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FRESNILLO DE LAS DUEÑAS (BURGOS)
8 DE FEBRERO 2.004

 

Antes de nada creo que debemos hacer algo que es lo más importante en esta crónica, dar la más sincera enhorabuena a las personas que de forma totalmente altruista organizaron este maravilloso encuentro para los que componemos esta gran familia del Club-Caza, a Patirrojo y a Surco. Y no creo que debamos hacerlo solamente por organizarlo, sino además por haberlo hecho de forma perfecta de principio a fin, pues aún (según ellos) no siendo especialistas en este tipo de organizaciones, lo hicieron como posiblemente no hubieran sabido hacerlo algunas personas que llevan toda la vida organizando monterías de tipo comercial, ya que desde el recibimiento, pasando por el sorteo de puestos, por la salida hacia ellos, recogida y comida, fue todo control y buen hacer por parte de estos dos hombres.

Acudimos desde muchos y diferentes puntos de nuestra geografía, algo que todos hicimos con una gran ilusión, pero no solamente con una ilusión basada en la montería, sino también en la posibilidad que nos brindaba este encuentro para conocer a mucha gente de aquí de la página que no conocíamos y pasar un buen día junto a ellos.

Cuando llegamos los de Madrid ya había bastantes compañeros allí, pues aunque llevábamos un buen conductor, Kodiak, y un mejor copiloto tipo Luis Moyá, Sarasketa, nos despistamos y nos pasamos siete pueblos del que se iba a celebrar el encuentro, pero bueno, al final volvimos hacia atrás y la llegada fue bastante antes de que se celebrara el sorteo de puestos.

Una vez en el mesón donde se celebró el sorteo y la posterior comida una vez acabada la montería, pude darme cuenta que todos estabamos haciendo lo mismo, estirando el cuello todo lo que podíamos para mirar hacia todos sitios tratando de adivinar a que nick correspondía cada una de las caras que allí veíamos, aunque después y poco a poco fuimos situándolas cada una en el suyo con la ayuda de ciertas preguntas y presentaciones.

De todas formas, como los puestos se sortearon nombrando a cada uno por su nick, allí a la mesa donde se celebraba el sorteo es donde acabamos todos arrimados, más por conocer a los que aún no conocíamos que por saber la suerte que a cada uno nos pudiera deparar el sorteo.

Las sorpresas se sucedieron una tras otra acompañadas de abrazos y apretones de manos, pues algunos que por sus intervenciones en los foros y chat parecían hombres de los que ya peinan canas, resultaron ser chavales jóvenes, y otros que por sus constantes bromas y forma de escribir parecían chavales, resultaron ser personas nacidas hace ya una montonera de años. Sobre todo hubo sorpresa (para la mayoría) con Flanagan "el Verde", pues resulta que pensábamos que era ya un hombre maduro por su forma de opinar sobre la caza de antaño, y luego resultó ser casi un chaval. Otro que no esperábamos algunos que fuera tan cachondo mental es Ojo de Lince, ya que nos parecía en los foros a través de sus post un tío muy serio, pero ojo al mozo, hasta una gorra roja del más rojo de los rojos llevó a la montería puesta. Vamos, que parecía más un dominguero ciclista perdido entre el monte que un montero.

La verdad es que hablando de sorpresas no tengo más remedio que hablar de una muy agradable, de que en este encuentro pude notar la cantidad tan grande de gente joven que está interesada por la caza, pues viendo a los que allí había se veía claramente que la mayoría eran jóvenes y con mucha gana de marcha. Como prueba de lo anterior, no hay nada más que fijarse en Rusticola, Codornicero, Burgalés, la hija de Barbas, el hijo de Bloomberg y otros muchos más que allí pudimos ver y saludar, a los que pido perdón por no recordar sus nick para nombrarlos también.

De todas formas hubo alguien entre toda esta juventud que causó más sensación que los demás, me refiero a la hija de Barbas, toda una montera de pies a cabeza que sigue los pasos caceros de su padre, de un padre que tiene mucha suerte, pues se ve cómo su hija lo admira y quiere no solamente como padre, sino también como cazador, pues siempre que el hombre hablaba de algún lance de caza, ella lo miraba casi con la babeja caída. Y si no lo hacía, si no contaba algún lance, ella le decía: papá, cuenta el del marrano de la baña tal, papá, cuenta el de aquel marrano de tal o cual sitio, el de aquel que era enorme de grande. En fin, que este hombre, Barbas, nos hizo pasar cierta envidia con esa maravillosa hija montera que tiene a los que teniendo hijos no les ha dado por seguir nuestros pasos como cazadores.

Una vez celebrado el sorteo y hechas las muchas fotografías que allí se hicieron para el recuerdo, cada uno partió hacia su armada detrás de su postor para colocarse en el puesto que le había tocado ocupar, aunque algunos fueron como secretarios, Kodiak de Setter y Rayón de Burgalés, pues ninguno de los dos llevaron armas para ellos. Digo para ellos, porque Kodiak llevó unas cuantas, pero para otros, y Rayón (aunque no la llegó a sacar del coche) la planilla esa del 16 que dice tener enseñada, para dejársela a Rusticola, a ver si con ella se estrenaba de una vez, pues según se comentaba por allí, al Rusti le han vendido un rifle como el de Codornicero, con el cañón torcido y macizo, de esos con los que además de no salir el tiro no hay quien apunte bien a nada, pues el tiro en caso de salir, siempre sale de medio lado y con cierto peligro para los vecinos de puesto.

Antes de colocar los puestos hubo mucha incertidumbre por parte de bastantes monteros, pues había niebla y no se sabía muy bien que iba a hacer, si levantarse o bajarse más y jorobar el día, pero al final lo que hizo fue levantarse poco a poco hasta quedar un día maravilloso, hasta el punto, que algunos del lugar decían no haber conocido en la vida allí un ocho de febrero con semejante temperatura, que estaba muy por encima de lo allí conocido en esta época del año. Y es que un día como ese no podía jorobarlo nada ni nadie después de la ilusión que todos teníamos puesta en él. Así que hasta eso, que hasta el tiempo colaboró con Patirrojo y Surco para que todo saliera como salió, a pedir de boca.

Ya colocados en los puestos, al rato, se empezaron a oír los primeros tiros y ladras. Unos tiros que solo fueron certeros por parte de Álvaro, el hijo de Bloomberg, que aún siendo todavía un chavalín, dio una lección a algunos que fallaron tiros más fáciles que los suyos. Aunque claro, también el "niño" tiene un buen maestro en todo esto del manejo de las armas y la caza, por lo que muchos decían que de tal palo tal astilla. De todas formas, pienso que hay que darle una más que merecida enhorabuena al chaval por el guarro que fue capaz de cobrar, no lo vamos a dejar todo en que era algo natural por ser hijo de quien es, que el chaval por si solo tiene su mérito.

Al final, aunque sonaron tiros para cobrar más cochinos de los que se cobraron, solo se abatió el de Álvaro y otro que agarraron los perros. Aunque eso sí, corzos y corzas junto con alguna que otra liebre, algún que otro zorro y algunas perdicejas se vieron. Incluso Codornicero tiró a un zorro que le pasó, pegándole un susto de la leche a Burgalés y a Rayón que ocupaban el puesto de al lado, pues aquello sonó más a cañonazo de barco pirata que a tiro de rifle. Después hubo un poco de pitorreo con el dichoso zorro, pues mientras que Rayón decía que Codornicero le había dado, pero no un tiro, sino fuerza para correr con más velocidad, Huntseeker (Pocholo para los amigos) decía que no le había dado porque el punto rojo que llevaba Codor no funcionaba bien. En fin, que el zorro lo único que al final se llevó fue un susto más o menos de grande como que el que se llevaron Burgalés y Rayón con el tirascazo, pero nada más.

Cuando se empezaron a quitar los puestos, como todavía quedaba un rato para que llegaran los que se habían puesto más largo, hubo un buen momento de charla en el que no faltaron bromas y más bromas, sobre todo por parte de los más jóvenes, por parte de Codor, Rusticola, Huntseeker y compañía, pues los muchachos se ríen hasta de su propia sombra. Aunque todo no fueron bromas en aquel momento, ya que Rayón se dedicó a hablar muy seriamente con Barbas sobre su anunciada marcha del Club, y ya ven, como Rayón es un poco (lo que ustedes quieran) machacón o pesado, al final acabó convenciendo a Barbas, y éste, aunque no de forma definitiva, casi allí mismo ya anunció su vuelta a los foros para alegría de todos nosotros.

También allí junto a los coches esperando a que llegaran los que se habían puesto más largo, hubo algunas presentaciones más que no se habían hecho por la mañana, como fue el caso de Serkan. Este compañero se presentó a todos de una forma muy graciosa, ya que después de decir que él era Serkan, soltó que era el del post de las perdices en los árboles, a lo que las risas brotaron de forma instantánea en la mayoría.

En aquel momento también se habló mucho de todos los que no habían podido acudir al encuentro, de lo que los echábamos de menos, y de lo que los recordábamos con pena por no haberlos podido conocer y por no haber podido estrechar sus manos e incluso haberles dado un fuerte abrazo, pero bueno, otra vez será, la próxima esperemos que sea.

Y al final, lo mejor para muchos, la comida, de la que puedo decir que fue muy buena y apropiada para el momento, pues los platos fuertes estaban compuestos por carne de corzo y jabalí, regados con buen vinillo de la tierra y con otro no tan de la tierra, que fue el que trajo Rusticola desde Bilbao, un vinillo que está muy bueno y que él sabe muy bien que nos gusta a todos, por eso entró al comedor con una nevera que era más grande que el baúl de la Piquer llena de botellas fresquitas que fue repartiendo por las mesas y de las que al final dimos buena cuenta. Gracias por el detalle Rusticola.

En la comida cada uno se acopló en la mesa que más y mejor tertulia pensaba que iba a tener, aunque algunos también lo hacían mirando al lado de quien se ponían por aquello de no caer junto a un comilón que los dejara a dos velas. Y es que tener fama de muy comilón, como es el caso de Rayón y Hans, a veces es malo a la hora de sentarse a comer, pues muchos tratan de darte de lado en esos momentos para que no los dejes sin comer. Pero bueno, al final no hubo problema porque la comida además de ser buena fue abundante y todos quedaron satisfechos aún estando al lado de Rayón o Hans.

Además lo anterior se pudo ver con mayor facilidad al salir del comedor, pues no sé si por la buena comida, si por el buen rato que todos pasamos comiendo, si por la buena armonía que allí hubo o por el buen rollo en general que reinó, al final salíamos todos con unas caras rebosantes de felicidad. Aunque yo creo que todo eso se debía más que a otra cosa al vinillo de la tierra que consumimos y al que llevó el amigo Rusticola.

Después de la comida y de tomar un rato (que falta les hacía a algunos) el fresco en la calle, muchos volvieron otra vez a la barra del mesón a empinar el codo, y allí otra vez Rayón y Barbas se volvieron a juntar, pero no para hablar de caza, y aún menos de la marcha de Barbas del Club, sino para enseñarle Rayón a Barbas lo que en su pueblo se llama un "trepachulos", algo que Barbas además de no despreciar dijo que estaba muy bueno.

Lo peor fueron las despedidas en la puerta del bar a última hora de la tarde, pues algunos no sabían que hacer, si quedarse a dormir allí o salir hacia sus puntos de origen. Pero no piensen que era debido a la pena que les daba dejar allí a la buena gente que habían conocido, ni hablar, era porque justo a cien metros del mesón donde habíamos comido y tomado una montonera de copas habían puesto un control de alcoholemia donde paraban a todo el mundo que por él pasaba. De todas formas eso para los de Madrid no era problema alguno, pues para eso tienen un conductor que sólo bebe Coca Cola, al amigo Hans, así que Kodiak le puso las llaves del coche en la mano y le dijo que ya sabía lo que debía hacer, sentarse al volante y tomar la carretera hasta llegar a Madrid, algo que el hombre hizo sin rechistar debido a lo asumido que tiene el papel de conductor en casos de este tipo.

Ya lo único que nos queda, es esperar que el año que viene (aunque mejor sería hacerlo antes) tengamos otro encuentro de este tipo, así que desde aquí les lanzo el guante a nuestros queridos amigos Patirrojo y Surco para que lo empiecen a preparar ya.

Gracias de todo corazón a Surco y Patirrojo por haber organizado tan maravilloso encuentro.

PD. El no decir los nick de todos los que asistieron a este encuentro es debido a que no los recuerdo en su totalidad, algo por lo que pido perdón.

 

 

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