debemos ignorar que, de esta forma, nuestras sufridas y pacientes parejas descansaron por unas horas del celo permanente que mantenemos durante todo el año, todos aquellos que practicamos este noble arte milenario.

El restaurante elegido para el almuerzo reunía todos los requisitos soñados, pues estuvimos en una amplia dependencia (llamada salón “del Cortijo”) que otorgaba esa necesaria privacidad, siempre importante de cara a la celebración de este tipo de eventos. Por otro lado, es necesario destacar que las viandas fueron exquisitas, el servicio inmejorable y el entorno donde se encontraba enclavado era privilegiado: justo enfrente de la Mezquita de Córdoba, cercano a la torre de la Calahorra, al puente romano y al barrio de la judería cordobesa. Si a todo esto unimos que el ambiente perdigonero que existió fue inmejorable, no podemos pedir más.

Multitud de temas del reclamo se abordaron entre los contertulios más cercanos, mostrando desde algunos móviles lances destacables que habían sido grabados como importantes recuerdos por conservar, así como algunos videos que nos hicieron volar con nuestra imaginación, ya que mentalmente acompañamos a su autor al interior de aquellos puestos. Fotografías de camperos arrastrando las alas irrumpiendo en plaza, machos valerosos tratando de subirse en el pulpitillo y reclamos en pleno recibimiento también tuvieron su espacio en ese momento.

El cautivador titeo, el chirrido emitido por el pájaro cobarde, clases de chirridos, los modelos de terreros, el resumen de la temporada del cuco, el descenso poblacional de la perdiz roja, la pureza genética de la especie y otros muchos temas, todos muy interesantes, brotaban sin parar queriendo formar parte de la rica tertulia que mantuvimos. Y cuando alguien cercano narraba, con todo lujo de detalles, cómo se desarrolló aquel inolvidable puesto realizado en la temporada y el disparo imaginario estaba a punto de culminar el excelente trabajo de aquel pájaro… oíamos embelesados el sonido y ya adivinábamos también como cargaba el tiro el reclamo del amigo que teníamos al lado.

La tarde transcurrió como era previsible y lógicamente sin apenas darnos cuenta del paso de las horas. Por otro lado, las señoras de los encelados reclamistas también mantuvieron una animada y entretenida charla, seguramente con temas diferentes a los nuestros, aunque posiblemente sacarían a relucir la inagotable paciencia que muestran siempre con nosotros, sobre todo cuando nos ven aún más encelados que nuestros propios reclamos. Vaya en estas líneas nuestro agradecimiento y nuestra gratitud hacia todas ellas, pues hay que reconocer que cuando llega la temporada del reclamo (sin olvidar el antes y el después) las tenemos algo abandonadas.

La cita anual sirvió una vez más para poner en valor esta fascinante modalidad de caza, que dispone de un gran arraigo. Actividad cinegética milenaria que hunde sus raíces en la tradición y que es preciso conservar sus valores y el importante legado cinegético que hemos recibido de nuestros antepasados. Forma parte de nuestra responsabilidad el saber transmitirla a las futuras generaciones de cuquilleros que se inician en ella, haciéndolo sin absurdas hibridaciones, sin artificios innecesarios, sin ilógicos ambages, seguro que de esta forma conservará toda su pureza tal y como nos la entregaron nuestros ancestros.

Una vez finalizado el almuerzo, abandonamos el restaurante y algunos contertulios se retiraron, no obstante quedó un grupo más reducido que decidieron continuar con la ruta gastronómica y turística. En esta ocasión, para tomar un café y seguir intercambiando opiniones perdigoneras, recordando la temporada del reclamo que acabamos de concluir. En este caso, el centro de la ciudad, como la plaza de las Tendillas y plaza de la Corredera, o el templo romano, fueron los escenarios elegidos para continuar con el itinerario previsto.

Sobre las 20,30 h. se produce la última cita del encuentro con la intención de cenar por el barrio viejo y visitar los lugares más típicos de la zona. Al día siguiente, la mayoría de los asistentes al encuentro que no eran residentes en Córdoba, aprovecharon el viaje para visitar la Mezquita siendo éste el último acto de esta reunión de aficionados al reclamo en Córdoba 2015.

El encuentro contó con el patrocinio de Excopesa que, según su filosofía, pretende tender la mano a este colectivo de ilusionados cazadores, tratando así de acercarse a los aficionados que practicamos esta apasionante modalidad de caza, con el claro objetivo de conocer nuestras principales necesidades e inquietudes. En este sentido, se hizo entrega a los asistentes de algunos obsequios provenientes de esta empresa.

Una vez concluido el XIII encuentro, era preciso acordar y decidir finalmente el lugar de celebración del año próximo, teníamos que dejar algo hilvanado el nuevo proyecto. Por acuerdo de todos los asistentes, se decidió que se celebraría en las Lagunas de Ruidera (Ciudad Real) siendo el organizador del mismo nuestro buen amigo Santiago Ruiz Lara (Algarín). Estoy convencido que será un nuevo éxito organizativo y de asistencia. ¡Allí os esperamos!

Manuel Romero Perea